lunes 29/11/21

La Policía Nacional está investigando una posible estafa de 10.000 euros y joyas a una mujer en Santander mediante el timo del 'tocomocho', después de que sus autores la ofrecieran varios cupones de la ONCE supuestamente premiados. Según han informado fuentes policiales, la víctima, que denunció ayer los hechos, relató que el día anterior por la mañana, cuando se encontraba en la calle San Fernando, se le acercó un joven que parecía tener algún tipo de deficiencia y le mostró los cupones, diciéndole que no sabía leer ni escribir, pero que creía que estaban premiados. Seguidamente apareció un hombre de más edad y le propuso ayudar al muchacho, y como ella sintió pena por el joven, accedió a hacerlo a cambio de un beneficio económico.

Finalmente, los dos individuos la embaucaron para que fuese a su entidad bancaria a extraer 10.000 euros mientras ellos esperaban cerca. Además, la mujer se acercó hasta su domicilio a coger numerosas joyas que guardaba y, a continuación, entregó el dinero y las piezas de joyería a los timadores. Una vez hecha la entrega, uno de los estafadores pidió a la mujer que comprara unos bocadillos para desayunar, a lo que ella accedió, entrando en un establecimiento cercano, pero al salir comprobó que los dos hombres ya no se encontraban en el lugar, percatándose entonces de que había sido víctima de una estafa.

A raíz de este hecho, la Policía Nacional ha alertado a los ciudadanos de este tipo de estafas de las que normalmente son víctimas personas mayores que son abordadas por los autores del timo en la vía pública cuando se encuentran a solas. En cuanto a los autores, señala que por lo general son dos o tres personas que forman parte de grupos organizados que actúan por todo el territorio nacional de forma itinerante. Uno de ellos se hace pasar por disminuido físico o psíquico, y el segundo aparece en "escena" más tarde para dar apoyo y llevar a cabo el timo.

La Policía explica también que la estafa suele desarrollarse en lugares de tránsito donde uno de los timadores, que se hace pasar por disminuido físico o psíquico, aborda a la víctima diciendo que tiene un billete de lotería premiado que por alguna causa no puede cobrar y se ofrece a vendérselo por menos dinero del que corresponde al premio. El segundo estafador por su parte suele afirmar la autenticidad del premio exhibiendo un listado de boletos premiados en un periódico, y hace creer a la víctima que está ante un negocio lucrativo y le convence para acudir a su domicilio o a su entidad bancaria para retirar dinero o joyas y cambiárselas al disminuido por su billete.

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