viernes. 09.12.2022
FÚTBOL

La historia de Veleta, un jugador que resultó ser una mujer

El secreto de Veleta, el jugador que resultó ser Anita Carmona, no fue descubierto hasta comienzos del siglo XXI
El secreto de Veleta, el jugador que resultó ser Anita Carmona, no fue descubierto hasta comienzos del siglo XXI

Siempre se afirma que el fútbol levanta pasiones, una expresión que no puede ser más acertada, especialmente en nuestro país. La popularidad del deporte rey cada día va en aumento, y son muchas las personas que lo siguen y que realizan alguna apuesta a través de plataformas especializadas.

Nombres como Messi o Cristiano Ronaldo son de sobra conocidos por toda la afición. No obstante, en las apuestas online también encontramos opciones relacionadas con el fútbol femenino. Esta modalidad gana adeptos día a día, pero hubo épocas en el pasado en que esto no era así. Tal vez por ese motivo encontramos historias como la de Veleta, un jugador de los años 20 del siglo pasado que, sorprendente, resultó ser una mujer.

ANITA CARMONA, LA MUJER QUE SE CONVIRTIÓ EN VELETA

Nacida en Málaga, en 1908, Ana Carmona era la hija menor de varios hermanos. Ella solía ir a esperar a su padre a la salida del trabajo, donde un día vio a un grupo de marineros británicos practicando un juego desconocido para ella: se trataba del fútbol. Muy a pesar de los deseos de su padre, Anita no tardó en comenzar a participar en aquellas sesiones de fútbol en el puerto.

Unos años más tarde, el Sporting de Málaga era fundado por el padre Francisco Míguez. La idea del párroco era organizar partidos los domingos y, con el poco dinero que ganara con las entradas, ayudar a los niños más necesitados. La casualidad quiso que la abuela de Anita fuera quien se encargaba de lavar los uniformes, lo que puso a la joven en contacto con don Francisco. No tardaron en congeniar, así que él le permitía entrenar en el campo cuando no había nadie más. Gracias a eso, Anita se convirtió en una excelente jugadora, motivo por el que tuvo la oportunidad de participar en algún encuentro; eso sí, siempre que faltará algún jugador. Para no llamar la atención, Anita solía recogerse el perro con la ayuda de un gorro. Y es que lo de que una mujer jugara al fútbol no estaba nada bien visto y, si alguien se daba cuenta, incluso se llegaba a parar el partido. Durante esa época, Anita sufrió más de una agresión por este motivo.

EL NACIMIENTO DE VELETA

Con el objetivo de que Anita dejara el fútbol, sus padres la mandaron a vivir a Vélez-Málaga con sus tíos. No obstante, esto le dio más margen de movimiento. Como algunos excompañeros de equipo habían ido a jugar al Vélez Club de Fútbol, Anita comenzó a pasar por el campo y trabó diversas amistades hasta que logró que la dejaran jugar. Aprovechando que era alta y fuerte, y con la ayuda de ropas anchas y un vendaje sobre el pecho, pudo disfrazarse de forma eficaz. El apodo de Veleta, puesto por sus compañeros, le servía para pasar desapercibida en las alineaciones. Su equipo, de hecho, no dudaba en encubrirla lo mejor posible: después de todo, era una excelente jugadora, por lo que se había ganado su respeto.

Desde luego, hicieron un gran trabajo. El secreto de Veleta, el jugador que resultó ser Anita Carmona, no fue descubierto hasta comienzos del siglo XXI. Así, Anita logró su sueño de infancia y pudo disfrutar de su gran pasión.

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