jueves. 23.05.2024

La cebolla es uno de los alimentos más utilizados en las cocinas, un imprescindible en todas las casas y ahora además es uno de los tres alimentos afectados por la rebaja del IVA que más subieron de precio en los grandes supermercados en el último mes. Junto a las la uvas blancas y las manzanas fuji, encabezan la lista de productos con IVA rebajado con las mayores subidas mensuales en marzo, según un estudio realizado por FACUA-Consumidores en Acción.

Se cree que procede de Asia aunque de lo que sí existen evidencias es de su cultivo 3.200 años a.C. Una inscripción encontrada en las pirámides de Egipto prueba que la adoraban como divinidad y, que junto al ajo, ocupaba un lugar importante en la dieta de los esclavos empleados en la construcción de las pirámides. Llegó a América de manos de los primeros colonizadores. En el mercado se dispone de cebollas durante todo el año, si bien su mejor época es la que transcurre durante los meses de primavera.

Están compuestas en un 90% por agua pero en el 10% restante se encuentran nutrientes que le otorgan una gran cantidad de propiedades de este alimento.

En la composición de las cebollas se ha de tener en cuenta su contenido en minerales y vitaminas. Las cebollas son fuente de potasio mineral que contribuye al funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso. También es fuente de vitamina C. Una ración de cebolla (150g) cubre el 48% de las ingestas recomendadas de esta vitamina para la población de estudio. Hay que tener en cuenta que esta vitamina es termosensible, por lo que su aporte de vitamina disminuiría si la cebolla se consumiese cocinada.

Según estudios, la cebolla ayuda a disminuir la presión arterial, debido a que contiene antioxidantes que promueven la relajación de los vasos sanguíneos, y es buena para combatir los resfriaos.

Pero la cebolla también produce efectos en el organismo y está sujeta a contraindicaciones. Por ejemplo el consumo de cebolla se desaconseja para las personas que tengan el aparato digestivo más delicado y tienen problemas de reflujos y flatulencias. Los pacientes con síndrome de intestino irritable deben limitar su ingesta. También hay personas que presentan alergias o intolerancia a la cebolla, lo que les puede ocasionar diarrea, gases intestinales o hinchazón. Otro de los efectos es que puede causar halitosis o mal aliento, especialmente si se consume cruda.

La cebolla es uno de los alimentos más utilizados: Estos son sus efectos en nuestro...
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