sábado 27/11/21
DEPORTES

La Federación Cántabra de Fútbol denuncia el acoso que sufre su presidente y su familia

Según relatan, en el último episodio un grupo de personas han accedido a la urbanización privada en la que vive causando daños a su vehículo.

La Federación Cántabra de Fútbol ha condenado el acoso a su presidente, José Ángel Peláez
La Federación Cántabra de Fútbol ha condenado el acoso a su presidente, José Ángel Peláez

La Junta Directiva de la Federación Cántabra de Fútbol, Consejo Rector de la Delegación Territorial Cántabra de la Mutualidad, junto a empleados de ambas instituciones y en representación de la mayoría del fútbol cántabro, han condenado y mostrado el más rotundo y enérgico rechazo al “acoso que viene sufriendo nuestro presidente, su mujer e hijos y familia en general” desde que accedió a la Presidencia en el año 2012, revalidando el apoyo en 2016 con el 97 % de los votos y el 100 % de la Asamblea General.

En un comunicado leído en rueda de prensa, han relatado que el último episodio se ha producido el pasado fin de semana, en el que en la madrugada del viernes al sábado “un número indeterminado de personas o cobardes han accedido a su urbanización privada causando daños a su vehículo particular”.

“José Ángel, Anto, Yeray, David, no estáis solos, somos muchos, miles los que os estamos apoyando”, han declarado, asegurando que “lo que os hacen a vosotros, nos lo hacen a todos y no vamos a parar hasta expulsar de nuestro querido fútbol cántabro a una minoría de indeseables que no representan a nadie, que se descalifican con sus actos y que ni siquiera tienen cabida en la sociedad”.

A su juicio, “desgraciadamente algunas personas, muy pocas, no admiten el cambio producido en los últimos años en la Federación”, entre los que han destacado “los avances, la modernización, la expansión y la participación con nuevas ideas, proyectos, admitiendo la crítica constructiva, pero no el insulto, la violencia y el acoso personal”.

Asimismo, han mostrado su apoyo a su presidente y a la familia, poniéndose a su disposición y considerándose “también de la familia Pelaez-Verduga”.