domingo. 21.04.2024

Tras la pandemia, el 86% de los españoles admite tener una mayor preocupación por su dieta, más del doble que los alemanes y por encima de británicos, franceses, rusos o italianos. Los consumidores españoles asocian el llevar una alimentación saludable con estar más protegidos ante posibles futuros virus, por lo que están dispuestos a realizar una mayor inversión en productos y alimentos que consideren que fomentan una alimentación saludable para su familia. Según los estudios, casi una cuarta parte de la población española (23%) afirma esforzarse por lograr un enfoque sano y equilibrado de la dieta, con alimentos saludables.

Estos datos explican el auge que están viviendo los filtros para la pureza del agua. Esta fuente de vida contiene diferentes agentes dañinos para la salud, desde los famosos microplásticos a metales pesados como el cloro, el bromo o el yodo, así como otros químicos; por lo que cada vez hay más preocupación sobre el agua que se consume en los hogares. Los filtros permiten tener agua pura en casa sin necesidad de recurrir a la mineralizada en botellas o garrafas. Sistemas como el innovador GROHE Blue Pure, de ósmosis inversa inspirado en la naturaleza. Se trata de una membrana de ósmosis inversa, que permite que las moléculas de agua pasen y captura las bacterias y otras impurezas. Una vez instalado, hace que el grifo en el que se instalan, tenga dos vías de agua internas separadas: una para agua filtrada y otra para agua sin filtrar, por lo que también se puede usar como un grifo estándar cuando el agua no se destine al consumo humano. Además, aporta un plus de sostenibilidad, ya que su avanzada tecnología de filtrado permite aprovechar al máximo el agua y evitar que se desperdicie ni una gota. Otra de las ventajas de los filtros de agua es que permiten ahorrar espacio de almacenamiento al prescindir de los packs de botellas de agua mineral que llenan los armarios. Colaboran en la reducción de desechos plásticos y en las emisiones de CO2 que se producen en el proceso de elaboración del agua embotellada.

Además de la calidad del agua y de la proliferación del uso de aditivos en la industria alimentaria, otra de las preocupaciones de los españoles que también han aumentado respecto a la salud, son los posibles agentes dañinos incluidos en los ingredientes en cosméticos.  Aunque se producen bajo condiciones estrictamente controladas como exige la normativa de la UE para evitar la contaminación y proliferación de microorganismos, proliferan las noticias de retiradas de lotes de productos de belleza que no cumplían con los estándares exigidos. Si bien los cosméticos no se ingieren, pueden producir alergias y reacciones cutáneas que deriven en problemas más graves.

La pandemia ha supuesto un punto de inflexión que ha puesto sobre el tablero la importancia que ostenta de la salud y todo lo relacionado con ella. Los países y los hogares se han dado cuenta de los recursos insuficientes que estaban destinando a esta área y de las terribles e imprevisibles consecuencias que puede conllevar una epidemia a nivel global. El Covid-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de invertir en prevención y en mejoras y cambios que favorezcan la protección de los seres humanos.

¿Conocemos realmente los productos que consumimos?
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