viernes 27/5/22

Educación libre y enseñanza libre. Una nueva oportunidad para el cántabru

El que se puedan crear centros homeschooling (educación en casa) en Cantabria, va y puede suponer en un futuro muy cercano dar un paso de gigante a la hora de poder expandir nuestra lengua, ya no de una manera testimonial, sino de una forma “institucionalizada” y “reglada”

Existe un tipo de enseñanza muy minoritaria que consiste en educar a las personas en el hogar, en un proceso mediante el cual se persigue la educación de los niños y de las niñas exclusivamente en el ámbito del hogar familiar, en círculos un poco más amplios, o bien en la propia Naturaleza (playas, montañas, bosques, vecindarios, parroquias, etc.); pero en todo caso (y siempre) fuera de las instituciones públicas y/o privadas. Y aquí no se trata de defender una forma de educar u otra, sino que por el contrario de lo que se habla es de aceptar y respetar que la escuela es un medio más para educar, no el único, y ni tampoco el definitivo.

Cada vez más profesores se hacen estas dos simples y sencillas preguntas: ¿Qué interés y efectividad puede tener un sistema que valora antes que nada, y por encima de todo, la obediencia sobre la curiosidad? ¿Es acaso esto educación y definitivamente ciencia e instrucción, o por el contrario, dirección y administración? A este respecto, y por ejemplo, resulta difícil comprender a día de hoy el por qué las niñas y los niños en las escuelas tienen que pedir permiso para todo, incluso para ir a hacer sus necesidades fisiológicas, o incluso para expresar sus ideas en libertad o contraviniendo (llegado el caso) la “versión oficial de un profesorado”. ¿No sería mejor fomentar desde pequeños la responsabilidad y la confianza en ellos mismos?

Lo normal es que a los profesionales de este sector les guste desarrollar su trabajo con eficiencia y responsabilidad

La educación en casa es un tipo de enseñanza o educación (también fenómeno) que ha existido siempre, habiendo sido en tiempos pasados la única forma de instrucción intelectual y/o reglada que ha existido para poder educar a las personas en valores y conocimientos. Y aunque es verdad que todavía hay profesores que ejercen con verdadera vocación, y que como en todas las profesiones, también hay maestros a los que no les gusta su trabajo, lo normal es que a los profesionales de este sector les guste desarrollar su trabajo con eficiencia y responsabilidad.

Por lo tanto es digno de las mayores admiraciones y alabanzas el apoyar la labor de los buenos profesores que hoy ejercitan su trabajo, si bien no es menos cierto que el sistema les limita (y mucho) a la hora de poder dar atención personalizada a 30 niños y niñas en una clase; con la gran responsabilidad que ello conlleva a todos los niveles, pues todo el mundo sabe y comprende que no es una labor cómoda, fácil y sencilla.

Sin embargo algunas personas no terminan de entender y comprender que los tiempos han cambiado, y que la enseñanza ahora no es a como lo era hace cien años, por ejemplo. Quien piense que este tipo de educación promueve hacer a los niños y a las niñas insensibles, poco empáticos, o que, por ejemplo, “son carne de cañón para ser en el futuro youtubers”, solo sirve para darse cuenta de que ese tipo de reflexiones de personas quizá no muy documentadas, al final encierra una elemental y simple reflexión: ellas realmente no saben a ciencia cierta de lo que en verdad están hablando por desconocimiento e incomprensión.

Es clamoroso que las personas que hacen comentarios despectivos en contra de la educación en casa no se den cuenta de que precisamente la falta de empatía y la insensibilidad, no son las características más reseñables y notorias de los niños y las niñas homeschoolers. Ojalá esas personas se dieran la oportunidad de conocer a alguna y la forma de vida de una familia que educa en casa.

Las personas que están a favor de la educación en casa no promueven nada, solo desean poder tener acceso a otro tipo de educación

Para empezar, las personas que están a favor de la educación en casa no promueven nada, solo desean poder tener acceso a otro tipo de educación. Educar en casa es una decisión muy personal, y las mamás y los papás que se encuentran listos para hacerlo deben de ser respetados y apoyados con mucho cariño en su proceso. Es más, las madres y los padres que educan en casa no están invitando a todo el mundo a hacer lo mismo, ya que no esperan a que la escuela deje de existir. De hecho, debe de existir, e incluso potenciarse, pues no todo el mundo tiene y puede permitirse esta posibilidad de poder enseñar en casa, o de querer hacerlo.

En España, por ejemplo, la situación es compleja, pues pese a que la legislación establece que la educación debe ejercerse en centros homologados (siendo obligatoria hasta los 16 años), la ley no prohíbe el homeschooling (educación en casa) de forma explícita.

Existen diversas motivaciones para la educación en el hogar, que normalmente buscan como efecto principal el desarrollo de una forma de aprendizaje innovadora y fuera de los paradigmas de la escuela tradicional, y de hecho, en muchos lugares, la “educación en el hogar” es una opción legal para madres y padres que quieren formar a sus hijos e hijas en un ambiente de enseñanza diferente al que existe en las escuelas cercanas.

Aunque en el pasado las familias que elegían esta opción lo hacían por motivos religiosos y/o anárquicos, los tiempos han cambiado y ahora las familias que se decantan por esta opción lo hacen más bien por no gustarles (o estar del todo convencidos) las escuelas en su área, o por, simplemente, el efecto institucional, conduccional y dirigido que ejerce la escuela en general sobre las personas: principalmente por el sistema educativo del que podrían pensar que no educa, sino que amaestra y convierte a la persona en un obrero o en una esclava “inteligente”: útil y siempre dispuesto para el Sistema y su mano de obra “productora” y “consumidora”, “alineada” y “formada”.

También es este tipo de educación una alternativa para las familias que viven en zonas rurales aisladas, debido a la imposibilidad física o la dificultad que supone el tener que llevar sus hijos e hijas al sistema de la “educación formal” o “educación institucional”.

A través del siguiente enlace podremos tener una mejor y más completa información relativa al porque podría ser una buena idea el educar en casa: https://educacionencasa.net/razones-para-educar-en-casa/

Educar en casa puede permitir a los padres y a las madres el tener una gran posibilidad de que sus hijos e hijas reciban una educación en cántabru adecuada y acorde a nuestras valoraciones y objetivos.

Además, el que se puedan crear centros homeschooling (educación en casa) en Cantabria, va y puede suponer en un futuro muy cercano dar un paso de gigante a la hora de poder expandir nuestra lengua, ya no de una manera testimonial, sino de una forma “institucionalizada” y “reglada”; con todos los beneficios que esta situación puede suponer y acarrear para la mejora de la posición y del posicionamiento del cántabru en nuestra sociedad.

Franz Eberhart y Benno Kapelari son autores de un trabajo titulado: “Guía de Escuelas Alternativas Libres”, y en ellas se dice lo siguiente a propósito de lo que es una escuela alternativa libre:

“(…) “Libre” significa la libre decisión del alumno en relación a cuándo, cómo y con quién quiere aprender algo. “Alternativo” se refiere a la idea de dar una alternativa al sistema educativo convencional. Las características principales son: la igualdad de derechos entre niños, padres y maestros. Entender al niño como un ser autodeterminado, capaz de aprender por su propio impulso, y a través de una pedagogía que está más orientada a los procesos de aprendizaje que a los objetivos. El grupo destinatario del aprendizaje son todos los implicados, y no solo los alumnos, ya que los adultos mismos se ven enfrentados a una nueva socialización que les obliga a cuestionarse sus propios conceptos de educación. Finalmente, los adultos no solo pagan cuotas mensuales para la escuela sino que se implican con trabajos prácticos en el día a día. La organización de estas escuelas es siempre democrática y es mantenida por asociaciones sin ánimo de lucro”.

Por otro lado, y si sabemos que las sociedades para perpetuarse y funcionar dependen principalmente de la educación de sus miembros, la enseñanza libre se puede definir como aquella educación que busca y pretende la asimilación por parte de los niños y de las niñas de los valores y comportamientos que rigen el funcionamiento habitual de su sociedad.

Enseñanza libre que se traduce, o se puede definir, como aquella que se centra en eliminar los modelos educativos inspirados en los principios como la autoridad, la coacción o la represión (explícitos o camuflados), por otros que deben ser reemplazados por modelos inspirados en la libertad, la confianza y el respeto de la personalidad del niño o de la niña. Por este motivo surgen las escuelas libres, o la pedagogía libre: un sistema diferente de concebir la educación, la formación y la integridad ética y moral de las personas.

Este tipo de educación parte del principio de la abolición progresiva y paulatina de la autoridad sin más

Este tipo de educación (también llamada antiautoritaria) parte del principio de la abolición progresiva y paulatina de la autoridad sin más, dando al niño o la niña cada vez más libertad y capacidad de expresión y/o expansión. Una educación esta que no debe de confundirse con una educación permisiva que fomente valores egoístas o insolidarios, codiciosos o acaparadores.

En este tipo de educación, simplemente, se intenta eliminar lo que puede llegar a impedir o a condicionar el desarrollo normal (físico, mental y emocional) del niño o de la niña, respetando así y de esta manera este proceso. Es decir, se intenta motivar al alumno o a la alumna, sin necesidad de tenerle que enseñar dogmas y/o principios aprendidos; que no siempre son indicadores de una buena acción y/o conducta. Y es que no porque sea “antiguo” ha de ser necesariamente bueno, como tampoco por ser “moderno” ha de ser adecuado y correcto, infalible e inequívoco.

Esta manera de educar y de formar va a buscar siempre eliminar los métodos pasivos, de manera que se va a incitar al alumno o a la alumna a participar en su propia educación, respetando por lo tanto siempre sus propios ritmos y sentimientos. Se busca y se pretende, en consecuencia, el que el alumno o la alumna se interese por la enseñanza y por el aprendizaje, que sienta curiosidad por conocer y por saber, y que, sobre todo, desarrolle sus propias iniciativas y proyectos, imaginaciones y dinamismos.

Al igual que la educación libre y en casa, la enseñanza libre puede ser también e igualmente, un aliado formidable a la hora de poder expandir el cántabru en nuestra sociedad de una manera consciente y responsable, juiciosa y lúcida.

Quizá el mejor ejemplo de lo que es una escuela libre, si bien existen otros parecidos (Montesori, Reggio Emilia, Jenaplan, Freinet, etc.), nos lo pueda resumir este simple y sencillo enlace que pertenece a la pedagogía Waldorf: https://youtu.be/f4noKreRxfE
 

Educación libre y enseñanza libre. Una nueva oportunidad para el cántabru
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