sábado. 13.04.2024

Con 300 días de luz solar al año, unos agradables 28ºC de media y la curiosa cifra de 365 playas, Antigua y Barbuda es un paraíso caribeño que no sólo atrae turistas, sino también inversores. Sus ventajas fiscales y su compromiso con la sostenibilidad hacen de las dos islas un polo de atracción para empresas modernas y startups. Ahora, con el foco puesto en ampliar su presencia internacional bajo decisivas misiones diplomáticas.

Un paraíso a repoblar de visitantes

Según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), agencia de la forma parte desde 2022, la pandemia redujo en un 63% el número de turistas que visitaron Antigua y Barbuda en 2020, reuniendo apenas 384.500 visitantes frente a los más de 1,04 millones de 2019. Sin embargo, la apertura de nuevos consulados y embajadas ha sido clave para la modesta, pero significativa recuperación que hoy experimenta.

Caracterizada por una economía liderada por el turismo, que produce el 60% del PIB y es responsable del 40% de las inversiones, no es extraño que de los trece países de las Antillas este haya dado rienda suelta a su expansión internacional. Forzada a convertirse en paraíso fiscal tras la recesión turística de los 2000, Antigua y Barbuda se adentra en una verdadera misión diplomática para reivindicar su posición en el mapa.

Belleza natural, ventajas financieras y sostenibilidad

Destino turístico de lujo en su postal más puramente caribeña, pero también lugar de oportunidades financieras, Antigua y Barbuda prospera a ritmo presto e inteligente. Este año, tras registrar un crecimiento del turismo del 30%, confirmando que la incursión de Antigua y Barbuda en el panorama internacional era necesaria y también ejemplar. Tomando como ejemplo la preocupación de las islas por la sostenibilidad del planeta.

Desde 2019, Antigua y Barbuda lidera en el Caribe la lucha contra el plástico y sus efectos en el océano, siendo el primer país de la región en empezar la iniciativa. En el mismo plano, además, junto a distintos santuarios de fauna salvaje y un parque nacional de gestión comunitaria, las islas idearon en 2017 el Corredor Verde. Siguiendo la costa del suroeste de Antigua, una sucesión de hoteles, comercios y resorts sostenibles.

Así, Antigua y Barbuda se erige sobre dos firmes cariátides: la escenográfica —300 días al año de luz solar, 28ºC de media y 365 playas— y la económica —ventajas fiscales como su mayor flexibilidad o nulidad en cuanto a impuestos, con una tasa de impuesto sobre la renta personal del 0%. Un paraíso que, de la mano de sus más distinguidos y formados representantes, trabaja duro para superarse y atraer al público que merece.

Mónaco, Liechtenstein y España: los nuevos ejes de Antigua y Barbuda

Entre los hitos en materia diplomática más recientes el país, se halla la apertura en 2018 de sus embajadas en el Reino de España, el Principado de Mónaco y el Principado de Liechtenstein. Este 2022, incorporándose en la Organización Mundial del Turismo (OMT), cuya misión permanente dirige desde Madrid el ex Cónsul General de Antigua y Barbuda S.E. Dario Item, embajador extraordinario y plenipotenciario en los tres países.

Doctorado en derecho penal y con un máster en delitos financieros transnacionales, abogado y notario público por más de 25 años en Suiza, además de experto en gestión de activos y banca de inversión, Dario Item ha sido una elección acertada. En el nexo con España, para participar en la OMT y, en relación a los Principados de Liechtenstein y Mónaco, por su peso financiero en Europa, estratégico para atraer más inversores.

¿Por qué estos tres países?

Además de las cuestiones fiscales, el interés de Antigua y Barbuda por el Principado de Mónaco parte de su compartida preocupación por el medioambiente. En ese sentido, la Unión por el Mediterráneo (UpM), la Fundación Príncipe Albert II (FPAII) y el más antiguo ACCOBAMS (Acuerdo Sobre la Conservación de los Cetáceos del MAR Negro, el Mar Mediterráneo y el Área Atlántica Adyacente) son antecedentes de sostenibilidad.

Por otra parte, el Principado de Liechtenstein, como bien comentó a los medios el Dr. Dario Item, supone un ejemplo de la adaptación a los cambios legislativos financieros y fiscales en el tejido internacional. Uno de los mini o micro Estados europeos que, junto a sus bajos impuestos, ha sido denominado en muchas ocasiones de los más ricos del mundo. En especial, gracias a la influencia de la casa real en el aspecto económico.

Finalmente, en su vínculo con el Reino de España, Antigua y Barbuda toma de éste la experiencia, el manejo y la relevancia turística. Tanto encabezando la misión para con la OMT como promoviendo la colaboración entre ambos países y, así, intercambiar turistas e inversores. Y es que España ejerce un papel fundamental entre los destinos turísticos líderes de Europa, ganando o manteniendo además múltiples inversores.

El embajador Dario Item cimienta el proyecto internacional de Antigua y Barbuda
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