sábado 21/5/22

Continúan las obras de construcción de la nueva gasolinera “pegada” al Instituto de Educación Secundaria Cantabria de Santander, que ha generado un gran malestar entre la comunidad educativa, que está luchando por paralizar de “forma inmediata” la obra. Se trata de una parcela colindante al centro escolar, en la calle Repuente 53, una zona que ya cuenta con tres estaciones de servicio a escasos metros.

Son varias las pancartas colgadas de la fachada y en la entrada del centro escolar denunciando la instalación de la nueva gasolinera, mientras junto a él se pueden observar cómo avanzan las obras. “Por el interés de una persona se pone nuestra vida en peligro” o “gasolinera no, educación verde” son algunas de las frases que se pueden leer a las puertas del instituto, que hoy ha visto cómo metían un depósito de combustible. Existen estudios, como el publicado en 'Journal of Environmental Management' y elaborado en la Universidad de Murcia que considera que debería respetarse una distancia mínima de 50 metros para viviendas y de 100 metros para actividades especialmente vulnerables, como colegios. 

Pancarta

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El presidente del AMPA, Gabriel Moreno, considera “inconcebible que se autorice la construcción de una actividad tan peligrosa y nociva”. Se trata de una cuestión de salud publica, añade, ya que "los surtidores de combustible van a estar a escasos 10 metros de las ventanas de las aulas”.

Ante esto, padres y docentes se han movilizado para defender la salud y seguridad de sus hijos y alumnos y han solicitado el expediente administrativo completo al Ayuntamiento de Santander, así como han pedido reunirse con la alcaldesa, Gema Igual, con el director general de Urbanismo, Antonio Bezanilla, y con la consejera de Educación, Marina Lombó. Además, se ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas en change.org.

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