sábado 4/12/21

El sindicato docente ANPE Cantabria ha detectado un aumento de la agresividad y violencia en los casos de acoso hacia los docentes en la comunidad autónoma, donde su servicio del Defensor del Profesor atendió el pasado curso 2020-2021 a un total de 10, la mitad que el anterior.

Se ha detectado un repunte de los casos en fechas cercanas a las evaluaciones, y por tanto a los periodos de vacaciones

Además del incremento de la agresividad, también se ha detectado otra novedad, como es el aumento de casos en Educación Primaria, que concentra la mitad del total, en detrimento de Secundaria, donde tradicionalmente había más (70% el curso 2019-2020) y que en esta ocasión aglutinan el 40%. Un descenso que el sindicato atribuye a las medidas en las aulas a raíz de la pandemia de coronavirus, que incluyeron las clases totalmente presenciales en Primaria.

Por su parte, en Formación Profesional solo se produjo un caso de acoso a profesores, el 10% del total. Los casos de acoso docente están repartidos por toda la comunidad si bien "hay centros que repiten todos los años".

En la rueda de prensa para presentar el informe anual del Defensor del Profesor en Cantabria elaborado por ANPE, su presidenta, Rus Trueba, que ha recordado que este servicio ha atendido a 83 docentes en la región desde que se puso en marcha en 2005, ha puntualizado que los casos que llegan al sindicato solo son "la punta del iceberg". En este sentido, la defensora del Profesor de ANPE en Cantabria, Felisa Hidalgo, ha asegurado que al menos "un profesor por centro tiene problemas" pero no los denuncia.

Al respecto, Trueba ha explicado que muchos profesores no denuncian -solo lo han hecho dos de los 10 el curso pasado- por la "exposición" que les supone, de modo que prefieren "dejarlo pasar y coger la baja médica, que es lo más fácil". De hecho, una de las reclamaciones de ANPE es que la ansiedad, el estrés y la depresión se reconozcan como enfermedad profesional docente. Además, aunque existe un protocolo de actuación para estos casos, es "un monumento a la burocracia, muy poco práctico", ha señalado el vicepresidente de ANPE, Federico de los Ríos.

En relación a los casos detectados el curso 2020-2021, por tipología, en problemas con el alumnado, la impartición de docencia supone el 40% de los casos, las conductas agresivas entre el propio alumnado el 20%, la agresión de alumnado a docentes el 30%, las faltas de respeto el 20%, el acoso el 10% y las amenazas el 20%.

De los problemas derivados de las familias, las agresiones físicas a docentes representan el 10%, el acoso otro 10% y las denuncias en el centro en las que ha tenido que intervenir la Inspección un 20%. Otros motivos suponen el 30% de los casos, e incluyen problemas en el entorno laboral, con la administración, el alumnado y las familias.

Además, un año más, el sindicato ha denunciado la "presión" para modificar notas e informes, los problemas para dar clases, las faltas de respeto por parte del alumnado y familias a los docentes y el uso inadecuado de las nuevas tecnologías como herramienta de acoso. Trueba ha explicado que se ha detectado un repunte de los casos en fechas cercanas a las evaluaciones, y por tanto a los periodos de vacaciones, que indican "el estrés al que están sometidos los docentes al cabo de cada bimestre escolar".

Las consecuencias de todas estas situaciones se materializan en que el 90% de los casos atendidos presenta un cuadro de ansiedad y un 30% causa baja médica. ANPE les presta ayuda a través de su servicio de Defensor, primero escuchándolos, porque "desconocen qué hacer", y asesorándolos. De ellos, un 50% lleva a cabo acciones legales y es asistido por el asesor jurídico del sindicato.

Trueba ha advertido de las consecuencias del acoso docente. "El daño le producen unos cuantos y sin embargo las consecuencias se extienden a toda la comunidad educativa", ha subrayado. Además, al sindicato le preocupa la problemática que existe en los centros escolares respecto a la creciente situación de acoso y violencia, especialmente el ciberbulling. Si bien Trueba ha reconocido que la conflictividad en los centros de Cantabria es "baja" en comparación con otras comunidades, y el clima escolar es "bueno", "no dejan de existir casos de conflictividad que deben erradicarse", ha remarcado.

Por todo ello, ANPE ha vuelto a solicitar a la Administración que elabore un Plan Estratégico de Mejora de la Convivencia Escolar que recoja la obligación de los equipos directivos de informar de hechos que pudieran ser constitutivos de delito a la Dirección Provincial de Educación correspondiente, así como al Ministerio Fiscal. También ha pedido "acelerar" los protocolos, y formación específica del profesorado porque los docentes "no están preparados para sufrir estas situaciones", entre otras medidas.

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