lunes 6/12/21

La nueva ordenanza de Bienestar Animal que está ultimando el Ayuntamiento de Torrelavega pospone hasta 2025 lograr en la práctica un sacrificio cero de animales ante las dificultades para ello debido a la falta de una normativa autonómica.

Así lo recoge el borrador de la ordenanza que este martes ha presentado el concejal de Medio Ambiente, José Luis Urraca, a los grupos municipales en la Comisión Informativa de Medio Ambiente y Salud Pública.

Tras la reunión, en un comunicado, el edil ha destacado que, a pesar del retraso, se trata de una normativa "avanzada" en el respeto y la protección animal, y el sacrificio cero "ha de ser un objetivo que no se puede declarar y alcanzar de un día para otro por parte de un municipio de las dimensiones de Torrelavega".

No obstante, para avanzar en el camino para lograrlo, ha indicado que la ordenanza contempla la puesta en marcha de campañas y medidas para la identificación, adopción, esterilización, y prevención del abandono, con el objetivo de reducirlo hasta llegar en la práctica al sacrificio cero de animales, así como de convocatoria de subvenciones dotada de 40.000 euros.

Además, ha destacado que la última redacción de la norma entregada este martes a los grupos municipales incluye la creación de una Mesa Municipal de Protección y Bienestar Animal como órgano de consulta y asesoramiento en esta materia.

El texto de la norma también introduce cambios de la mano del anteproyecto de Ley, en cuanto al período de identificación y registro de los animales, que pasa a ser de tres a dos meses.

Asimismo, establece cuáles son las obligaciones de los titulares de los animales, haciendo especial hincapié en el cuidado de los animales de compañía; regula la tenencia de animales en domicilios y la cría de aves en domicilios particulares; y prohíbe la alimentación de aves no domésticas en domicilios.

Además, regula las dimensiones mínimas de los espacios donde pueden estar en condiciones los animales de compañía y también la presencia de animales en lugares públicos, así como el transporte de los mismos.

La norma prohíbe asimismo obligar a los animales enfermos, desnutridos o fatigados a realizar trabajos, deportes o cualesquiera otras actividades que supere su capacidad de resistencia.