viernes 27/5/22

Corría el año 1999 cuando Adolfo Pérez enviaba una carta para poder visitar la Cueva de Altamira. Desde entonces, nada. Pasaron los años, llegaron los cambios sociales y políticos que han marcado el comienzo del siglo XXI, se creó el Museo de Altamira… y por fin, en 2022, este madrileño ha recibido las entradas para poder cumplir su deseo.

Han pasado 23 años, y como señala el propio Pérez al medio Nius, ha tenido que cambiar sus planes iniciales, pues de viajar a Cantabria con sus amigos ha pasado a hacerlo con su mujer y sus hijos, ya adolescentes.

Quizá la mejor muestra de cómo ha cambiado la sociedad sea el modo en el que se ha realizado la comunicación. Pérez ha reconocido al citado medio que había llegado a perder la esperanza de poder visitar la Cueva. Ni siquiera sabía si la lista de espera seguía activa. Él envió la solicitud por carta, pero la respuesta que le llegó fue digital. Concretamente, a través de correo electrónico.

Finalmente, y tras elegir una de las tres fechas que le ofrecieron como alternativa, ha podido cumplir ese deseo en familia. Hay que recordar que la Cueva, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, se cerró al público en 2002 para realizar estudios que detallaran el impacto de la presencia del ser humano. La reapertura, de forma experimental, se realizó en 2014, y a partir de 2020 se ha retomado la respuesta a las peticiones, una de ellas la de Adolfo Pérez.

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