sábado. 25.05.2024

Compromiso, salvaguarda y medios de comunicación

El “Estado del Bienestar” de lo que es políticamente correcto y adecuado al poder, al final termina por adulterar la realidad, lo cual no hace sino simplificar la complejidad de la realidad, convirtiendo así al mundo en un blanco sobre negro, o viceversa

Cada vez es más evidente que a los idiomas más pequeños no se les da la misma oportunidad de evolucionar y mantenerse actualizados en la era digital que al resto de los idiomas más grandes, especialmente el inglés (con entre el 30% y el 50% del contenido en línea), el ruso, el español, el chino, etc., los cuales se han convertido en los idiomas dominantes del universo digital; eliminando de esta manera a los idiomas más pequeños por el camino.

La información puede verse sesgada a conveniencia y siempre que se desee, empleando para ello normas y decretos “emanados” de o en algún Parlamento o Institución

Sabemos también que desde hace tiempo cada vez más países manipulan descaradamente la información a fin de poderla ésta adecuar a sus intereses y preferencias, por lo que la eficacia no es servirse del Big Data para alcanzar al individuo, sino por el contrario, para establecer patrones y nichos en los que se diseñan los grupos diferenciados, bien por el idioma, la religión, la orientación sexual, la ideología, etc.; de manera que su existencia y prevalencia será directamente proporcional a la eliminación y acabación del grupo contrario u antagónico.

Por lo tanto, mucho cuidado con esto, pues ello significa que la información puede verse sesgada a conveniencia y siempre que se desee, empleando para ello (si fuera preciso) normas y decretos “emanados” de o en algún Parlamento o Institución, que todo hay que decirlo, cada día están más cuestionados y son más controvertidos; por no decir que son contradictorios al tiempo que discordantes. Unos patrones y nichos que cuentan con el apoyo decidido de las oligarquías selectivas y pertinentes, así como con inmensos ejércitos de influencers, que a la postre “marcan” la tendencia y la “ruta” de por dónde hay que ir y pensar, actuar y comportarse.

De este modo el “Estado del Bienestar” de lo que es políticamente correcto y adecuado al poder, al final termina por adulterar la realidad (como ya estamos viendo desde hace algunos años), lo cual no hace sino simplificar la complejidad de la realidad, convirtiendo así al mundo en un blanco sobre negro, o viceversa. Y para aderezarlo ya todo de una manera más adecuada y conveniente, este terreno de cultivo se riega abundante y generosamente con prodigiosas y puntuales campañas de desinformación, las cortinas de humo más inverosímiles (versión “máster chef”, el fondo de las pensiones, concursos de televisión, fútbol, etc.), o bien con simplemente las grabaciones y las filtraciones más inconcebibles que luego aderezan y riegan generosamente con las mentiras más esperpénticas y más absurdas que un razonamiento humano pueda imaginar o entender.

Por lo tanto, y a la visa de lo reseñado ahora y anteriormente, solo cabe decir que es necesario tener medios de comunicación cántabros propios e independientes, que, por supuesto, sean capaces de enfrentarse con éxito a esta horda de anulación y abuso consentido e institucional; si no queremos vernos arrastrados y sumidos en un estado de invalidación y de supresión de identidades y analogías, afinidades y coincidencias.

Y es que el cántabru no es materia colectiva anulada, ni tampoco mercancía con la cual se pueda negociar, y mucho menos, producto de desecho con el cual se puedan hacer luego transacciones comerciales o experimentos de laboratorio con quien sabe qué intereses. No, el cántabru es una lengua viva de Europa con un propósito y un futuro, con una intención y con una forma, pero, sobre todo, es un camino que entre todos trazamos, y que entre todos anhelamos y queremos recorrer y transitar.

La lección y el resumen final que hay que sacar de todo esto es que debemos de tener nuestros propios y oportunos medios de comunicación en cántabru.

Compromiso, salvaguarda y medios de comunicación
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