domingo 19/9/21

Los beneficios de aprender cántabru a nivel de la salud mental

Todos los estudios que se están realizando hasta la fecha concluyen de una manera determinante que cuando se dominan dos lenguas semejantes, se está en mejores condiciones para poder aprender una tercera lengua con mayor facilidad.

El hecho de que el cántabru se haya mantenido hasta hace relativamente poco tiempo oculto, o bien en estado de semi oscuridad, ha generado y servido para que éste haya podido mantener muchas formas arcaicas y antiguas; que quizá es probable que se hubieran perdido al haber entrado éste en la “modernidad”. Y es que las lenguas, igual que lo hacen los organismos vivos, evolucionan constantemente, pues cada entorno imprime y marca unas diferencias entre unos idiomas y otros.

En un apropiado artículo (publicado hace una década) para la revista tendencias21, la escritora, poeta y periodista, Yaiza Martínez, realiza una muy interesante aportación acerca de las lenguas y su entorno, cuando afirma que: “un grupo de psicólogos norteamericanos (Universidad de Pennsilvania y Universidad de Memphis, ambas en Estados Unidos) ha realizado un análisis estadístico de las características de más de 2.000 lenguas del mundo, en relación a las condiciones sociales en que éstas se habían desarrollado. Los resultados revelaron entonces que los idiomas, al igual que lo hacen los organismos vivos, se adaptan como resultado de la presión de sus entornos. Así, cuanto más común sea una lengua, más sencilla será su construcción a fin de poder facilitar así su mejor supervivencia”.

Aprender es amar, conocer es amar. Por eso, cuantos más idiomas conozcamos a lo largo de nuestra vida, más capacidades cognitivas tendremos

“El análisis demostró que aquellas lenguas habladas por un gran número de hablantes, y aquéllas que se han extendido por todo el mundo, presentan gramáticas más simples, en concreto en su morfología, que las lenguas habladas por pequeños grupos de personas o circunscritas a ciertas regiones”.

Aprender es amar, conocer es amar. Por eso, cuantos más idiomas conozcamos a lo largo de nuestra vida, más capacidades cognitivas tendremos, más perspectivas de vida manejaremos, disfrutaremos de más puntos de vista y de mayor flexibilidad y agilidad mental; por no mencionar que (como parecen indicar estudios científicos recientes) es el aprendizaje de idiomas un potente agente antienvejecimiento y de salud mental.

De hecho, los últimos estudios parecen confirmar que las personas capaces de desenvolverse en más de una lengua, están menos expuestas a padecer enfermedades mentales, e incluso el alzhéimer. Y si lo desarrollan (el alzhéimer), lo hacen en forma y manera más tardía, ya que el cerebro está haciendo gimnasia; pues el lenguaje es una actividad tremendamente cerebral. Además de que se sabe que la demencia senil empieza a afectar a los hablantes monolingües un promedio de 4,5 años antes que a los políglotas.

Con esta excusa bastaría y sería suficiente para que la población de Cantabria pudiera tener en el aprendizaje del cántabru una razón de peso y de más, a la hora de prevenir las enfermedades degenerativas producidas por la edad, sin por ello tener que recurrir a otras lenguas de fuera, muchas de ellas de no tan fácil manejo, uso y aprendizaje.

¿Pero, hasta qué edad se puede aprender un idioma y hablarlo con fluidez? Frecuentemente se dice que aprender un idioma es fácil para los niños (y mucho más para las niñas), y se torna más difícil a medida que se envejece. Sin embargo, esto no es del todo cierto, pues un cerebro entrenado puede incluso seguir desarrollándose y potenciándose con el transcurso del tiempo.

Cada vez más especialistas sostienen que no hay un límite de edad para aprender un idioma y lograr fluidez y soltura

De hecho, cada vez más especialistas sostienen que no hay un límite de edad para aprender un idioma y lograr fluidez y soltura. Por ejemplo, para la profesora Marilyn May Vihman (lingüista estadounidense conocida por su investigación sobre el desarrollo fonológico y el bilingüismo en la primera infancia), del Departamento de Lengua y Ciencia Lingüística, de la Universidad de York, “(…) la idea de que no se puede alcanzar la capacidad nativa de un idioma si no se comienza temprano es cuestionable”. “No creo que haya una edad crítica como tal, solo una meseta que se establece después de la adolescencia para la mayoría, pero no para todos”, asegura. Los trabajos de Vihman son recurrentemente citados por ser una experta en el desarrollo del lenguaje infantil.

Para Raquel Fernández Fuertes, que es profesora de Filología Inglesa en la UVA (Universidad de Valladolid), está claro que: “(…) la relación del ser humano con las lenguas es muy compleja y lo ideal sería aprender las lenguas como aprendemos la lengua materna, que es cuando el cerebro está en las mejores condiciones para ello”.

Para esta profesora, coordinadora encargada del Congreso Internacional sobre Bilingüismo, celebrado a finales de Marzo de 2019 en el Palacio de Congresos Conde Ansúrez, de Valladolid, y al que acudieron diferentes expertos para analizar a fondo el bilingüismo en un congreso internacional con cuatrocientos profesores de todo el mundo; se afirma y deja constancia que: “(…) lo que nos distingue de otras especies es nuestra esencia”.

En el periódico El Norte de Castilla, el 23 de Marzo de 2019, Antonio G. Encinas entrevistó a Raquel Fernández Fuertes, y ésta profesora afirmó:

“De hecho aprendemos la primera lengua sin ir al colegio, porque estamos equipados genéticamente para eso y porque estamos expuestos al lenguaje. Intentar reproducir eso años más tarde en el colegio es más complicado. Porque ya no somos bebés, pero además, ¿cuánta exposición tienes a esa lengua extranjera que estás intentando aprender?”.

“Por otro lado, otro de los mitos es que un bilingüe es la suma de dos monolingües, sin embargo, los bilingües solo tienen un cerebro y sus días solo tienen 24 horas. Si como monolingüe estoy expuesto al español 24 horas, y el bilingüe que tengo al lado lo está 12 horas al español y 12 al inglés, ella sabe inglés y yo no. Pero su español no puede ser como el mío, porque él está expuesto la mitad del tiempo. Esto significa que el tiempo que le dedicas a una materia se lo quitas a otra cosa”.

Varios estudios muestran claramente que existen diferencias en la densidad de materia blanca entre las personas bilingües y las que solo hablan un idioma

“Si aprendes “science” en inglés, probablemente el vocabulario español no te lo sepas, porque no lo usas, pero eso les pasa también a los bilingües de nacimiento, que cuando te quieren contar algo lo hacen en otra lengua porque están más cómodos. Esos bilingües perfectos no existen”.

Debido a la similitud, y, en ocasiones, semejanzas que mantienen el castellano con el cántabru, el poder aprender cántabru con facilidad es sumamente sencillo y fácil, si esta asignatura de cántabru es convenientemente introducida en la enseñanza pública de una manea reglada e institucionalizada. A ello se suma el que no hay una edad límite o determinada a partir de la cual sea necesario tener que aprender con mayor atención o esmero el cántabru, si bien todos los estudios y análisis recomiendan el poder hacerlo lo antes posible: a partir del primer año de vida.

Todos los estudios que se están realizando hasta la fecha concluyen de una manera determinante que cuando se dominan dos lenguas semejantes (por ejemplo, castellano y cántabru), se está en mejores condiciones para poder aprender una tercera lengua con mayor facilidad; pues el cerebro ya tiene suficiente “músculo” creado y preparado para tal eventualidad. Igualmente está demostrado que las personas que son bilingües de nacimiento tienen más facilidad para aprender más lenguas.

Además, varios estudios muestran claramente que existen diferencias en la densidad de materia blanca entre las personas bilingües y las que solo hablan un idioma, pues a mayor mielina mayor rapidez de procesamiento. Y es que los cambios no solo son funcionales, sino también, y principalmente, estructurales. De hecho, la información que se consigue estudiando el cerebro de una persona que habla dos idiomas es mucho más rica que la que se logra analizando el de alguien que solo habla una lengua nativa.

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