lunes. 26.02.2024

La espeleología es la práctica de explorar y/o estudiar las cavidades naturales del subsuelo. Desde sus inicios, a partir de sus raíces griegas, se consideraba a la espeleología como una ciencia que, apoyada en la geología, estudiaba el desarrollo, evolución y formaciones geológicas de las cavidades naturales.

El objetivo es investigar, cartografiar y catalogar todo tipo de descubrimientos en las cuevas. La espeleología oferta multitud de atractivos, tanto lúdicos como científicos y hay diferentes tipos de espeleología según el objetivo con el que se realice y según el tipo de cavidad en el que se desarrolle.

En función de su finalidad se pueden realizar recorridos turísticos -espeleoturismo-, espeleología técnica-deportiva, espeleorrescate -o espeleosocorro- y espeleología científica, entre otros. Si nos atenemos al tipo de cavidad en el que se realice la actividad, podemos distinguir entre espeleología kárstica, espeleobuceo o espeleología volcánica.

La espeleología kárstica se practica en las cuevas con mayores longitudes y desniveles del planeta, en cavidades excavadas por corrientes de agua en macizos de rocas solubles como la caliza y la dolomía, y puede considerarse como la principal rama de la exploración espeleológica. Las condiciones de exploración en las que se realiza son, generalmente, muy duras.

El espeleobuceo es la variante más complicada y difícil de la espeleología, que centra su actividad en la explora- ción de cavidades subacuáticas. Muchas de las cuevas acaban en conductos cegados por el agua, denominados sifones y, a partir de este punto, los espeleobuceadores toman el relevo a los espeleólogos para continuar la exploración de la cavidad.

La Vulcanoespeleología es una disciplina que se desarrolla en cuevas volcánicas, esto es, las que son creadas por la lava de un volcán durante una erupción, ya sea por desplazamientos de lava o por movimientos tectónicos.

Así, la Espeleología en Cantabria es una actividad que va ganando cada vez más adeptos con el paso del tiempo.

ALTO ASÓN

La comarca del Alto Asón, formada por los valles de Ruesga, Soba y Asón, es un paraíso reconocido, no solo a nivel regional o nacional, sino a nivel mundial para este tipo de práctica. De hecho, se trata de la zona de Europa con mayor concentración de cavidades subterráneas formadas por innumerables pozos, galerías y ríos subterráneos.

Existen una gran cantidad de cuevas que ofrecen la posibilidad de realizar actividades de iniciación o bien enfrentarte a retos más avanzados. Os resumimos algunas de las mejores opciones para disfrutar de esta actividad en Cantabria.

En cuanto a las rutas de iniciación, que son ideales para tener una primera toma de contacto con la espeleología y disfrutar de una jornada en familia o con amigos, sin asumir riesgo, podemos destacar la cueva Coventosa, en Arredondo. Se accede a la cueva cruzando el barrio de Val de Asón y ascendiendo hasta el sendero de Socueva hasta la entrada a la gruta Coventosa.

La cavidad tiene una zona de rapel de unos 15 metros hasta acceder al interior y disfrutar de su principal atractivo: la galería de los fantasmas y la sala de los espejos, ésta última especialmente bonita en los días que se cubre de agua.

También en Arredondo podemos encontrar la cueva Fresca Vira de la Araña, otra buena opción para principiantes.

Para acceder a esta ruta debemos cruzar el puente del río Asón y llegar hasta el pueblo que tiene el mismo nombre. La aproximación a esta cueva dura unos 35 minutos, pero nos deja unas instantáneas preciosas a la orilla de la cascada del río. El interior de la cueva luce unas galerías de color ocre, difícil de encontrar en otras travesías, pues tiene una gran cantidad de barro que te permitirá disfrutar una experiencia diferente. El recorrido concluye en la fuente de los macarrones, un conjunto de estalactitas imponente ante nuestras cabezas.

Espeleólogos
Espeleólogos

Y nos vamos desde Arredondo hasta Matienzo para visitar la cueva del Molino, también conocida como cueva del agua. Se accede desde el pueblo de Matienzo a esta gruta, que cuenta con un recorrido practicable en su interior de unos 600 metros a través de los cuales se forman pequeños lagos hasta llegar a un sifón completamente inundado a través del cual el río prosigue su camino por galerías hasta verter sus aguas en el río Clarín.

Por último, todavía dentro de las cuevas que podemos catalogar como de iniciación, tenemos la cueva Jonda en Hoz de Marrón, en el municipio de Ampuero. Una ca- vidad de sencillo recorrido, ideal para familias y paseos con mascotas. Situada en el barrio de Marrón, es una gruta repleta de meandros, laminadores y formaciones de agua que continúan desarrollándose a día de hoy.

Si ya tienes ciertos conocimientos y aptitudes, o bien has realizado varias rutas de iniciación y buscas desafíos mayores, también ‘la tierruca’ te ofrece diferentes opciones de nivel medio, no aptas para todos los públicos.

Aquí encontramos, también, la cueva Coventosa, pero en este caso accediendo a la sala Les Gours. En lugar de acceder a la zona de iniciación, puedes atravesar la galería del metro y realizar un rapel de unos 30 metros a través de una gatera descendiendo hasta la zona de vivac que da acceso a los Gours. La zona tiene un rapel completamente vertical de unos 10 metros, es por ello que requiere cierta condición física y no es recomendable para cualquier persona. Otra cueva que también ofrece una alternativa más desafiante es la ya mencionada cueva Fresca Vira de la Araña, en este caso, llegando hasta la sala de Rabelais, considerada como una de las grandes salas subterráneas de Europa. Tras alcanzar la fuente de los macarrones, en lugar de dar media vuelta, afrontamos dos pasamanos exigentes y técnicos pasando Tracastín y la Vira de la Araña, para el cual se requiere de aparatos de progresión vertical y cierto conocimiento de maniobras para llegar a Rabelais.

También en la comarca del Alto Asón se presenta, imponente, la cueva Cayuela. Se trata de una pequeña travesía a través de las gateras que dan acceso a las galerías principales de la cavidad hasta finalizar el recorrido en la sala de las Sierras. Se encuentra en la famosa travesía deportiva Tonio-Cayuela en la cual se desciende la torca de Tonio hasta llegar a la gran sala Olivier Guillaume perteneciente a Cayuela, una  cavidad de gran belleza. Por último, si ya poseemos conocimientos, aptitudes y, sobre todo, experiencia previa en espeleología, pues las empresas no permiten la realización de estos recorridos sin haber realizado alguna de las de menor dificultad previamente, también existen grutas que suponen un desafío y, por consiguiente, riesgo para los espeleólogos más experimentados. También en la cueva Coventosa encontramos un desafío exigente. Desde el inicio de la gruta hasta la zona de los lagos se comprende un recorrido de unos tres kilóme-tros con varios rapeles -algunos superan los 30 metros- pasamanos, gateras y, la mayor dificultad, ascensos por cuerda vertical. Sin salir de Coventosa y sus 36 kilómetros de galerías subterráneas, uno de los más exigentes desafíos es el acceso a la sala Macarroni. Una vez hemos llegado a la galería del metro, hay que afrontar un rapel completamente volado para llegar a la boca de la entrada a Macarroni. Un acceso de los más delicados y técnicos que podemos encontrar en ‘la tierruca’. Otro recorrido para veteranos es el que ofrece la cueva Mur, en Ramales de la Victoria. Una cavidad mundialmente conocida en el mundo de la espeleología deportiva donde se pueden observar formaciones con colores, forma y magnitudes impresionantes. Cerca de Covalanas, encontramos el acceso a Mur. Varios rapeles -uno de ellos de algo más de 40 me-ros-, pasamanos y laminadores que ponen a prueba a los espeleólogos que concluyen con el premio de llegar a la galería del Coral, cuyas excéntricas no tienen compara- ción. Multitud de opciones, recorridos, rapeles, pasamamos, galerías… para iniciarse en la espeleología o afrontar desafíos únicos en España, Europa y también a nivel mundial. Eso sí, siempre, acompañado de profesionales y con las medidas de seguridad y equipamiento adecuados. No es un simple juego.

El Alto Asón, paraíso mundial de la espeleología
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