miércoles 8/12/21

La decisión definitiva de la comunidad de propietarios de la Plaza de las Cervezas sobre el futuro de las terrazas en este icónico espacio de la calle San Fernando de Santander deberá esperar a la próxima reunión que mantengan. Así lo ha confirmado a este medio Bernardino Arcos, actual presidente de la comunidad de vecinos de San Fernando 16, portales 1 al 6.

La información se conocía el pasado miércoles, cuando se revelaba que el futuro de las terrazas de esta zona de la capital podía estar en peligro. Como ha explicado Arcos, los vecinos habían denunciado ante el Ayuntamiento de Santander las “graves molestias causadas por la masiva ocupación de las terrazas”, que en 280 metros cuadrados habían instalado 91 mesas y 364 sillas. A raíz de este hecho se establecieron conversaciones con los responsables del departamento municipal encargado de gestionar las licencias, descubriéndose que la plaza no es de patrimonio municipal, sino privado. Es decir, no es pública, sino privada de uso público. La confusión se había producido, como ha aclarado el presidente de la comunidad de vecinos, porque “en el catastro consta como pública”, lo que en su día dio lugar al error.

Teniendo esto en cuenta, Arcos señala que la Ordenanza de Veladores y Terrazas obliga a que la autorización o denegación de estos espacios cuente con la firma de la comunidad de vecinos reunidos en junta, algo que “se decidirá en próximas fechas una vez se han relajado las medidas Covid-19”.

El presidente de la comunidad de vecinos ha explicado a este diario que, dada la situación que se ha vivido en los últimos meses, con “restricciones de reunión”, y al “no poder dar solución de autorización”, la única salida habría sido “retirar las terrazas hasta que se decidiera qué hacer” en la reunión que está pendiente de celebrarse. Pero finalmente se llegó a un acuerdo con los hosteleros.

“Se mantuvo una reunión con los responsables de las terrazas y se acordaron unas normas” que consisten, entre otras, en la reducción de mesas y el cierre a las 23:00 horas, de modo que se pudiera “mantener el empleo a causa de la prohibición de uso de interiores”, cuando todavía estaban cerrados.

Y durante este tiempo “todos los locales, que son ocho, han cumplido más o menos lo acordado”, pero solo “uno, que no quiso asistir a la reunión, ha sido y sigue siendo el verdadero quebradero de cabeza de los vecinos”. Arcos ha agradecido igualmente la atención de los funcionarios municipales durante un “proceso que todavía está en curso debido a la situación de la pandemia”.

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