martes. 05.03.2024

"¡Griten! ¡Griten!" bramaba por una amplia avenida un hombre con pelo largo y barba poblada. Nadie le hacía caso, pensaban que se trataba de un loco de atar. Todos le esquivaban. "¡Quita payaso!" le recriminó un ejecutivo trajeado y con maletín. El hombre que se hacía llamar Jack Tripas optó por arrodillarse en el suelo y extendió los brazos en cruz.

Comenzó con una letanía, y con voz gutural utilizó la palabra ‘libertad’ que debía gritar la gente, que en tumulto caminaba sin ningún sentido. "¡Sois esclavos, estáis ciegos!". Nadie se inmutaba, pasaban al lado de él como una estampida de elefantes. Jack Tripas podría ser un peligro para el régimen, no fuera que comenzara a contar con seguidores. El poder vestido de uniforme le detuvo para hacerle desaparecer de la fisonomía de la ciudad. Aquella avenida recuperó su amorfa existencia.

 

Jack Tripas
Comentarios