jueves 13/5/21

Dos de los tres medios de comunicación más representativos de Cantabria apoyan hoy al cántabru

El cántabru no es materia colectiva anulada, ni tampoco mercancía con la cual se pueda negociar, y mucho menos, producto de desecho con el cual hacer transacciones comerciales o experimentos de laboratorio.

Desde hace sobre todo una década, el cántabru está cada vez más presente en nuestra sociedad, habiendo sido el presente 2020 el año en el que ha “despegado” definitivamente; pues prácticamente no ha habido una sola semana del año en el que el cántabru no haya sido noticia o haya estado presente en los medios y en las Redes de una manera cada vez más notoria y evidente, persistente y constante.

A esto se le añade que hace más de cuatro décadas el Diario Alerta (fundado en 1937, y de capital cien por cien cántabro) informa de un modo, más o menos regular, al dar noticias relacionadas con el cántabru a una audiencia pequeña, pero fiel.

El cántabru es una lengua viva de Europa con un propósito y un futuro, con una intención y con una forma

Y ya más concretamente, eldiariocantabria (un periódico digital de noticias creado en 2015, y con cada vez más lectores) ha decidido apostar resuelta y claramente por el cántabru en todos los frentes publicando notas de prensa, artículos, entrevistas, y, en general, dando cabida al patrimonio lingüístico de nuestra tierra de una forma cada vez más comprometida y entregada. Es además, el único medio que en la actualidad tiene reservado un espacio exclusivo y propio para el cántabru escrito.

A nadie le sorprende que a los idiomas más pequeños no se les da la misma oportunidad de evolucionar y mantenerse actualizados en la era digital, que al resto de los idiomas más grandes, especialmente el inglés (con entre el 30% y el 50% del contenido en línea), el hindi, el ruso, el español, el chino, etc., los cuales se han convertido en los idiomas dominantes del universo digital; eliminando de esta manera a los idiomas más pequeños por el camino. Sin embargo, con el cántabru esta situación no se ha producido, gracias a que eldiariocantabria ha decidido apostar claramente por esta lengua.

Y es que el cántabru no es materia colectiva anulada, ni tampoco mercancía con la cual se pueda negociar, y mucho menos, producto de desecho con el cual hacer transacciones comerciales o experimentos de laboratorio. No. El cántabru es una lengua viva de Europa con un propósito y un futuro, con una intención y con una forma, pero, sobre todo, es un camino que entre todos trazamos, y que entre todos anhelamos y queremos recorrer y transitar.

eldiariocantabria es a día de hoy el segundo diario digital de mayor importancia en Cantabria (con cientos de miles de  descargas todos los meses), siendo su labor en favor del cántabru admirable y digna del mayor de los respetos y reconocimientos. Confiamos y deseamos que pronto ocupe este medio el primer puesto en el ranking de los diarios digitales más vistos en Cantabria, pues ya solo con el gesto de apoyar el cántabru lo tiene más que merecido. Aquí vemos una de las muchas muestras: https://www.eldiariocantabria.es/articulo/cantabru/mesis-estacionis-anu/20201014124132084528.html

Pensamos que es bueno, y también necesario, que la ciudadanía cántabra sepa y conozca qué es lo que hace con su dinero cuando opta por determinados medios de información

Y no solo porque este diario de noticias esté haciendo historia, sino porque también está potenciando y ayudando a difundir el patrimonio lingüístico del pueblo cántabro a unos niveles como nunca antes se habían visto y habían sido conocidos en esta tierra. Algo que deberían de haber hecho y realizado antes con más esmero los políticos que se sientan hoy en el antiguo hospital de San Rafael (un bonito conjunto arquitectónico de finales del siglo XVIII), y en la actualidad sede del Parlamento Cántabro, cuando precisamente por esas fechas del siglo XVII la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas de la ciudad de Santander eran hablantes mayoritarios de cántabru sin tener conciencia de ello; pues ninguna Institución o Academia de prestigio (o reconocida) decía que esto era así.

Solo El Diario Montañés (de capital y accionariado mayoritariamente vasco) ha sido, y aún es, el único medio que en Cantabria ha optado por practicar el “apartheid lingüístico” en contra de nuestra lengua de una manera reiterada y repetitiva. Y todo a pesar de que han sido muchas y muy constantes los ruegos y las súplicas, las peticiones y los requerimientos, las instancias y las exhortaciones (sobre todo en la última década y de las formas más variopintas y diversas que se han podido diseñar e imaginar), para que este medio atendiera de una vez por todas las rogativas y las plegarias que hubieran hecho posible el que se diera cabida y espacio a nuestra lengua en este periódico de una manera más normal, y habitual, civilizada y lógica.

Circunstancia que curiosamente no se ha dado en otras comunidades autónomas con lengua propia, pues han sido precisamente los medios más ligados al territorio quienes mayoritariamente han optado por ayudar, potenciar y dar visibilidad a su riqueza lingüística de una manera certera y lógica; como evidentemente no podría ser de otro modo y como se esperaba de ellos.

Pensamos que es bueno, y también necesario, que la ciudadanía cántabra sepa y conozca qué es lo que hace con su dinero cuando opta por determinados medios de información que de una manera sistemática y constante deciden boicotear y bloquear una de las señas de identidad más particulares y singulares de nuestra unidad como pueblo: el cántabru.

La movilización popular en defensa del cántabru alcanza en la actualidad a una masa y a una conciencia cada vez más numerosa

La máquina de la tergiversación, o de lo que comúnmente se conoce con el nombre de “institucional”, junto a la agitación televisiva y periodística de las pancartas y las banderas de la desinformación; de manera habitual han omitido, tapado y ocultado durante las últimas décadas esta realidad lingüística en el País Cántabru.

Lengua que ya no solo ha sufrido persecución, abandono y omisión (principalmente a lo largo de las tres últimas cuartas partes del pasado siglo XX) por parte de los denominados “estamentos oficiales”, también burla y tergiversación por parte de un Estado (en este caso el español), y no pocas veces del propio Gobierno cántabro, que ni es justo a la hora de proteger su rico y variado patrimonio lingüístico, ni tampoco empático y/o equilibrado cuando de lo que se trata es de salvaguardar la pérdida de un valor inmaterial; como es en el caso que nos ocupa el de la preservación de la lengua propia.

La cara alegre y positiva de toda esta injusticia es que la movilización popular en defensa del cántabru alcanza en la actualidad a una masa y a una conciencia cada vez más numerosa y amplia de sectores cada vez más diversos y dispares.

Eric Fromm, en su ensayo “Sobre la desobediencia”, decía que: “La censura eficaz no es aquella que se manifiesta a nivel de la palabra impresa o hablada, sino aquella que, incluso, impide que los pensamientos se vuelvan conscientes; reprimiendo así la sensibilidad peligrosa”.

El interés que hace unas semanas suscitado el Cursu de Cántabru 2020-2021, ha fulminado, literalmente, todos los récords y registros, y de hecho, su expectación es a día de hoy enorme. Incluso desde Alcuentru se señalaba hace unos días: “(…) Como hemos superado cualquier previsión de matrícula, va a ser imposible que los servidores soporten tanta gente a la vez en Jitsi, pero queremos mantener la interacción que permite, así que si no os parece mal, vamos a dividiros”.

El cántabru no es solo una lengua antigua, sino que también lo es moderna

Y es que desde que comenzó este curso el pasado 6 de Octubre, casi 400 personas se  han apuntado al mismo con muchas ganas e ilusión, desde incluso los lugares más diversos del mundo. Desde Alcuentru se señala: “Es bueno que trascienda que, pese al ninguneo institucional, el cántabro suscita un creciente interés entre gente muy diversa…”.

Este es el temario (de baldi) del Cursu de Cántabru Básicu y Online 2020-2021: (1). Temariu. (2). Garamática: Rasgos básicos, los dialeutos, los pusisivos, l’apostrofación, las contraicionis, verbos: el presenti, el neutru, el vocalismu, los pronombris átonos. (3). Vocabulariu: apresentacionis, ajitivos, la casa, el climin. (4). Lituras. (5) Audicionis. Ect.

Alcuentru, la organización encargada de realizar este curso (y que se puede seguir en las redes), cuenta desde hace más de una década con excelentes profesores y profesionales, que de una manera certera y meticulosa cuidan para que el patrimonio lingüístico de nuestra tierra no muera, bien realizando videos, bien editando libros, bien formando profesores, bien haciendo un excelente trabajo de campo, bien estudiando fuera otras veces, y, sobre todo, formándose continua y constantemente en pro de la tan ansiada y necesaria oficialidad de nuestra lengua junto al castellano.

También han sido, en cierta medida (pues en los últimos años han transitado en favor de la lengua cántabra muchas personas), promotores de la llamada: “Prupuesta a mou de koiné”, de Mayo de 2009; y en la que abogaban ya entonces por: “(…) buscar rasgos generales y escoger entre los no comunes entre el occidental y el oriental, buscando plasmar en lo posible los rasgos que caracterizan nuestra lengua”.

Y es que el cántabru no es solo una lengua antigua, sino que también lo es moderna, y a la vez de estar amenazada, también, y, sin embargo, se encuentra en un fuerte proceso de recuperación e impulso de parte de los colectivos sociales y políticos, que no obstante no terminan de hacer valer la voz de esta lengua en los debates de la política interna cántabra (el Parlamento); debido a que no existe (de momento) a nivel de la política cántabra una voz que claro y alto defienda la identidad lingüística de esta realidad lingüística en el País Cántabru.

La comunidad lingüística cantabriega sabe desde hace mucho tiempo que para que la lengua avance, antes debe de iniciarse y de haber una labor a nivel “corpus de la lengua”. O dicho de otra manera, una unificación de la lengua escrita, con su posterior proceso de estandarización. Cuando este paso se complete definitivamente (y a ello se tiende) la lengua cántabra pasará a las familias que no lo conocen, a la educación para su enseñanza, a la universidad para su divulgación, a la literatura, a la música, a la televisión, o al internet; por poner solo algunos ejemplos. Y todo esto sucederá cuando los actores adecuados y necesarios empleen las estrategias y los compromisos más claros para su materialización y su desarrollo.

No debemos de olvidar que son ya más de 44 los años en los que colectivos cántabros en favor de la identidad lingüística, abogan por hacer del cántabru una lengua respetada y oficial en Cantabria, habiendo sido varias las organizaciones  que a lo largo de la Historia han peleado y batallado porque esta realidad fuera teniendo progresivamente su espacio y su representatividad. Empezando por Cantabria Atropá en 1976, y siguiendo por Montañés Abora, Concencia Cantabriega, L’Acurrie pola Lingua Cántabra, L’Argayu, Aición pol Cántabru… hasta llegar a Alcuetru.

Tanto el magnífico aunamiento de voluntades y colaboraciones, así comola extraordinaria coordinación y organización que se están viendo estas semanas, junto con el gran interés y esmero que ponen las alumnas y los alumnos por el curso, hace que la experiencia resulte interactiva y dinámica en todas sus formas y sentidos. Detrás hay un gran proyecto, un equipo valiente y entregado (muchas veces anónimo), pero, sobre todo y principalmente, muchas ganas por volver a hacer del cántabru una lengua respetada y difundida entre las buenas gentes que habitan hoy esta tierra.

Dos de los tres medios de comunicación más representativos de Cantabria apoyan hoy al...
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