jueves 19/5/22

La asociación naturalista MUR ha hallado la presencia del Murciélago de Nathusius (Pipistrellus nathusii) en varias cuencas hidrográficas y humedales costeros de Cantabria a lo largo de todo el año. Se trata de una especie migratoria que tradicionalmente criaba al norte en los países del este y el entorno del Báltico y pasaba el invierno en zonas bajas de Europa occidental, incluyendo el Cantábrico y la costa catalana. Estudios recientes revelaron la presencia de algunas colonias de cría o poblaciones estivales en este área suroccidental del continente, y el trabajo que ahora ve la luz, publicado en Internet por el Journal of Bat Research & Conservation, confirma éste último caso en Cantabria.

Se da la circunstancia de que una de las primeras citas ibéricas de la especie procede de la Bahía de Santander, en 1913. Sin embargo, a falta de más citas ibéricas, la especie se dio por extinguida en la Península durante 70 años. Desde aquella fecha hasta que ha vuelto a ser validada su presencia en Cantabria -y ya no como invernante, sino como residente-, ha pasado más de un siglo.

Las citas se han registrado mediante grabaciones de llamadas sociales ultrasónicas y capturas en red con posterior confirmación genética, y contando siempre con permisos específicos ya que todos los murciélagos son especies protegidas por ley y cualquier actividad que les  pueda comportar una molestia ha de ser legalmente autorizada.

Al igual que la única población peninsular residente conocida hasta el momento, descubierta hace casi dos décadas en el Delta del Ebro, esta de Cantabria está compuesta por machos que se reparten en pequeño número por varias cuencas fluviales de ambas vertientes de la Cordillera. A partir de agosto y hasta el mes de mayo llegan más ejemplares de ambos sexos a reproducirse y pasar los meses de otoño, invierno y parte de la primavera.

Esta población residente marca el límite sudoeste de la distribución estival de Pipistrellus nathusii, resultando ser la de mayor extensión conocida hasta ahora en la Península. Además incluye colonias que se encuentran a la mayor altitud reportada hasta el  momento para poblaciones residentes de la especie en toda su área mundial de distribución, 850 msnm, a orillas del Embalse del Ebro. A diferencia de la mayoría de ejemplares encontrados, que se encuentran en zonas bajas próximas a la costa de la vertiente norte cantábrica, esta del valle de Campoo constituye la única población conocida del interior peninsular.

Comentarios