viernes. 01.07.2022
CINE

‘Cuchillo en el agua’, la primera película de Polanski, en la Fundación Botín

La cinta, nominada al Oscar a la mejor película extranjera en 1963, narra la historia de un extraño triángulo amoroso tenso e impredecible.

Un momento de 'Cuchillo en el agua', de Roman Polanski
Un momento de 'Cuchillo en el agua', de Roman Polanski

La Fundación Botín proyecta este miércoles, a las 20:00 horas, dentro del ciclo cinematográfico 'Primera luz: la nueva ola polaca, 1956-1965', el film 'Cuchillo en el agua'.

Nominada al Oscar a la mejor película extranjera en 1963, se trata del primer largometraje de Roman Polanski, que obtuvo un enorme éxito internacional.

La sesión tendrá lugar en el salón de actos de la Fundación Botín (calle Pedrueca 1 de Santander) con entrada gratuita hasta completar aforo, informa la Botín.

La cinta se filmó en 1962 y narra la historia de una atractiva pareja que recoge a un autoestopista cuando se dirigen hacia el lago Mazury para disfrutar de un día de navegación a bordo de un velero. Finalmente, la pareja invita a su acompañante a navegar con ellos, creándose entre los tres un extraño triángulo tenso e impredecible.

A lo largo de los 94 minutos de metraje, Polanski demuestra su dominio de la filmación en ambientes claustrofóbicos y limitados. Asimismo, destaca especialmente el "morbo" que envuelve toda la trama y el grado de erotismo que el director impregna a un guión "inteligente y preciso".

Estrenada con una gran polémica, la película obtuvo el Premio de la Crítica Internacional en el Festival de Venecia en 1962 y estuvo nominada como mejor película en los Premios BAFTA de 1963.

Considerada una de las mejores obras de la 'Nueva ola polaca', la proyección de 'Cuchillo en el agua' será la cuarta sesión de este ciclo cinematográfico coordinado por Richard Peña, director emérito del New York Film Festival y profesor de Film Studies en la Universidad de Columbia, junto con el Instituto Adam Mickiewicz (Varsovia).

La programación prevista rememora alguna de las obras más representativas de una generación irrepetible de cineastas polacos que explotó después de la II Guerra Mundial.

La muerte de Stalin facilitó que directores de la talla de Andrzej Wajda, Jerzy Skolimowski, Andrzej Munk o el propio Polanski contasen en sus películas la realidad y la historia de su país de la manera "más honesta y realista posible".

Este movimiento, conocido como Nueva ola polaca, sitúo al cine de ese país como uno de los más vanguardistas de la segunda mitad del siglo XX.

La programación continuará el próximo 1 de junio con la exhibición de la película 'Los brujos inocentes', un largometraje de 87 minutos, dirigido por Andrzej Wajda.

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