miércoles. 24.04.2024

Varios investigadores están tratando de localizar una fosa de la guerra civil española en la que, según la documentación recopilada, los testimonios de familiares y vecinos de la zona y las investigaciones realizadas durante estos años, podrían estar los restos de 11 víctimas asesinadas en 1937.

El vicepresidente del Gobierno de Cantabria, Pablo Zuloaga, ha visitado hoy la zona y ha asegurado su compromiso con los trabajos de localización de fosas de víctimas asesinadas durante la Guerra Civil y la Dictadura "por justicia" y ha reconocido que las políticas de memoria "llegan demasiado tarde".

Tras unas primeras labores de prospección con el empleo de magnetómetro, se ha pasado a una segunda fase con la técnica de georradar, que por el momento ha rastreado en torno 8.000 metros cuadrados de terreno en el Coterón de la Pra, entre las localidades de Castro Cillórigo y Tama.

El objetivo es localizar la fosa donde habrían sido enterrados el entonces alcalde de Pesaguero y militante de UGT, Camilo Bargaño Vicente y su hijo que en aquel momento tenía 17 años; Santiago Ricardo Gil Santos; Feliciano Alonso; Santos Alonso; Bautista; Feliciano Pedro Martín, Esteban Ruiz; Federico Rodríguez, el industrial Lorenzo Rodríguez Arminio y Lucas Arias García.

El vicepresidente ha explicado que, tras los trabajos de prospección en esta zona, que, por el momento, no han mostrado indicios geofísicos, se va a ampliar el área de búsqueda a una zona próxima, a unos 200 metros, basándose en los nuevos datos y el testimonio de un vecino de Liébana. Y ha recordado las dificultades de estos "procedimientos de búsqueda verdaderamente complejos", que se "basan en tecnologías de arqueología, de búsqueda de yacimientos", que pretenden detectar movimientos en el terreno, por un lado, o restos de metales, óseos o textiles que puedan dar indicios.

El vicepresidente ha asegurado que su compromiso es "claro" desde que asumió su cargo en 2019 creando, por primera vez, una Dirección General de Memoria Histórica, llevando a cabo la primera exhumación en Cantabria, en 2019, y con el compromiso presupuestario de las cuentas públicas de Cantabria para aplicar la ley autonómica aprobada en 2021 y con los fondos que llegan desde el Estado para la localización de fosas y exhumación. "Lo que pasó en Cantabria en 1937, lo que pasó en Liébana tras la entrada de los nacionales, esa persecución y represión pública habla de personas que fueron señaladas, perseguidas, represaliadas y asesinadas por pensar de otra manera", ha afirmado Zuloaga, para quien las políticas de memoria democrática son "un tema de justicia".

Hasta la zona donde se están realizado estos trabajos de prospección se ha desplazado, además del vicepresidente, la directora general de Patrimonio Cultural y Memoria Histórica, Zoraida Hijosa, indica el Ejecutivo cántabro en un comunicado. A la vez se está trabajando en la localización de una fosa de la Guerra Civil en Anievas, donde también el georradar trata de encontrar el lugar donde fue enterrado el transportista y juez municipal Pedro Terán Arce, tras ser asesinado en 1937, y se están investigando otras dos localizaciones en Cieza y Piélagos.

Los trabajos de prospección están incluidos en el Plan Cuatrienal para la localización, exhumación e identificación de personas desaparecidas durante la guerra civil o la posterior dictadura franquista que ha fijado el Gobierno de Cantabria dentro de la aplicación de la Ley de Memoria Democrática de Cantabria que, junto a la norma del Estado fijan el marco legislativo para el desarrollo de las políticas de recuperación, memoria y verdad, según ha recordado el vicepresidente. Según el mapa de fosas actualizado, en Cantabria hay 150 fosas con restos de víctimas asesinadas durante la Guerra Civil y la posterior Dictadura.

El Gobierno de Cantabria en 2019, por primera vez, financió la exhumación de los restos de una víctima, el que fuera alcalde de Sotres y guarda de Picos de Europa, Eloy Campillo, asesinado el 24 de abril de 1945.

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El arqueólogo especialista en prospecciones geofísicas que está trabajando en esta localización, Nacho Jiménez, ha explicado que por el momento se han rastreado en torno a 8.000 metros cuadrados de una zona en la que, a falta de conclusiones, hasta ahora no se han encontrado indicios geofísicos. Por este motivo y a la vista de un nuevo testimonio se va a ampliar a una nueva zona próxima, a 200 metros, algo que es habitual.

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