jueves 2/12/21

Izquierda Unida de Cantabria elevará la situación de los vertidos en Cantabria al Congreso de los Diputados, tras las denuncias vecinales y de colectivos conservacionistas de las últimas semanas.

En un comunicado, la coordinadora autonómica de IU, Leticia Martínez, ha manifestado que su formación política realizará una batería de preguntas en relación a los numerosos vertidos que se vienen produciendo en la comunidad, como los ocurridos en la playa del Sardinero (Santander), en la de Usil (Mogro), el arroyo La Bandera, en Ajo o el río Castanedo, en Somo. Entre otras cuestiones, IU exige conocer el grado de responsabilidad que las distintas administraciones tienen con respecto a estos cuatro vertidos y el protocolo de supervisión que el Gobierno central tiene para controlar que se respeta la ley en materia medioambiental en Cantabria.

Izquierda Unida pretende poner freno "a la falta de control" de la Administración

Para Martínez, lo más grave de este asunto no es "que pueda afear la foto en la playa" sino "las implicaciones sobre la salud de las personas y la conservación de los ecosistemas". Con esta iniciativa, Izquierda Unida pretende poner freno "a la falta de control" de la Administración "que se da golpes de pecho con lo bonita que es Cantabria, a la par que basa su economía en el turismo" pero que no es capaz de evitar -dice- vertidos "perfectamente evitables". Añade que entre los vertidos se encuentran aguas fecales, aguas urbanas y aguas residuales con detergentes, siendo en algunos casos, como en la playa de Usil, una denuncia recurrente "que la Administración no soluciona".

Desde Izquierda Unida también ponen el foco en otras situaciones que, a su juicio, tanto el Ejecutivo autonómico como el estatal "no pueden dejar pasar". Y citan como ejemplos la "eterna parálisis" de la depuradora de Vuelta Ostrera que "debería estar demolida y reconstruida ya hace años", o la contaminación de las marismas de Santoña, "que son el sustento de familias mariscadoras que están sufriendo un grave perjuicio".

"A la hora de potabilizar nuestras aguas o tratarlas para evitar problemas de salud pública o contaminación también es necesario tener una plantilla de trabajadores adecuada y unas instalaciones acordes", añade. En este sentido, Martínez defiende que "la actuación ha de ser integral, también en el plano laboral", ya que a los hechos -los vertidos- se han de añadir las denuncias de los trabajadores de las plantas hidráulicas de Cantabria, quienes manifiestan que "mientras los planes hidráulicos y plantas han aumentado en los últimos años, la plantilla permanece congelada" y los medios para poder desarrollar su trabajo "están anticuados".

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