viernes. 01.07.2022
SANTANDER

Los alumnos del IES Cantabria sufren más ruido del permitido por ley antes de que se construya la gasolinera

Pancartas de protesta en el IES Cantabria ante la construcción de la gasolinera junto al centro | Foto: edc
Pancartas de protesta en el IES Cantabria ante la construcción de la gasolinera junto al centro | Foto: edc

Al IES Cantabria acuden cada día unos 1.300 alumnos y unos 200 profesores. Allí permanecen, como es lógico, muchas horas al día. Pero la calle Repuente en la que se ubica este espacio docente no cumple con la normativa del propio Ayuntamiento que, hoy por hoy, asegura no tener competencias para paralizar la obra de una gasolinera que se está construyendo, literalmente, pegada al centro educativo. Como ha denunciado la AMPA del instituto, la calle alcanza hasta 70 decibelios de ruido, y eso sin contar con lo que aportará una gasolinera que está previsto que tenga una media de unos 40 coches a la hora.

Como han señalado las familias del IES Cantabria, la ordenanza municipal del Ayuntamiento que gobiernan PP y Cs señala que en áreas docentes la contaminación acústica de la vía debe estar limitada a 50 decibelios, lo que se supera con creces en esta calle. Y según apuntan, varios estudios demuestran que el ruido del tráfico tiene consecuencias negativas para la salud y la educación de los jóvenes.

Este es uno de los argumentos dados por la AMPA en un comunicado en el que avanzan que este sábado hay convocada una concentración en la Plaza del Ayuntamiento de Santander para poner de manifiesto una lucha que se viene desarrollando desde hace varias semanas. Será a las 12:00 horas, y apelan a la “participación ciudadana” para mostrar el “rechazo social ante esta actuación inconcebible que se puede producir en cualquier otro centro educativo”.

Como indican, no es esta la única actuación que han llevado a cabo. De hecho, han logrado ya cerca de 1.500 firmas en la plataforma Change.org para recabar apoyos y paralizar la obra, a lo que se suman reuniones con instituciones, asociaciones de vecinos, charlas y concentraciones.

Aunque de las reuniones con instituciones, en concreto, no han logrado sacar nada en claro. “Las administraciones públicas, desde el Ayuntamiento de Santander hasta la Consejería de Educación o Vicepresidencia, han manifestado que no tienen ninguna competencia para impedirlo. Las consejerías de Sanidad y Medio Ambiente ni siquiera nos han recibido”, señalan en el comunicado.

Como recuerdan, además, la gasolinera se está construyendo “en una calle en donde ya existen otras 3 gasolineras, una a 45 metros y otras 2 a unos 200 metros”, y esta cuarta está a una “distancia de 10 metros de las 80 ventanas de las aulas de esa fachada”, incluidas las de la biblioteca, al estar a 4 metros a la linde del recinto escolar.

La AMPA reitera que “diversas publicaciones científicas avalan que los gases que emana la gasolina contienen Compuestos Orgánicos Volátiles (como el benceno, hexano,...) que la OMS clasifica como cancerígenos, con riesgo de efecto grave para la salud, especialmente para personas vulnerables como niñas y niños”, y recuerda que la emisión de gases y partículas contaminantes por parte de los vehículos “también es tóxica y tienen efectos perjudiciales para salud, especialmente de menores de edad”.

Pero a estos efectos se suma el alto riesgo de incendios y explosión, “y más en gasolineras sin personal que la suministre”, como es la que se está construyendo. Eso supone “otra amenaza para nuestras hijas e hijos y para el profesorado”.

“La salida de la gasolinera va a estar a 20 metros de la entrada al IES, por lo que los coches van a atravesar la acera por la que el alumnado va a ir andando a la entrada y a la salida del centro educativo con el elevado riesgo para su seguridad”, han alertado los padres y madres de los alumnos.

En su comunicado recuerdan que “hay muchas normas y leyes que protegen la salud, seguridad, educación y el medio ambiente”, citando la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Declaración de la Protección de la Infancia, la Agenda 2030, la Constitución Española, la LOMLOE, el Estatuto de Autonomía de Cantabria, la Ley del Suelo, la Ley del Ruido o la Ley de Control Ambiental.

“A pesar de todo, nadie ha avisado ni ha comunicado ni al Instituto ni a las familias que se había solicitado construir una gasolinera junto al centro para haber podido al menos presentar alegaciones”, han recordado, lamentando haberse enterado “cuando ya estaba aprobada la licencia y la pala excavadora comenzando las obras”. En este sentido, señalan que incluso han denunciado ante la policía local que “las obras han comenzado sin la obligatoria señalización ni las medidas de protección necesarias para evitar posibles accidentes, teniendo en cuenta la entrada y salida de camiones de gran tonelaje”.

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