domingo. 16.06.2024

Ya hemos ganado, reflexión y denunciera

La falta evidente de voluntad política por parte de esas “izquierdas centralistas” de querer llegar a acuerdos claros y profundos con las opciones más ligadas y comprometidas con la tierra es lo que finalmente ha propiciado el que estas se queden sin opciones

Transcurrida ya una semana después de las elecciones del 28 de Mayo de 2023 en Cantabria cuatro son las cosas principales que a mi entender más hay que destacar y resaltar en relación a los acontecimientos y a los resultados que estas elecciones nos han deparado.

Por un lado la casi cuadriplicación del voto en favor de Cantabristas con relación a los anteriores comicios del año 2019, lo cual es una muestra más que palpable que claramente nos anuncia y nos adelanta que en este país se consolida con fuerza emergente una opción cantabriega y soberanista. Un partido este que sin apenas recursos económicos ha situado esta opción política en el puesto siete de los doce que a esta convocatoria electoral han acudido. Así y de este modo, si por ejemplo la fuerza antiautonomía llamada VOX lograba incrementar sus votos en un 118’77%, Cantabristas lo hacía en un 254’17%. El apunte agridulce era saber que a pesar del aumento considerable de votos la formación cántabrista no lograba entrar en el Parlamento autonómico.

No sería nada extraño el esperar en un breve y medio espacio de tiempo una desbandada general y definitiva de estas opciones políticas en Cantabria

La segunda nota importante que hay que mencionar y destacar aquí con notoriedad y sobresalto es la caída continuada y persistente de las izquierdas estatalistas a la izquierda del PSOE (Podemos, Izquierda Unida, etc.), que desde hace ya algunos años continúan constante y permanentemente perdiendo votos y espacio político, siendo además esto una realidad más que evidente en otras partes del Estado. Opción esta centralista (y al final de obediencia) a la que se les ha ido progresivamente dando la espalda convocatoria tras convocatoria, más en unos territorios que en otros.

Y es que la falta evidente de voluntad política por parte de esas “izquierdas centralistas” de querer llegar a acuerdos claros y profundos con las opciones más ligadas y comprometidas con la tierra, es lo que finalmente ha propiciado el que estas se queden sin opciones, y muchas veces sin tan siquiera apenas representación en cada vez más lugares y circunscripciones, pues no en vano “obedecen y comen de la mano de sus amos”, quienes luego atienden los asuntos y los requerimientos de las agendas globales e internacionalistas de muchas veces dudosa catadura moral y ética.

Su cainismo político (hoy aquí y mañana allí) y su afán desmesurado por el oportunismo y por la conveniencia les ha ido progresivamente alejando de las clases populares, la juventud rebelde, y las clases trabajadoras. No sería nada extraño el esperar en un breve y medio espacio de tiempo una desbandada general y definitiva de estas opciones políticas en Cantabria (como ya sabemos que ha sucedido y está sucediendo en otras partes y lugares del Estado), en favor de otras que sí son verdaderamente autonomistas, soberanistas o incluso independentistas.

El tercer apunte a resaltar es la victoria de las opciones conservadoras o más conservadoras, que en este caso son una consecuencia directa de las en ocasiones nefastas políticas que en general afectan (y de hecho han afectado), a una parte muy importante de la sociedad (seguridad ciudadana, vivienda, economía, etc.), y que desde el Estado central no han sabido gestionar con certeza y habilidad de una manera adecuada y precisa, con garantías y profesionalidad. Habiendo huido, por lo tanto (y en consecuencia), una parte importante de los votos hacia otras opciones más “realistas” y “eficaces”, sobre todo a la hora de afrontar cambios y transformaciones puntuales y más centradas en lo inmediato.

Está por ver si el Partido Popular (últimamente más escorado hacia el centro político y a favor de las tendencias más autonomistas) puede y se va a poder entender con garantías y éxito con un partido antiautonomías llamado VOX (porque dice son contrarias a la “unidad de España), que todo sea dicho de paso, luego destaca por estar a favor de encuadrarse en organizaciones mundialistas y globalistas del estilo OTAN (la misma que nunca defendería Ceuta y Melilla de un supuesto ataque de Marruecos), o sencillamente apuesta por la vigencia del sistema SWIFT, o el por ejemplo FMI, Banco Mundial, OMS… que como ya sabemos y conocemos son la antítesis y el antagonismo de la existencia misma de los estados nación soberanos e independientes.

Un partido, por cierto, que apoya y defiende al rey de España y a su monarquía, pero luego su “jefe” (cuando se viste con traje y corbata), se pone un “pin” en la solapa de la Agenda 2030, que precisamente es la antítesis de la autonomía y la independencia de los pueblos que desean ser libres y emancipados. ¿Cabe acaso mayor contrasentido y contradicción a este respecto?

Ha sido todo un éxito el que una vez más un partido soberanista haya hecho campaña a favor del cántabru

La cuarta y última reflexión tiene que ver con la política laxa, ambigua, y a veces contraproducente que a lo largo de la presente legislatura ha aplicado el PRC a la hora de gestionar, por ejemplo, los polígonos eólicos, la Ley del Suelo, o simplemente la crisis del coronavirus. Y es que, y por ejemplo al respecto de esto último, su presidente llegó a afirmar públicamente en Noviembre de 2021, que a las personas no vacunadas con una sustancia experimental llamada “vacuna”, habría que “vacunarlas por las buenas o por las malas”, cuando sabemos y se ha demostrado por activa y por pasiva (fehacientemente) que esas supuestas vacunas han ocasionado más fallecimientos y daños físicos y estructurales por sus efectos adversos, que por el contrario beneficios y provechos probados y fehacientes sobre la salud y el bienestar general de las personas; además de que hacerlo es contrario a derecho y un atentado fragrante contra la integridad de las personas.

Estas y otras actuaciones han posibilitado el que finalmente el socio “menos agraciado” de la coalición (en este caso el PSOE) se beneficiara clara y manifiestamente de la gestión del Ejecutivo, pues ya sabemos que toda acción de gobierno de desgaste que recae preferentemente en una parte (como ciertamente así ha sido y en este caso con el PRC) al final supone de media una pérdida de un diez por ciento del voto en las próximas elecciones y/o convocatorias a realizar.

Pero más triste ha sido saber y comprobar que los dos partidos que durante cuatro años han dirigido los destinos y los designios de Cantabria, al final no han sido capaces de realizar y configurar leyes de calado y de peso suficientes como para hacer posible y viable el facilitar y posibilitar el relanzamiento y la difusión efectiva y con garantías del cántabru. Nos queda el consuelo de saber que únicamente ha sido Cantabristas quien sin miedo y sin titubeos ha ofrecido a este respecto una imagen de coherencia y respeto por y hacia la otra lengua marginada de Cantabria.

Por lo tanto, sí que han ganado quienes desde el principio (o ya más tarde) han optado por representar con su voto y con su dedicación a la única fuerza política que con energía y determinación defiende la vigencia y la viabilidad del cántabru para todo el país en su conjunto, y aún más allá de su actual configuración territorial y autonómica. En consecuencia, ha sido todo un éxito el que una vez más un partido soberanista haya hecho campaña a favor del cántabru (anteriormente lo hizo el Conceju Nacionaliegu Cántabru) y por la vigencia plena de su identidad y su cultura al defender en estas elecciones el cántabru. Epicteto, que fue un filósofo griego de la escuela estoica nacido en el año 55 d.C. (y que vivió una buena parte de su vida como esclavo en Roma) una vez dijo: “El hombre sabio no debe abstenerse de las tareas del Gobierno, porque es una negligencia renunciar a ser útil a los necesitados y una cobardía cederle el puesto a los indignos”.

A este respecto los miles de votos que han ido a parar a Cantabristas lo han hecho convencidos (como bien indican en sus plataformas y medios de comunicación) de “(…) crear un nuevo espacio sociopolítico. Solo hay un camino: trabajo, constancia y honestidad. Poco a poco lo que vamos sembrando dará sus frutos”. Y a mí me gustaría añadir que: Dengún proyeutu pulíticu nacionalista o regionalista puei alvanzar y daar los sus frutos si enantis esti nu se apoya y sustenta ena cultura sellenca y específica, y n’esti sintíu la lengua es una basi prencipal que jaz pusibli esti caminu. (Ningún proyecto político nacionalista o regionalista puede avanzar y dar sus frutos si antes este no se apoya y sustenta en la cultura propia y específica, y en este sentido la lengua es una base principal que hace posible este camino).

Y es que en ningún lugar de la tierra un partido político de los llamados “regionalistas” o “localistas” puede tener viabilidad y futuro a largo plazo si este antes no se cimienta y se ancla firmemente en la defensa y en la promoción de su lengua nacional, y que para el caso de Cantabria este es el cántabru. Podrá durar más o menos esa defensa y ese amparo de la lucha de un partido regionalista o localista en favor de la tierra, pero es y será un error mayúsculo depender solo y en exclusiva de los trajes regionales, las ferias locales, y al final los eventos anuales que conmemoran fechas y celebraciones destacadas en el calendario; si no se cuenta antes y en primacía con la defensa de la lengua propia.

Al parecer durante la jornada de votación se han producido anómalas y particulares intervenciones que al final han empañado el resultado

De esto hace ya más de un medio siglo que nos hablaron grandes pensadores y voceros de lo público, y de esto mismo hablamos hoy y ahora en “los tiempos modernos” desde hace ya algunos años. No atender estas reflexiones y estas solicitudes generará y producirá ausencia de valores y referentes a futuro en una aldea que cada vez es más global y más cosmopolita, aunque también (y por desgracia) más manipulable y más impersonal.

Pero no nos quedaremos solo aquí, pues este artículo no estaría completo si en el mismo no reflejáramos y resaltáramos las también denuncieras no registradas y judicializadas (“denunciera” es una palabra cántabra que al castellano significa “denuncia”) que el Domingo 28 de Mayo se produjeron en los diferentes lugares y centros de votación, cuando las papeletas de Cantabristas no estuvieron presentes y representadas, bien durante toda la jornada de votación, bien durante unas horas (como hubiera sido lo justo y lo democrático en una sociedad que se llama así misma libre y emancipada) junto a las de las demás formaciones políticas, cuando para ello esta fuerza política tenía todo el derecho y el fundamento para que así fuera, y como ciertamente así sucedió y ocurrió en lugares como Torlavega, Maliañu, Puentinansa, Gama, Unquera, Rinosa, Santa María de Cayón… Con lo que ya no solo estaríamos hablando de 5.470 votos para esta fuerza política, sino de muchos más que no se han podido contabilizar y final agregar al cómputo global.

¿Dónde está entonces aquí y por lo tanto la democracia y el estado de derecho que vela porque se cumplan las leyes y las disposiciones vigentes que marca y ordena la Constitución del llamado Régimen del 78? Todas las sensaciones, así como los diversos marcadores e indicadores claramente han visto y percibido a lo largo de las dos semanas que ha durado la campaña electoral (y aún mucho antes), que Cantabristas podía logar y conseguir fácilmente unos resultados notables y muy destacables, pero al parecer durante la jornada de votación se han producido anómalas y particulares intervenciones que al final han empañado el resultado de lo que en verdad tendría que haber sido una jornada normal de votación. Una lamentable situación que tristemente ha terminado por afectar y trastocar el resultado general de los comicios en contra de esta fuerza política, como ya se encargaron de hacérnoslo ver alguna que otra entidad y agrupación (Cántabru Ena Calli) días antes de que se celebrasen dichas elecciones.

Este que aparece a continuación es un ejemplo de lo que por ejemplo afirmaba la última entrega (00244) de CEC: “Y es que al Régimen Partitocrático del 78 no le interesa que la “provincia cortafuegos” tenga y disponga de más autogobierno y de más competencias, para así poder organizar y mejorar de una manera más conveniente, eficaz y adecuada su vida y su futuro político y económico”.

Tenemos por lo tanto un estado y una situación general de irresponsabilidad política a la hora de abordar con éxito una correcta agenda de participación ciudadana que no cree en la legalidad, y que a la postre produce caciquismo y despotismo, abuso y corrupción. ¿Por qué y para qué nos convendría en este estado y en este sentido estar encuadrados en un entramado y en una estructura general llamada “España”?

Pero no solo nos detendremos en esto o con esto, sino también, y además, en denunciar también una inadecuada vertebración del territorio para que con ello se generen unas mejores y más adecuadas vías de comunicación que hagan posible una mejor red de transporte y carretera, y no una que nos condene, por ejemplo y de esta forma, al ostracismo y/o la resignación.

A lo que le podríamos sumar también megaproyectos eólicos y masificación turística que despersonaliza y transforma nuestros pueblos, expulsando de esta manera y con ello a las gentes de sus casas por el encarecimiento de la vivienda, o una por ejemplo insuficiente inversión económica y de servicios por parte del Estado en sectores y puestos que son clave y prioritarios a la hora de impulsar un verdadero y sostenible desarrollo vital y económico.

Intervención, esquilmación y abuso desmesurado y descarado de nuestros recursos naturales, que luego son destinados a otro lugares, porque afirman “es por el bien común de la nación española”, no recibiendo luego Cantabria en su justa compensación y medida una retribución acorde y justa que garantice su propia y lógica viabilidad y sostenibilidad.

Ausencia y falta de medios y recursos suficientes por parte del Estado para dotar a la Universidad de Cantabria con más activos y medios a la hora de elegir carreras y formaciones, que evitarían así y de esta forma el que muchas personas jóvenes tuvieran que marcharse fuera para estudiar. Una situación esta que genera y supone una pérdida muy importante de valores y capacitaciones que luego se van a parar a otros lugares que aprovechan el esfuerzo y la energía que todo esto supone y representa.

Un Estado que es conocedor y sabedor de que al manejar y dirigir las oficinas clientelares del Ministerio de Educación en Cantabria, luego a este le resulta mucho más fácil y sencillo intervenir en favor de su agenda política para así poder controlar mejor los mensajes que luego son dirigidos y formulados a la sociedad sobre la cual se pretender y quiere ejerce el control y la dirección deseada.

Interesada y premeditada intervención negacionista de nuestra realidad cultural y lingüística, para así y de esta forma poder entrometerse mejor (y de una manera más adecuada y específica) sobre nuestros quehaceres y asuntos culturales, propios y específicos. Ya que el Estado es sabedor de que desposeyendo a los territorios de valores y especificidades, luego a este le resulta mucho más fácil y sencillo operar sobre nuestras mentes y sentimientos, para así después adecuarlos estos a los de la nueva realidad española de tendencia y orientación flamenquística (con corridas de todos incluida) o cuando no castiza cañí, o cuando menos mediterránea y/o sureña con acento de allá de los anchos mares.

Por mucho menos que estas “anomalías” y “descuidos” de parte del Estado hacia Cantabria, en Mayo de 1974 (concretamente el 24 de Mayo) nació en Munilla d’Hoz d’Arreba (Valli de Valdebezana), en la Cantabria Histórica, “la formación y estructura civil, armada y popular” (que es así como se denominaban y denominaron en su momento, y desde al menos los comienzos de los primeros años de la década de los 70), y que en adelante respondió al nombre de Mogura (“resistencia” al cántabru), si bien unos meses antes (Enero de 1974) varios de sus iniciales integrantes y creadores ya lo habían hecho con el nombre no oficial de Mugura (igualmente “resistencia” en cántabru). No confundir con la revista “Mogura”, el “mediu d’espresión y contraenformación de la mozandá rebeldi cántabru” (a su vez encuadrado en Regüelta), que estuvo operativa desde los mediados de los años dos mil en Cantabria, y que informaba y daba a conocer en cántabru a la sociedad de este país otra realidad a la que desde los medios de la desinformación general no se le prestaba la justa y merecida atención que en aquel momento aquella le correspondía.

Ante estas anormalidades y despropósitos solo nos cabe la certeza de saber que el estar más atentos y pendientes en las próximas convocatorias es y será una garantía

Esta “formación” o “estructura” secreta y clandestina de veteranos cantabriegos no terminaría finalmente de pasar “a la acción” en Enero de 1976 (como en un principio así estaba pensado y estipulado desde hacía ya tiempo), pues el Estado español descubrió los planes de sus integrantes de en su momento no más más de diecisiete personas.

Nunca serían disueltos y nunca más volvieron a actuar, si bien en algunos lugares concretos del país algunos de sus militantes (y ya de cierta edad cuando la conformaron) continuaron realizando diversas “acciones de contracultura” y “antisistema”, que básicamente consistían y consistieron en denunciar (empleando para ello el cántabru en los muros de las paredes de los pueblos y ciudades) la política de anulación y de eliminación sistemática de los valores identitarios y políticos de un pueblo único y singular que a partir de los años 40 del pasado siglo se dieron en España. A fin de así “nivelar” y “rasurar” por completo el espíritu libre e independiente de una comunidad humana sobresaliente y diferenciada, hasta finalmente españolizarla a lo más posible, trayendo para ello y por aquel entonces el Estado español a Cantabria gentes diversas y dispares desde otras partes del Estado para que esta circunstancia se materializara y al final se produjera en la mayor brevedad de tiempo posible.

Una política esta que se aplicó aún si cabe con más intensidad en otras partes y territorios como Euskadi y Cataluña, si bien en dichos lugares no cuajó debido a la rebeldía que en su momento organizó y planteó con entusiasmo y tenazmente la población local y social del momento, organizando para ello la resistencia y el contrataque a través de la enseñanza de la lengua propia del territorio que se pretendía someter y/o anular.

Marco Anneo Lucano (que fue un poeta romano nacido en Córdoba en el año 39) decía que “las espadas han sido concebidas para que nadie sea esclavo”, y este era precisamente el espíritu que alumbró en sus comienzos el nacimiento de Mugura en el año 1974: no ser dependientes de estados fagocitas que someten y acaban con una cultura y con una identidad.

Por lo tanto aquí estamos hablando de anomalías y de irregularidades fragantes cometidas y sucedidas en los centros oficiales, públicos, estatales y autorizados por el Estado para realizarse las votaciones, que a la vista de algunas evidencias muestran como estas no se han realizado siguiendo los parámetros normales y comúnmente autorizados para tal fin.

Por ello habría que preguntarse: ¿Quién o quienes están o estaban interesados en que las papeletas de Cantabristas no estuvieran dispuestas y/o representadas correctamente el día de las votaciones? ¿Qué tiene que decir a todo esto la Junta Electoral Central? La misma que por ejemplo comete un acto de alta traición al desproteger la seguridad del voto por correo para las próximas elecciones generales de Julio de 2023, denegando para ello, y por ejemplo, la necesidad de presentar el DNI, aún a pesar de las evidencias en las pasadas elecciones municipales y autonómicas de Mayo de 2023 de que hay estructuras a gran escala dedicadas a robar el voto por correo; como ya se sabe y de sobra ha quedado demostrado y verificado en las últimas semanas en muchos medios de información.

Ante estas anormalidades y despropósitos solo nos cabe la certeza de saber que el estar más atentos y pendientes en las próximas convocatorias es y será una garantía para que estas circunstancias no se vuelvan a producir, enfocando entre tanto y mientras tanto el objetivo en trabajar duro para que la opción de esta fuerza política crezca, haciendo con ello el que igualmente así el cántabru también lo pueda hacer de la misma manera.

Ya hemos ganado, reflexión y denunciera
Comentarios