martes. 07.02.2023

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha considerado "vergonzoso" el "rifirrafe" de los últimos días en el Congreso de los Diputados y ha pedido "mesura" ante un pueblo español que está "un poco cabreado" e "indignado con ese espectáculo poco edificante".

Y aunque entiende que, como ocurre en el Parlamento de Cantabria, haya "cierta crispación" por la proximidad a las elecciones, asegura que lo del Congreso "no lo ha visto en los cuarenta y tantos años que lleva de político activo".

El jefe del Ejecutivo cántabro cree todos los partidos "tienen algo de culpa" y ha lamentado que Vox "ha elevado el tono verbal al límite" y ya "raya lo impresentable", pero también la ministra de Igualdad, Irene Montero, dijo ayer unas palabras "muy fuertes" cuando acusó al PP de "promover la cultura de la violación". ·Es grave y debería haber rectificado".

"Vox ha introducido en el Parlamento de España una dialéctica peligrosa, pero también Podemos ha elevado el tono ayer". "Yo lo estoy viendo exactamente como lo estará viendo, supongo, la gran mayoría de españoles que no están implicados en ese rifirrafe, que es vergonzoso", ha dicho Revilla a preguntas de la prensa por los conflictos de los últimos días en el Congreso.

El presidente cántabro ha pedido mesura señalando que él, que es "duro y reivindicativo", lleva más de 40 años en política y "no he insultado nunca nadie ni he hecho acusaciones de ese nivel". "Cuando tengo que llamar ladrón a uno que se ha llevado dinero lo digo y doy el nombre, pero que sea una cosa probada" y ya "con sentencias", ha remarcado, aludiendo a casos como "lo del emérito, como lo de Bárcenas, como de tantos presidentes autonómicos que se lo han llevado curdo".

Revilla, que ha hecho estas declaraciones tras el acto de puesta en servicio del nuevo acceso al puerto de Santander, en el que ha participado la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, ha lamentado que se está dando a los jóvenes y a los niños "una lección muy poco edificante de lo que debe ser la política", pero ha insistido en que no hay un solo culpable. "Sí que hay algunos que han levantado allí el tono dialéctico a niveles bastante insoportables, pero también otros se han sumado rápidamente", ha apostillado.

A su juicio, se debe rebajar ese tono "por el bien de España y de los mismos partidos", para que no entren "en mayor descrédito del que ya tienen", pues ha sostenido que "se pueden decir todas las cosas con contundencia, pero sin llegar a afirmaciones o situaciones tan graves que rayan en el insulto, en injuria, incluso por parte de los que representan a la ciudadanía en el Parlamento".

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