domingo 24/10/21
EDUCACIÓN

La decisión de volver a las aulas se tomará con criterios “sanitarios y pedagógicos”, aunque todavía es una “hipótesis”

La consejera de Educación, Marina Lombó, durante la reunión telemática
La consejera de Educación, Marina Lombó, durante la reunión telemática con directores

La consejera de Educación, Marina Lombó, ha asegurado que "en todo momento" la vuelta parcial y voluntaria a las aulas cántabras para finalizar este curso ha sido siempre una "hipótesis", establecida por el Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad dictado por el Gobierno de España, y ha afirmado que la decisión definitiva se hará siguiendo criterios estrictamente "sanitarios y pedagógicos". En este sentido, ha señalado que si Cantabria viese la necesidad de "apartarse" de ese escenario, lo defenderá ante el Ministerio en base los argumentos "claros, serios y rigurosos" que se deriven del análisis y la consulta a diversos estamentos que está realizando en estos momentos.

La consejera ha hecho esta declaraciones esta tarde tras reunirse con los Comités de Directores de Educación Infantil y Primaria, Secundaria y Educación concertada, que le han trasladado su oposición a esta reanudación de las clases presenciales, tal y como está establecida en el plan de desescalada del Gobierno de España. En nota de prensa, Lombó ha afirmado que "entiende y respeta" la postura de los directores de los centros, a quienes ha trasladado que el Gobierno autonómico "está haciendo lo que tiene que hacer, es decir, analizar la posibilidad de cumplir con el escenario planteado con el Gobierno de España".

Así, ha precisado que, una vez que el Gobierno de España publicó dicho plan -que prevé en su Fase II una vuelta parcial a las aulas para alumnos de Infantil con ambos progenitores trabajando y sin posibilidad de flexibilización y abre la posibilidad de la vuelta en Educación Especial- se ha trabajado "en distintas vías paralelas". En este sentido, ha recordado que, en primer lugar, se ha solicitado a las familias que comuniquen si, de ser posible, sus hijos volverían a las aulas; se han pedido informes a los Comités de Directores y al Consejo Escolar, se ha escuchado a la Junta de Personal Docente y se ha elevado una consulta a Salud Pública, para que se pronuncie sobre esta posibilidad. Además, se ha constituido un Comité técnico para la adecuación de los centros educativos, en el que participan, entre otros, la jefa del servicio de Prevención de Riesgos de Centros Docentes y los vocales de las tres permanentes de directores.

Esa información revelará, según Lombó, cuántos alumnos de cada nivel volverían a las aulas y qué implicaría en el ámbito de la gestión la implantación de las medidas sanitarias para, posteriormente, analizar si es viable desde el punto de vista sanitario y necesario desde el pedagógico. En este punto, ha vuelto a insistir en que "nunca estuvo en los planes de la Consejería que los más pequeños volviesen a las aulas".

Si finalmente Cantabria establece la necesidad de apartarse de la "hoja de ruta" dictada por el Gobierno de España, que ostenta el mando único por el estado de alarma, lo hará, ha reiterado, en base a criterios sanitarios y pedagógicos y con argumentos "claros, serios y rigurosos que solo podemos tener si seguimos todo este proceso".

"Estamos trabajando para ver si es posible cumplir la hoja de ruta garantizando la seguridad y, si no es posible, así se lo trasladaremos al Ministerio", ha dicho Lombó, quien considera que "lo más responsable" es actuar de este modo. En este sentido, ha afirmado que su intención ha sido, en todo momento, "no dar un paso en falso que pudiera generar más incertidumbre en la comunidad educativa", y ha recordado que "varias" comunidades han anunciado la vuelta en unos términos para, posteriormente, tener que rectificar. "Cuando le traslademos al Ministerio una postura del Gobierno de Cantabria será una postura argumentada, elaborada siguiendo criterios sanitarios y tras escuchar a toda la comunidad educativa", ha recalcado.

Por último, ha señalado que, más allá de esa vuelta parcial y voluntaria, no hay que "perder de vista" que el "verdadero desafío" está en el próximo curso, 2020-2021. "Son tantas las implicaciones de la crisis sanitaria en el ámbito educativo que hemos de trabajar desde ya, y en colaboración con las autoridades sanitarias, para establecer cómo iniciar el próximo curso", ha finalizado.

Comentarios