lunes. 15.04.2024

Cómo sucede en otras partes del norte de la Península, como Galicia o Asturias, cada vez son más jóvenes (y no tan jóvenes) los que abandonan las grandes ciudades españolas y europeas para irse a entornos rurales de Cantabria. Rodeados de naturaleza, lejos de la presión y de los precios asfixiantes. Sin duda un cambio radical en la sociedad moderna; y es que las nuevas generaciones llegan para romper rutinas, para cambiar estilos de vida como se cambian modas u ocio. Las nuevas generaciones rompen con todos los prejuicios, lo mismo apuestan por una moda completamente distinta con la inclusión de vestidos con tallas especiales golpeando fuertemente a la industria tradicional, que se cargan el concepto de vida estable en las grandes urbes

Una población rural que aumenta

Cantabria es a día de hoy una de las comunidades autónomas que han ganado más población rural en los últimos años. Según un informe del Centro de Políticas Económicas de Esade, el aumento en los últimos 25 años ha sido del 1,7%, algo que contrasta enormemente con otras zonas rurales españolas que ven como se vacían sus pueblos y aldeas.

¿Qué es lo que enamora de Cantabria? ¿Qué es lo que hace que cada vez sean más los jóvenes transgresores que se decidan a iniciar una vida en sus rincones rurales?

Los atractivos de Cantabria

Entre otras cosas, Cantabria cuenta con montañas, con valles pintorescos, con playas de agua cristalina y con unos paisajes que harían enmudecer a cualquier fotógrafo o pintor.

Las zonas rurales de Cantabria son una explosión de naturaleza pura que enamora a todos aquellos que están cansados de la vida en las ciudades.

No sólo eso, su clima también gusta. Sí, como lees. Es posible que para muchos el clima no sea lo más llamativo de Cantabria, pero lo cierto es que con temperaturas cada vez más elevadas en el resto de España, esta parte del norte de la Península brinda veranos de lo más agradables. Además, las temperaturas no son del todo extremas en invierno, como puede pasar en otras zonas del interior.

Otro de los factores determinantes es la calma. Ni en los núcleos urbanos más grandes de Cantabria se vive el estrés que se puede vivir en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. A esto se añade que es un lugar tranquilo, con poco índice de criminalidad en comparación con otras ciudades españolas y europeas. Un buen lugar, en definitiva, para formar una familia o para envejecer. Por todos estos motivos, la venta de terrenos, casas en pueblos o incluso aldeas completamente abandonadas se ha disparado en Cantabria en los últimos años.

Un lugar perfecto para montar un negocio

Si bien es cierto que no todo el mundo puede emprender una aventura así, en Cantabria el turismo rural es también tendencia. Por este motivo, muchos son los que han decidido invertir sus ahorros en inmuebles rurales para convertirlos en pequeños hoteles.

La vida en Cantabria aumenta, pero también lo hace la frecuencia de turismo; y es que tras la pandemia, un gran porcentaje de españoles han decidido seguir viajando por el país de una forma diferente, a través de sus paisajes rurales alejados de la muchedumbre.

En Cantabria se levantan nuevos establecimientos hoteleros que, además, cuentan con una gastronomía a destacar. Cantabria cuenta con una materia prima indiscutiblemente buena, de una calidad suprema, que complementa la oferta turística.

Con todo ello, no es de extrañar que la vida en los pueblos cántabros esté mejorando a pasos agigantados y que incluso las instituciones públicas y privadas estén decantándose por aumentar la comodidad en pequeños municipios.

Cantabria rural: ¿el paraíso de la gente moderna?
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