martes. 28.05.2024

El doctor José Pallás estudió en la Universidad de Cantabria, es especialista en Medicina para la Educación Física y el Deporte y en Medicina Familiar y Comunitaria. En la actualidad, desempeña su actividad laboral tanto a nivel hospitalario, en el Hospital Mutua Montañesa, como ambulatorio, en la Mutualidad de Futbolistas de Cantabria, y es el secretario general del Colegio de Médicos de Cantabria y el responsable de las agresiones a médicos que gestiona la entidad en coordinación con los interlocutores policiales.

En esta entrevista para el COM Cantabria con motivo del Día Europeo contra las Agresiones a Médicos y a Profesionales Sanitarios, Pallás repasa los protocolos y las herramientas del Colegio para luchar contra los que agreden a sus médicos.

Esta semana celebramos el Día contra las Agresiones al personal sanitario. Dinos qué ofrece el Colegio ante una situación de agresión a un médico.

El Colegio ofrece apoyo y asistencia a los médicos que han sido víctimas de agresiones, ya sea físicas o verbales. Algunos de los servicios que ofrecemos incluyen asesoramiento legal para ayudar a los médicos a entender sus derechos y opciones legales después de una agresión. También ofrecemos apoyo emocional y, si es preciso, asesoramiento y terapia para ayudar a los médicos a lidiar con los efectos emocionales de la agresión a través del programa de ayuda al médico enfermo (PAIME).

Los datos indican que las agresiones han aumentado en España en el 2022 ¿a qué crees que se debe?

El aumento de incidencia puede ser multifactorial. La pandemia de COVID-19 ha generado mucha tensión y estrés en la población que ha derivado en que algunos pacientes descarguen su frustración en el personal sanitario. Por otra parte, el sistema sanitario español ha sufrido una falta de recursos en los últimos años, lo que ha llevado a una mayor presión sobre el personal sanitario y riesgo de agresiones verbales y físicas. Finalmente, los pacientes y sus familiares pueden no entender las limitaciones y presiones que enfrentan los trabajadores sanitarios y pueden tener expectativas poco realistas, generando conflicto y tensión en la relación médico-paciente.

Y con respecto a las agresiones que llegan al Colegio ¿también han aumentado?

Las agresiones a médicos y sanitarios en general han ido progresivamente en aumento en los últimos 10 años, y cada año que pasa aumenta la incidencia. Por desgracia nuestro colegio no es una excepción y en Cantabria estamos teniendo una tendencia de aumento anual de casos entre el 35-50% anual.

¿Por qué es tan importante denunciar cualquier agresión física o verbal? 

Actualmente el médico es considerado como autoridad pública. Esto significa que, según el tipo de delito, pueden conllevar penas de hasta 4 años de prisión. La denuncia de estas agresiones permite identificar a los agresores y tomar las medidas legales necesarias para sancionarlos.

La denuncia también tiene una vertiente preventiva, ya que permite tomar medidas para proteger a los trabajadores sanitarios, garantizando su seguridad en el lugar de trabajo y evitando que se vuelvan a producir este tipo de situaciones.

Los interlocutores policiales son muy importantes para gestionar las agresiones ¿cómo se coordinan con el COM?

Cantabria fue la primera CCAA en crear la figura del Interlocutor sanitario, en el año 2017. Ésta figura nos permite responder de manera coordinada y eficaz a las cuestiones relacionadas con la protección de los profesionales de la salud y su entorno, fortaleciendo la cooperación policial con las autoridades sanitarias. Tenemos comunicación directa con el Interlocutor Policial Sanitario, para denunciar la agresión si accede el colegiado tras ser asesorado legalmente, algo que es crucial para disminuir los casos que van apareciendo.

Y si hablamos del perfil de los agredidos, hay más mujeres que hombres ¿sabemos por qué? 

No es fácil dar una única respuesta. Percepciones de género estereotipadas (más débiles o menos capaces), desigualdades de poder en el trabajo, o estereotipos de roles de género (expectativas de mayor empatía y cuidado) son algunos argumentos que puede hacer que las mujeres sean más vulnerables a la agresión. En todo caso nunca puede estar justificada, independientemente de su género, y se deben tomar medidas para prevenir y abordar la violencia en el lugar de trabajo en el ámbito sanitario.

Y ¿a dónde se tiene que dirigir un médico cántabro que sufre una agresión?

En el COM Cantabria tenemos un formulario en la web, en el enlace https://www.comcantabria.es/protocolo-de-agresiones/, al que los colegiados deben acceder en el caso de agresión verbal o física, además del correo electrónico [email protected] y el  teléfono 942 22 88 01 donde, de forma anónima y confidencial, se atiende a cualquier colegiado que sufra una agresión. Desde ese momento se activa el protocolo de atención al colegiado que incluye la atención psicológica y jurídica.

Para terminar, quizá quieras hacer un llamamiento a la sociedad en general para que desaparezcan las agresiones

Agredir a un sanitario es la frustración del usuario del sistema sanitario por el lado más débil y a la vez más cercano. Los trabajadores sanitarios han estado en la primera línea de la lucha contra la pandemia de COVID-19 durante más de dos años, prestando atención médica a los pacientes y arriesgando su propia salud y bienestar en el proceso. Por eso, todos debemos reflexionar sobre la importancia del trabajo de los trabajadores sanitarios y la necesidad de apoyarlos en lugar de agredirlos. Debemos ser conscientes de que las agresiones a los sanitarios no solo son injustas y violentas, sino que también pueden comprometer la atención médica que recibimos todos.

“Tenemos una tendencia de aumento anual de casos de agresiones a médicos de entre el 35...
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