viernes. 01.07.2022

A partir del 2023 Santander y Torrelavega tendrán que limitar el acceso de vehículos de acuerdo con la Ley del cambio Climático que establece la normativa que regula que los municipios con más de 50.000 habitantes así como los de más de 20.000 con incumplimientos en materia de calidad del aire y los territorios insulares deban poner en marcha una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en los centros urbanos. De esta manera no podrían acceder los vehículos que no tengan la etiqueta medioambiental de la DGT. Casi 150 ciudades españolas, entre ellas Santander y Torrelavega, tendrán que desarrollar planes para implementar zonas de emisiones bajas.

Así, quedaría limitada la entrada a aquellos vehículos que no tengan una etiqueta ambiental de la DGT o estén dentro de la categoría A, es decir, aquellos turismos con motor de gasolina matriculados antes del año 2001 y los que tienen un motor diésel anteriores al año 2006. En el caso de que sea moto, serán aquellas que no cumplen con las normativas Euro I matriculadas antes de 2003.

Con los turismos con etiqueta B o C dependerán de cada Ayuntamiento, serán las entidades locales las que determinen las regulaciones de acceso a los vehículos que establezcan en sus municipios. La categoría B son los vehículos de gasolina que cumplen con la norma Euro 3 y los diésel que cumplen con la Euro 4 y Euro 5. Si nos fijamos en la fecha de matriculación, son los turismos y furgonetas ligeras de gasolina posteriores al 2000 y los turismos y furgonetas ligeras diésel matriculadas desde enero de 2006, además de los vehículos de 8 plazas y transporte de mercancías diésel y gasolina matriculados a partir de 2005.

Por su parte, la categoría C incluye a los turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculados a partir de enero de 2006, los turismos y furgonetas diésel matriculados después de enero de 2014 y los vehículos de más de 8 plazas y transporte de mercancías matriculados desde 2014, diésel o gasolina. Esta diferencia de fechas entre diésel y gasolina se debe a que los vehículos diésel deben cumplir con la norma Euro 6, más restrictiva con las emisiones, y los de gasolina las normas Euro 4, Euro 5 y Euro 6.

Las ZBE contribuyen tanto a la mejora de la calidad del aire y la salud de los ciudadanos como a la mitigación del cambio climático y la contaminación acústica, y suponen un estímulo para la eficiencia energética del transporte, promoviendo su electrificación.

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