lunes. 15.04.2024

Este miércoles ha tomado posesión de su cargo la ‘popular’ María José Sáenz de Buruaga, que se convierte así en la nueva y primera presidenta de Cantabria. Este jueves está previsto el traspaso de poderes con el presidente saliente, Miguel Ángel Revilla, abriendo así una nueva etapa tras las elecciones del 28M. Pero esta etapa no se limita únicamente a una nueva legislatura. El hecho de que el regionalista ya haya anunciado que esta es su última legislatura abre la puerta a una Cantabria ‘post Revilla’. Y no es una forma de hablar: la región ha vivido toda la democracia con la presencia del líder del PRC en la política autonómica, sea en el lugar que sea.

El papel que ha jugado Revilla en el panorama regional es algo que deberán analizar los historiadores cuando llegue el momento, pero de lo que no cabe duda es de que la figura del regionalista ha marcado la actualidad política y social de Cantabria durante 41 años. Incluso algunos años más, ya que, aunque en 1982 fue elegido diputado regional, cargo que ha mantenido todo este tiempo, previamente había creado la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) y el Partido Regionalista (PRC), del que ha sido secretario general desde 1988.

Revilla ha estado como presidente 16 años de forma no consecutiva

Más allá de las fronteras de nuestra comunidad, a Revilla se le asocia con el cargo de Presidente y, en general, con la imagen de Cantabria. Y no es para menos. Su nombre ha estado vinculado con el Gobierno autonómico desde 1995, y salvo una legislatura, siempre ha formado parte de Ejecutivos en coalición.

Comenzó como vicepresidente y consejero de Obras Públicas, Vivienda y Urbanismo en las legislaturas 1995-1999 y 1999-2003, en las que gobernó junto al PP. Tras las elecciones de 2003, el PSOE le hizo presidente formando un nuevo bipartito que se reeditaría en las siguientes décadas de forma casi constante.

De hecho, Revilla ha estado como presidente 16 años de forma no consecutiva. El primer periodo fue entre 2003 y 2011, y tras un lapso de cuatro años en los que el PP gobernó con mayoría absoluta bajo el mando de Ignacio Diego, volvió al sillón presidencial entre 2015 y 2023. En total, ya sea como presidente o como consejero, Revilla ha formado parte de los gobiernos de Cantabria durante 24 años, es decir, prácticamente la mitad de la democracia.

Ahora se abre un nuevo escenario en el que el PRC deberá afrontar un relevo de su líder, algo que el propio Revilla ya ha avanzado en alguna ocasión que se producirá durante esta legislatura que apenas está empezando.

NO ME DEJAN NI REMATAR

La última legislatura de Revilla como presidente de Cantabria terminó, sin embargo, con un sabor agridulce para el líder regionalista. No tanto por haber perdido las elecciones sino por no haber podido terminar su alegato durante el debate de investidura de Buruaga. De hecho, su intervención en el Parlamento de Cantabria se vio interrumpida por la presidenta de la Cámara autonómica, María José González Revuelta, quien le sugirió “vaya terminando”.

“Encima que les dejo gobernar no me dejan rematar el último minuto de mi intervención”, lamentaba posteriormente Revilla en declaraciones a un medio nacional. Más allá de la anécdota, se abre un nuevo panorama tanto para Cantabria como para el ya expresidente regional.

Y es que, como ha indicado ya, si bien durante estos cuatro años ejercerá su labor como diputado, su vinculación con la primera línea de la política parece que va a ir diluyéndose poco a poco. Por el momento, ha abierto ya un canal de Youtube, y ha avanzado que prepara un nuevo libro y que se dedicará a dar conferencias.

Como legado más reciente, varios son los proyectos que deja en marcha su Gobierno con el PSOE: las obras del nuevo MUPAC, la llegada de la alta velocidad, el Polígono Industrial de La Pasiega, la protonterapia... Otras iniciativas legislativas, como las leyes que están empezando a tramitarse o las que ya están aprobadas, desde la Ley del Suelo a la Ley de Memoria Histórica, están ahora mismo en el aire a la espera de que si Buruaga finalmente tomará la decisión de derogarlas o modificarlas, como ha anunciado.

En los últimos meses, su Gobierno se ha visto afectado además por un caso de presunta corrupción de un funcionario de la Consejería de Obras Públicas, que había creado un entramado con empresas de la región para el reparto de contratos públicos. Algo que, además de la detención del implicado, ha provocado varias dimisiones, entre ellas la del consejero, José Luis Gochicoa.

Una Cantabria ‘post Revilla’
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