martes. 07.02.2023
MEMORIA

“Las mujeres fueron víctimas de violencias indecibles por ser esposas, madres o hermanas de 'los del monte’"

Isidro Cicero recuerda a través de una conferencia a las mujeres “en la vida y en la muerte” del Cariñoso.

Isidro Cicero
Isidro Cicero y a la portada de 'El Cariñoso. Los emboscados del Miera'

Isidro Cicero, creador de 'El Cariñoso', participó este viernes en las jornadas sobre 'La mujer en la guerrilla antifranquista’ en el Palacio de Festivales con una conferencia titulada ‘Mujeres en la vida y la muerte del Cariñoso’.

De esta manera, Isidro Cicero impartió este coloquio en la Sala María Blanchard donde expuso los prólogos e introducciones que está obra escrita por él mismo ha tenido. Una obra que narra la historia de este personaje que optó por defenderse con la parte del Ejército no golpista y las fuerzas movilizadas de los partidos y sindicatos, que tomaron las armas haciendo frente a los golpistas durante tres años. Alistaron a sus bases y salieron al frente. Se distribuyeron para hacer el reclutamiento de efectivos. En la zona del Miera, se encargó fundamentalmente la CNT. El joven Cariñoso fue movilizado en las filas de UGT con otros paisanos del valle y enviado al frente de Asturias en el batallón libertad de la CNT. Roto el frente asturiano, los jóvenes del Miera regresaron a sus casas y trabajos, el Cariñoso a su oficio en la panadería de San Roque de Riomiera. Detenido es llevado a la Falange de Liérganes a prestar declaración, pero al oír que lo van a pasar por las armas se escapa de la cárcel y huye.

Uno de los prólogos escritos para esta obra es de Fernando Martínez López, actual secretario de Estado de Memoria Democrática. En este prólogo, Martínez López asegura que los hechos en él reflejados "producen escalofríos". El también catedrático de Historia de la Universidad de Alicante y máximo impulsor de la ley de Memoria actualmente vigente, destacó en su escrito para el libro la crueldad ejercida durante la guerra y posguerra contra los más débiles e indefensos, concretamente contra las mujeres. Fueron víctimas de violencias indecibles por ser esposas, madres o hermanas de "los del monte" estigmatizadas, rapadas al cero, torturadas y obligadas a beber aceite de ricino Aunque los hechos que ocurrieron en esta zona de Cantabria son parecidos a los que tuvieron lugar en otros puntos de España, escribió Martínez López, éstos revistieron especial crueldad.

Otro prólogo fue escrito por Dolores Cabra, presidenta nacional de la Asociación Archivo Guerra y Exilio, organizadora además de estas jornadas. “En aquellos años de muerte, las madres, las hermanas, las compañeras, las mujeres, los niños, estaban a merced de los torturadores, las contrapartidas, con permiso para asesinar. Resistían palizas y alcanzaban la muerte porque la querencia hacia sus hijos, hermanos y compañeros no se doblaba fácilmente. Eso no podía entenderlo el torturador cuando le hacía cavar a un niño aterrado una fosa para su padre. Había varias maneras, golpeando salvajemente, violando y vejando, induciendo al suicidio, aplicando la ley de fugas”, escribía. 

TAXONOMÍA FEMENINA EN LA CONSTELACIÓN DEL CARIÑOSO

Con la muerte del Cariñoso, el 27 de octubre de 1931, en la buhardilla del número 44 de la calle Santa Lucía donde está refugiado junto con su pareja Maria Solano Otí y donde la madre de ésta, María Otí es la portera del inmueble, caen tiroteados varios colaboradores suyos. La red es descubierta por un enlace que le traiciona.

De la familia Lavín - Cobo cabe recordar a Teresa Cobo, madre del Cariñoso, Teresa Lavín Covo, María Lavín Cobo, María de los Ángeles Lavín Cobo y Ramiro, Luisa y Rosario (de Los Prados), Matilde Vian, Carmen Vian y María Vian.

Entre las compañeras de la resistencia se encontraban Lola Lavín Gómez, abatida a tiros en Peñacastillo, Ana Cano Gómez, la niña de los Mirones, la abuela de Tampa, las mujeres de Mirones que iban a pedir recomendaciones al cura, las mujeres de Mirones torturadas, Nisia y Abel, María la tía de Orestes, Juana la Valienta, la madre de Terio y Ramiro Agudo y Eloina y su otra compañera, quienes fueron fusiladas tras el episodio de la casa de los Cañones.

De la familia Solano - Otí, María del Milagro Solano Otí compañera del Cariñoso, que no fue fusilada porque estaba embarazada, María Otí, madre de la compañera del Cariñoso, fusilada y Josefina Lavín Solano, hija del Cariñoso, que fue criada por su abuela Teresa.

LIBERADORAS

Desde el exilio español en Nueva York, hay personas que se interesan por sacar de la cárcel a la compañera del Cariñoso que no fue fusilada porque estaba embarazada.

Carmen Aldecoa profesora de Santa Clara y antes en la academia Menéndez Pelayo en la avenida del mismo nombre. Autora de libros como “Del sentir y del pensar”. (Relatos). Uno de ellos, sobre la cacería del Cariñoso. Cuando se conmemoran 80 años del exilio, se le hizo un homenaje póstumo por parte del Gobierno de España a través de la escritora María Dueñas. El hispanista Edward Sullivan la calificó como “una gran dama de alta talla intelectual y personal”.

Su compañero Jesús González Malo, Federación Obrera Montañesa de UGT, que luego se pasó a CNT y organizó la resistencia en Cantabria para hacer frente al avance de los sublevados de julio del 36. Sobre el hay referencias de de Eulalio Ferrer (“Entre alambradas”) a bordo del Mexique: “Uno de los hombres más valientes que conozco”.

Dirigieron en Nueva York las Sociedades Hispánicas Confederadas. Periódico “España Libre” y Spanish Refugee (Presidida por Hanna Arendt, colaboradores Albert Camus, Noam Chomski, Dorothy Day, Christofer Ishewood, Ramón J. Sender, Esteban Vicente o Severo Ochoa). (ver Montserrat Feu, Correspondencia Personal y política de JGM). Se interesan por la excarcelación de María Solano Otí, que al haber nacido en Arizona, es súbdita americana. El contexto es la firma del tratado con Eisenhower y Franco del año 53.

Una voluntaria, Marion Jewel Hay, doctora en artes, profesora de la Universidad de Tallahasse, Florida, acoge a María Solano Otí y a su hija Josefina en su casa. La acogida no tiene éxito por el deterioro mental de María Solano Otí, que arrastra las consecuencias de los maltratos recibidos en su encarcelamiento (durante el embarazo le dieron puntapies en la barriga para provocarle el aborto) así como por el fusilamiento de su propia madre y de su compañero Pin el Cariñoso.

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