domingo 24/10/21
SANTANDER

El modelo de ciudad que sentará las bases del PGOU estará definido en un año

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Javier Ceruti en rueda de prensa

El modelo de ciudad de Santander para los próximos 35 años estará definido dentro de un año en un documento técnico y jurídico que sentará las bases del futuro Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

Este documento, denominado 'Santander 2055', incluirá aportaciones de la consulta pública previa a la redacción del PGOU que acaba de finalizar y recogerá en términos conceptuales lo que Santander tiene que ser en el futuro, con el fin de adoptar decisiones meditadas huyendo de los corsés cuatrienales que marcan los ciclos electorales.

"Ya sabemos lo que queremos para la ciudad, las líneas maestras ya están, y se trata de darle forma para generar el modelo de ciudad", ha explicado en rueda de prensa el concejal de Urbanismo, Javier Ceruti, que espera contar con este documento en un año desde que salga a licitación, un trámite que se prevé impulsar con carácter inmediato, con lo que podría estar listo a finales de 2021 o principios de 2022.

Con ese modelo de ciudad quedarán fijadas las líneas maestras de futuro y deberá servir de base para el nuevo Plan General de Santander, del que anticipar un plazo es "ciencia ficción", según el director general de Urbanismo de Santander, Antonio Bezanilla, que ha apuntado que la media en España para sacar adelante un PGOU es de unos ocho años.

Convertiría a Santander en el primer municipio de Cantabria en abordar así el planeamiento urbanístico

Es por ello que el Ayuntamiento ha decidido acogerse a una figura contemplada en el borrador de la futura Ley de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Cantabria (LOTUCA), el Plan General, que se completa con desarrollos puntuales, lo que convertiría a Santander en el primer municipio de Cantabria en abordar así el planeamiento urbanístico, algo que el Ministerio considera "muy interesante". Sería un plan general con concepto de ciudad a largo plazo, similar a lo que se conoce como plan general estructurante, que se completa con un plan pormenorizado de desarrollo jurídico y técnico.

Mientras tanto, continuará vigente en Santander el PGOU de 1997, al que se irán introduciendo las modificaciones que sean necesarias. Se trata de tener un modelo conceptual de Santander a medio plazo, lo que permite "decisiones meditadas" y "huir de las rigideces de una política a cuatro años", ha destacado Ceruti.

El concejal ha señalado que en la última mesa con portavoces sobre el futuro planeamiento, los cinco partidos (PP, Cs, PSOE, PRC y UxS, es decir, todos excepto Vox) coincidían con la mayoría de las propuestas ciudadanas y tenían un planteamiento global que "no iba a ser difícil de conciliar: no había grandes enfrentamientos conceptuales que puedan contribuir a que no se avance a buen ritmo", ha dicho Ceruti. "Ya sabemos lo que quiere la ciudad; ahora se trata de darle forma y generar un modelo de ciudad", ha remarcado.

BALANCE DE LA CONSULTA

Ceruti ha hecho un primer balance de la consulta pública previa a la redacción del Plan General de Santander en el que ha comenzado agradeciendo la participación, que ha valorado positivamente. Ha recordado que la consulta ciudadana comenzó en julio con la celebración de 10 reuniones en diferentes puntos de la ciudad, en las que, más allá de temas específicos de cada zona, hubo varios puntos comunes como la preocupación por la movilidad, especialmente la peatonal, la protección ambiental de las zonas periurbanas, o la accesibilidad, sobre todo en el eje norte-sur.

Una de las ideas más repetidas fue la de "apostar por la regeneración de la ciudad ya construida y la reutilización de viviendas vacías frente al modelo de ocupación de espacios con nuevas edificaciones". Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de hace diez años, en Santander había 10.700 viviendas vacías, a lo que se unen desarrollos que se estaban realizando en ese momento, que elevaban la cifra a 13.000, con una capacidad de en torno a 32.000 personas. Unas cifras que acercarían la población a 207.000 habitantes, muy alejada de los 174.000 actuales.

Ceruti ha puntualizado que aunque es necesaria una reflexión sobre el tipo de urbanismo a desarrollar en materia de vivienda nueva, "no quita para que haya que prever espacio para más desarrollos residenciales" que "irían tomando forma con el tiempo" en caso necesario.

Otros temas muy repetidos por los participantes han sido una regeneración que debería respetar la historia de la ciudad a través de la protección del patrimonio y de la tradición de cada barrio; una movilidad sostenible basada en recuperar espacios para el peatón, la bicicleta y el transporte público; o la conservación de zonas verdes. En cuanto a los proyectos de integración ferroviaria y reordenación del frente marítimo, se subrayan como oportunidades para dotar de equipamientos y espacios públicos a algunos de los barrios más poblados de la ciudad.

Por otra parte, en septiembre se celebraron ocho mesas técnicas en las que han estado representados profesionales del urbanismo, científicos, empresarios, comerciantes y colectivos sociales. Una "gran mayoría" apuesta por la creación de una ciudad policéntrica, donde cada barrio cuente con equipamientos y servicios suficientes para que cualquier vecino pueda hacer su vida en un radio de 15 minutos a pie. Sin embargo, las asociaciones de comerciantes prefieren concentrar la actividad comercial en zonas concretas, preferiblemente del centro de la ciudad. Para Ceruti, "no parece incompatible ese doble modelo".

También se ha contado con el apoyo de los universitarios que han intervenido en las mesas infanto-juveniles, pensadas especialmente para facilitar la participación en el proceso a niños y jóvenes.

PARTICIPACIÓN

Finalmente, en lo referente a los datos, el concejal de Urbanismo ha informado que en el procedimiento han participado unas 1.800 personas, si bien el número no se ha cerrado aún, y ha destacado el índice de participación "muy alto" para este tipo de procedimiento.

En este sentido, Ceruti ha comparado el proceso de Santander con el seguido en Bilbao, donde la consulta duró 8 meses, frente a los tres de la capital cántabra. Según ha dicho, en la participación digital Santander contó con 58 participantes por cada 10.000 habitantes, mientras que en Bilbao fueron 7 participantes por cada 10.000 habitantes. En mesas vecinales, Santander tuvo 14 participantes por cada 10.000 habitantes, frente a Bilbao donde acudieron 7 por cada 10.000, y en las mesas sectoriales Santander muestra un índice de 9 participantes por cada 10.000 habitantes, muy superior a los 3 por cada 10.000 de Bilbao.

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