martes 7/12/21

El Balonmano Torrelavega regaló un partidazo a lo más de 1000 aficionados que acudieron al Vicente Trueba. El equipo de Diego Soto supo madurar su partido frente al Viveros Herol BM Nava para ajusticiar a los segovianos con un parcial de 4–0 en el ecuador del segundo tiempo. Los cántabros, con una defensa antológica y una portería excepcional, se llevaron con total justicia un grandísimo partido de balonmano.

Las dos escuadras comenzaron cautelosas, con mucho respeto al rival que tenían enfrente y con las defensas maniatando las primeras acometidas de ambos equipos. En los compases iniciales, Murillo Araújo y Ernesto Sánchez hacían bueno el trabajo de sus defensas. Genio González, desde los siete metros, ponía al Balonmano Torrelavega por delante tras recuperarse de un mini parcial de 0–2. El partido era de las defensas y cada gol era un tesoro. Los tantos llegaban a cuentagotas en un partido repleto de intensidad. Yeray Lamariano detuvo un penalti a José Carlos Hernández para prolongar el empate a cuatro. Torrelaveguenses y naveros defendían con uñas y dientes cada centímetro de su portería. A pesar de que la portería local rozaba la perfección, la primera diana de Agus Casado supuso el 5–4.

Con tablas a cinco y Murillo Araújo en plan 'paralotodo', Soto renovó el flanco derecho del equipo dando entrada a Saúl Campo y a Vicente Benito y también oxigenó el lateral zurdo dando entrada a Dalmau Huix. La intensidad era máxima y mantener frescas las piernas iba a ser fundamental. Huix igualaba a siete y, en la acción posterior, Vicente Benito ponía a los suyos en franquicia. Eran los mejores minutos de los cántabros. Dos minutos después, Genio González fabricaba un gol imposible que provocaba el primer tiempo muerto del choque.

La intensidad era máxima y mantener frescas las piernas iba a ser fundamental

Tras el receso, el Viveros Herol BM Nava trató de igualar la contienda antes del descanso. Isma Juárez batía a Murillo en una acción que provocó la exclusión de Pepe Oliver. Sin embargo, con uno menos, Genio González demostró que tiene talento para aburrir y puso en pie a la grada con un tanto brillante. Con la igualdad numérica restablecida, el choque se equilibró de nuevo gracias a un tanto de potencia rubricado por Alonso Moreno. Con empate a 10 se llegó al descanso.

La igualdad total de la primera mitad se mantuvo en el arranque del periodo definitivo. Con todo tan parejo, los pequeños detalles iban a resultar fundamentales. Así, en el primer minuto, Marcos Dorado provocó la exclusión de Moreno. El propio jugador gallego fue el encargado de poner a los suyos dos por delante tras cazar un balón colgado a seis metros y mandarlo a la malla navera. Con 12–10, la exclusión se vistió de naranja y le tocó al bando local lidiar con la situación de inferioridad. Edu Fernández, con un lanzamiento afortunado, batía a Lamariano para mantener a los cántabros por delante. Con las fuerzas parejas, el partido entró en una fase de alternativas en la que Nico Colunga brilló con luz propia. El canterano despachó una asistencia increíble en transición que dejó solo a Marcos Dorado en seis metros. Era el 14–12.

Colunga llevaba una marcha más y su equipo lo agradecía. El joven central naranja corrió más que nadie para marcar el 15–14. Su frescura y su descaro eran las llamadas a desencorsetar el partido. Poco después, con empate a 15, Agus Casado fue excluido y Ramiro Merino deshacía las tablas. Aún con todo, Viveros Herol BM Nava no se descolgó de un partido apasionante. Cuando Agustín Casado regresó al parqué, firmó las tablas con un lanzamiento inapelable.

José Carlos Hernández daba a los cántabros la máxima ventaja del choque

El choque se movía tan parejo que cualquier circunstancia influía en su desarrollo. Así, Casado fue excluido por segunda vez por tocar involuntariamente en la cara a Saúl Campo y el lateral zurdo del BMT aprovechó el regalo para marcar el 18–17. Quedaban menos de 15 minutos y la inferioridad segoviana parecía una oportunidad de oro para dinamitar el encuentro. En la misma jugada que Pepe Oliver ponía a los suyos dos por delante, Alonso Moreno fue sancionado por golpear a Sergio Rodríguez. El Balonmano Torrelavega olía la sangre y, tras una parada de Murillo Araújo, José Carlos Hernández daba a los cántabros la máxima ventaja del choque.

El tiempo muerto de Dani Gordo no se hizo esperar. Tras el minuto de resuello, Soto cambió la defensa a 5-1, provocando el robo de Saúl Campo y el gol a la contra de Antón Setién. El Trueba era una fiesta que disfrutaba de un Balonmano Torrelavega prácticamente perfecto. Viveros Herol BM Nava se encomendó a Agustín Casado para salir del pozo y el lateral descerrajó un cañonazo que resucitó a los segovianos. 21–18 con ocho minutos por delante. Sin embargo, la defensa local se quedó con la matricula del jugador navero y maniató todos sus intentos por estrechar el marcador. Pepe Oliver, inconmensurable en el centro, bloqueó dos lanzamientos seguidos del máximo goleador de la categoría.

Tras un tiempo muerto de Soto, los visitantes cambiaron su defensa a 5 – 1 y provocaron alguna duda en el ataque local. Tras varias acciones precipitadas, Nico Colunga rompió la cadera de su par y generó un espacio que José Carlos Hernández aprovechó para marcar con el alma el 22 – 18. Parecía hecho. Más aún cuando Murillo Araujo coronó una actuación imperial deteniendo el lanzamiento de urgencia de Nava y Marcos Dorado ponía cinco de ventaja con menos de tres minutos para alcanzar el 60.

Así las cosas, el Balonmano Torrelavega cuajó una actuación pluscuamperfecta ante uno de los rivales más duros de la categoría. Un partido que terminó 24–19 y que confirma el grandísimo momento que atraviesa el equipo naranja.