domingo 5/12/21

La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 40 años y a una mujer de 27 a los que sorprendieron ‘in fraganti’ cuando colocaban un dispositivo en la bocacha expendedora de billetes de un cajero automático, según informa El Comercio este viernes.

Al parecer, los detenidos, a los que se les intervinieron una docena de ‘cepos capturadores’ preparados para su colocación y herramientas para realizar esta operación, habrían manipulado una veintena de cajeros de Oviedo y Gijón mediante este método.

El 'cepo capturador' es un útil de fabricación artesanal, que se coloca en el dispensador del cajero automático para bloquear la salida del dinero.

La investigación comenzó hace una semana, cuando el jefe de Seguridad de un banco alertó a la Policía de la veintena de ataques que habían sufrido sus cajeros automáticos durante el mes de marzo.

Los ‘cepos’ permanecían instalados durante unas horas, generalmente por la noche o durante los fines de semana

Los ‘cepos’ permanecían instalados durante unas horas, generalmente por la noche o durante los fines de semana.

Cuando una persona acudía a sacar dinero, los billetes quedaban atrapados. Este hecho hacía que el cajero detectase una anomalía y se bloqueara y emitiese un aviso de error. En ese momento, si el usuario interpretaba que la operación se había cancelado y abandonaba el lugar, las personas que habían colocado el artefacto lo retiraban y se hacían con la cantidad retenida. Esta modalidad delictiva es similar a la del denominado 'lazo libanés', aunque en ese caso lo que se bloquea es la salida de la tarjeta de crédito para su posterior clonación.

A pesar de los intentos de los autores de estos robos para evitar su identificación, la colaboración de los servicios de seguridad de las entidades con los agente de policía han permitido recuperar imágenes del circuito de videograbación de los cajeros y obtener una descripción de las personas que utilizaban este método.

Durante la Semana Santa se estableció un dispositivo con el propósito de detener a los atracadores, que fueron detenidos detectados en la mañana del jueves Santo en Gijón cuando estaban colocando uno de los cepos en un cajero.

Los arrestados se habían desplazado a la ciudad a bordo de un vehículo que habían estacionado en las proximidades del cajero, y en el que se hallaron los 12 aparatos-capturadores. También se intervinieron alambres doblados a modo de ganzúa, herramientas para la colocación de los cepos y elementos para dificultar su identidad como gorras, guantes, una barba postiza y paraguas. Además, la pareja detenida tenía en su poder cinco hojas manuscritas con las direcciones de 47 entidades bancarias, futuros objetivos de sus estafas.

Se estima que la cantidad obtenida por este procedimiento alcanza los 1.500 euros y que los daños ocasionados a los cajeros es superior a los 5.000 euros.