martes. 16.08.2022

Los vecinos de la urbanización Nuevo Parque denuncian la intención de Renfe de ampliar el apeadero de Nueva Montaña a costa de la tala del arbolado que separa el barrio de las vías de ferrocarril y sustituirlo por una valla. Según señalan en un escrito remitido al Ayuntamiento de Santander, este nuevo “arboricidio” podría evitarse si Renfe reconsiderara el emplazamiento de la estación y solicitan una alternativa a la ampliación del apeadero.

El rechazo y lucha de los vecinos viene ya de atrás, cuando en el 2017, “de madrugada y por sorpresa”, explican en el comunicado, se encontraron con operarios talando medio centenar de árboles, algo que se pudo detener “gracias a la decidida oposición de algunos vecinos”. Sin embargo, ese arbolado que lograron salvar hace cinco años está de nuevo en peligro. “No podemos permitir que vuelva a suceder”, señalan los afectados, que recuerdan que  “los eucaliptos servían de límite entre Nuevo Parque y las vías del tren, y, más allá, de la factoría de GSW”.

“Esos cipreses, catalpas y laureles proveen a los vecinos de una barrera acústica eficaz frente al ruido del trasiego diario de los trenes, además de ser filtro y retenedor de polución atmosférica en una zona adyacente a una gran fábrica metalúrgica, sin olvidar el refugio de biodiversidad urbana que conforma un conglomerado de vegetación con más de treinta años de arraigo”, puntualizan los vecinos a la vez que exigen plantear una alternativa que permita conservar la vegetación presente.

Es más, en su afán de buscar una solución inmediata al problema, sugieren que se utilice el campo de fútbol o el solar contiguo e incluso construir un aparcamiento disuasorio.

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