miércoles. 22.03.2023

El Pleno del Consejo Escolar de Cantabria ha aprobado ayer por gran mayoría –un voto en contra y una abstención– rechazar la instalación de una gasolinera anexa al IES Cantabria, e instar a las administraciones local, autonómica y nacional a que realicen todos los esfuerzos –dentro de la legalidad– para paralizar la instalación. Escudándose en “razones de salud, seguridad y prevención de riesgos”, animan a las citadas administraciones a que defiendan con todos los medios a su alcance los "legítimos y razonables intereses" de la comunidad educativa del centro y, en el futuro, de otros centros que pudieran verse inmersos en situaciones similares. Por ello, se ha enviado el documento al Ayuntamiento de Santander, Consejería de Presidencia y Delegación del Gobierno en Cantabria.

El Pleno considera que la instalación de la gasolinera es "contraria a la salud, a la seguridad y genera riesgos en el entorno". Asimismo, afirman que "las niñas, niños y el profesorado respirarían un aire contaminado, soportarían ruidos y riesgos de atropellos en las entradas y salidas". El Consejo se remite a "legislación española –desde la Constitución al Estatuto de Autonomía de Cantabria, pasando por la Ley de Educación de Cantabria o la última Ley de Educación, la LOMLOE–, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Declaración de Derechos de la Infancia y la Agenda 2030 para justificar la paralización de las obras".

Ya el pasado tres de junio 18 miembros del Consejo Escolar de Cantabria presentaron en la Comisión Permanente una propuesta para que Educación asumiera la defensa de la causa de la comunidad educativa del instituto, pero no obtuvieron respuesta.

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