viernes 24/9/21
CORONAVIRUS

“No queremos dinero, queremos horas de vida”

El equipo de UCI de Valdecilla cataloga la retribución presupuestaria del Gobierno regional de “improcedente” cuando “continúa sin compensarse el gran exceso de horas trabajadas”
Sanitarios trabajando en una UCI Covid | Foto: Cristina Sánchez
Sanitarios trabajando en una UCI Covid | Foto: Cristina Sánchez

Los sanitarios aseguran estar “muy cansados” porque ya no hay profesional de enfermería para “cubrir los puestos”.

Después de varios meses luchando contra la COVID-19, los sanitarios cántabros se muestran “indignados” ante la llegada de la tercera ola y aseguran estar “muy cansados”. Además, como varios de ellos han explicado, “ya no hay nadie para cubrir esos puestos”, y “llevamos muchas horas extras acumuladas”.

“El principal problema es que los políticos no hacen caso a los científicos porque a ellos nadie los vota”

En este sentido, una sanitaria cántabra comenta que “el principal problema es que los políticos no hacen caso a los científicos porque a ellos nadie los vota”. De esta forma, relata que muchos ya avisaron de la llegada de la tercera ola de la COVID-19 y nadie hizo caso porque “aquí lo que interesa es ganar votantes”.

El lavado de imagen de Cantabria fue rápido y conciso. Comenzó con el cese de Paloma Navas, a quién se señaló como la “culpable” de que Cantabria, junto con la Comunidad de Madrid, se situase a la cola de vacunación en España. Después de eso, la llegada de la nueva cepa británica de la COVID-19 se asentó con más fuerza en la región, donde al menos un 35% de los casos detectados de coronavirus corresponden a esta nueva variante. Y es que las fiestas navideñas han traído consigo la tercera ola de la COVID-19, un nuevo desastre del que muchos expertos y virólogos se hicieron eco en el mes de diciembre.

Después de que Cantabria recibiese críticas por el lento ritmo de vacunación con el que comenzó en el mes de diciembre, parece que ahora se ha convertido en una de las comunidades autónomas más potentes y que más vacunas inyectan a lo largo de la semana.

No obstante, esta apariencia engloba mucho más. Los trabajadores sanitarios fueron vacunados dos días antes de la fecha acordada, por lo que Sanidad cambió su plan de vacunación por segunda vez, volviendo a crear incertidumbre entre la sociedad cántabra.

Sin embargo, lo cierto es que no son los políticos ni las personas que ocupan grandes cargos los que se están encargando verdaderamente de hacer frente a la COVID-19. Así, desde el mes de marzo miles de sanitarios de toda España están encarando a un virus que sigue cobrándose cientos de muertos al día en el territorio nacional. 

De esta forma, desde el principio de la pandemia se ha podido ver que los verdaderos “héroes” no han sido los políticos, sino los sanitarios. Ahora, casi un año después, siguen siendo ellos los que están en todos los hospitales batallando contra un virus del que ha surgido una nueva variante, la cepa británica, que muchos catalogan como “mucho más más letal y peligrosa”.

Además, son los sanitarios los que se están encargando de inyectar las vacunas, pero también lo hacen fuera de su horario habitual, y muchos de ellos llevan casi un año acumulando un “gran exceso” de horas extras.

A pesar de que el Gobierno de Cantabria declarase que retribuirá con más de 1,1 millones de euros al personal sanitario implicado en el plan de vacunación contra la COVID-19 para compensar la actividad extraordinaria que está llevando a cabo, lo cierto es que esta medida “no es suficiente”.

El equipo de UCI de Valdecilla ha categorizado esta retribución como “inadmisible” y “poco justa”

En este contexto, Pablo Zuloaga, el vicepresidente regional, explicó que la cuantía total aprobada se destinará un máximo de 900.000 euros para Atención Primaria; de 150.000 euros para el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla; de 60.000 para Sierrallana (Torrelavega); y de 30.000 euros para el Hospital Tres Mares (Reinosa). Pero el equipo de UCI de Valdecilla ha categorizado esta retribución como “inadmisible” y “poco justa”, además de “selectiva”, como han asegurado los trabajadores a través de un escrito dirigido a la Gerencia del Hospital.

Lo sanitarios, que han trabajado sin parar desde el mes de marzo, señalan que “ahora mismo continúa sin compensarse el gran exceso de horas trabajadas”, por lo que explican que es “improcedente” que se implanten estas partidas presupuestarias.

“Es totalmente lógico que ahora no me puedan dar días libres con la tercera ola, pero después hay que revisar el número de horas extras que tenemos cada uno”, ha declarado una sanitaria cántabra a este medio. Además, ha añadido que “algunos de nosotros hemos acumulado más de 200 horas extras, y eso no nos lo están teniendo en cuenta”

“Mentalmente necesitamos un descaso, llevamos muchos meses viendo morir a cientos de personas, y eso es muy duro”

Sin embargo, otra compañera del equipo de UCI de Valdecilla ha resaltado que “ya es el momento de pensar cómo darnos las horas que nos deben”. De hecho, ha comentado que “no queremos dinero, queremos horas de vida. Mentalmente necesitamos un descaso, llevamos muchos meses viendo morir a cientos de personas, y eso es muy duro”, ha destacado. Además, también ha señalado que “todos hemos respondido durante estos meses, pero también necesitamos vivir. Nos estamos quebrando día a día”.

LOS SANITARIOS Y LA TERCERA OLA

“Siento frustración, tristeza, y rabia, mucha rabia”, explica una sanitaria cántabra destacando que “el personal sanitario se opuso desde un primer momento a las medidas interpuestas en Cantabria de cara a las navidades”. “Lo dijimos al principio: la relajación individual solo nos iba a llevar a la tercera ola de la COVID-19. Ha sido vergonzoso porque estás trabajando más que nunca, te estás esforzando más que nunca y al final lo único que consigues es una gran tristeza al ver que la sociedad cántabra, y sobre todo la clase política, no son capaces de tener en cuenta que estamos en medio de una pandemia”, ha asegurado.

Además, han sido muchos los sanitarios que se han visto privados de sus vacaciones, ya que no hay dinero para cubrir estas bajas. “Es inadmisible todo lo que está pasando con nosotros, no nos tienen en cuenta”, ha asegurado.

Lo cierto es que, casi un año después, siguen siendo ellos los que luchan cada día sin ningún tipo de ayuda contra un virus que ha eclipsado la vida de miles de personas y ha paralizado tantos sectores como existen.
 

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