viernes. 19.08.2022

Todos los grupos del Parlamento de Cantabria, a excepción del PSOE, se han unido este lunes para reprobar y pedir la destitución de la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la socialista Teresa Ribera, por poner "en jaque" a la comunidad autónoma y a su tejido productivo con sus políticas.

En este asunto, el PRC se ha desmarcado de su socio de Gobierno, el PSOE, para unirse a la oposición y, de hecho, ha expresado su deseo de que la destitución de Ribera que el Parlamento solicita con esta iniciativa al presidente de Ejecutivo central, Pedro Sánchez, se produzca "a la mayor brevedad posible".

La iniciativa, que ha contado con el apoyo de todos los grupos salvo el PSOE -que ha votado en contra-, ha partido de PP, que ha vuelto a denunciar que desde la llegada de Ribera al Ministerio sus "agresiones" a Cantabria han sido una "constante", convirtiéndose en una "mano negra" para la comunidad autónoma y para su tejido productivo.

La inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres de Protección Especial (LESPRE); el "completo abandono" del Ministerio al mantenimiento de los accesos a las playas de Santander y de otros puntos de Cantabria; la "incertidumbre" generada a la industria electro-intensiva; el "enorme impacto" de sus declaraciones contra los vehículos diésel para la industria de la automoción, o el "golpe de muerte" a Sniace justifican, a juicio del PP, su petición, que ha sido apoyada por el resto.

Todos han coincidido en citar estas razones, aunque una parte de las intervenciones se han centrado, principalmente en el tema del lobo, que "ha puesto en pie de guerra" a los ganaderos de Cantabria y las otras tres comunidades del norte que concentran el 95% de esta especie.

La regionalista Ana Obregón ha censurado, en su intervención, la "arrogancia" y "deslealtad" hacia estas comunidades autónomas con la que se ha comportado Ribera, "volando por los aires los puentes tendidos para el diálogo" sobre este asunto.

Por su parte, Cs, ahora integrado en el grupo mixto junto a Vox, también considera que el "ninguneo" a Cantabria ha sido "absoluto" y, por ello, ha considerado "necesario" pedir el cese de la ministra. "Quien tanto mal hace a los intereses de Cantabria, mostrando un desprecio absoluto por ella, no debe permanecer ni un minuto más en el Gobierno de España", ha afirmado el diputado 'naranja' Diego Marañón.

Vox también ha apoyado la iniciativa pese a considerar que "no todo" lo que se expone en la iniciativa como argumentos contra la ministra es "responsabilidad exclusiva" de ella, sino, en general, del PSOE; de Pedro Sánchez, y de partidos, como el PRC, que, según ha dicho, "lo sustentan".

Por su parte, el diputado socialista Javier García-Oliva ha defendido a la ministra y sus políticas, que, según ha señalado, van en consonancia con lo que la Unión Europea determina que hay que hacer.

García-Oliva ha afirmado que mientras partidos conservadores del norte de Europa han felicitado a Ribera por sus políticas, en España la derecha no deja de decir "barbaridades" y "descalificaciones" a la ministra. "Yo creo que ustedes tienen un problema, pero el problema no se llama Teresa Ribera, el problema se llama los Pirineos porque al norte de los Pirineos hay una derecha y grupos conservadores modernos que apuestan decidididamente por la lucha contra el calentamiento global y la transición ecológica y al sur de los Pirineos tenemos unos grupos conservadores anclados en la sociedad de 'La escopeta nacional' que dibuja Berlanga o en 'Los Santos Inocentes' de Miguel Delibes", ha censurado.

En cuanto al lobo, García-Oliva ha señalado que "todos", incluido el PSOE, Ribera y el Ministerio, están preocupados por que disminuyan los daños por el lobo, pero ha señalado que hay datos que indican que desde su inclusión en el LESPRE, éstos se han reducido un 40% en Asturias y un 45% en Cantabria.

Tras escuchar a este diputado, el portavoz del PP, Íñigo Fernández, ha censurado que los socialistas se mantengan "serviles" y "sumisos" en su apoyo a Ribera y "agachen la cabeza" cuando "los cántabros dicen otra cosa". Así, Fernández ha advertido a los socialistas que su actitud les pasará factura en las próximas elecciones.

Un punto curioso se ha producido cuando, en el momento de que al PSOE, le tocaba votar --en este caso en contra-- el presidente del Parlamento, el también socialista Joaquín Gómez, les ha instado a votar "con la cabeza alta", un comentario que ha generado las críticas de algunos grupos de la oposición y que éste ha retirado inmediatamente.

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