martes 7/12/21

La alimentación de los bebés es la base para un crecimiento sostenido y saludable, de ahí la importancia de que la misma sea acorde a su edad y, por supuesto, también a sus requerimientos y necesidades específicas.

Es así, como por ejemplo, la leche deslactosada para bebés es la mejor alternativa cuando los pequeños presentan síntomas de intolerancia a la leche completa. De igual forma, también puede ocurrir que la madre deba cambiar su dieta, ya que el niño no tolera bien determinados alimentos. Son muchas las variantes que se deben tener en consideración para que el bebé tenga un óptimo desarrollo.

LECHE MATERNA: EL ALIMENTO MÁS COMPLETO

Existen algunos parámetros generales para la alimentación de los bebés, pero como comentamos anteriormente, también pueden presentarse circunstancias extraordinarias que requieran hacer cambios en función de proveerles una alimentación más completa y que realmente les proporcione todo el valor nutricional que necesitan. 

En general, la clave está en una alimentación variada. En un principio, y salvo que exista alguna contraindicación específica, la leche materna continúa siendo la mejor alternativa para alimentar a un bebé. ¿Razones? Hay muchas, pero vamos a repasar algunas de las más destacadas. 

- Contiene anticuerpos, lo que reduce las probabilidades de que el bebé pueda enfermar.

- Contiene las cantidades adecuadas de proteínas, carbohidratos y grasas.

- Contiene proteínas digestivas, vitaminas, minerales, hormonas y todos los nutrientes que el bebé necesita, especialmente durante los primeros meses de vida.

Justamente por todo lo anterior, los bebés que toman leche materna suelen sufrir menos alergias, infecciones, enfermedades de la piel, enfermedades respiratorias, o infecciones intestinales, entre otros. 

También tienen menos probabilidades de desarrollar en el futuro las siguientes enfermedades o padecimientos: diabetes, caries en los dientes, obesidad y muerte súbita. 

LOS ALIMENTOS MÁS ADECUADOS PARA EL BEBÉ

¿Cómo saber si los alimentos que le estás dando a tu bebé son los correctos? A través de parámetros como el peso y la talla. Si bien el peso ideal niños no es una regla infalible, ya que el mismo también puede ser el indicativo de otros problemas, sí que puede dar una pista sobre algún cambio que debas implementar, ya sea porque el mismo esté por debajo de los parámetros o bien porque esté por encima. 

Si bien suele haber alarma cuando un niño o bebé no sube lo suficiente de peso o no crece en talla, no se le suele prestar tanta atención cuando está por encima de los parámetros. La obesidad infantil es un problema cada vez más extendido, y que de no tratarse oportunamente, puede repercutir de manera negativa en la salud del niño. Por eso es tan importante proporcionarles una alimentación sana y equilibrada, siempre en función de las recomendaciones del pediatra. 

Basados en lo anterior, ¿cuáles son los alimentos imprescindibles, esos que no pueden faltar en una alimentación adecuada? Los cereales, las frutas, las hortalizas, las proteínas y los cereales, deben estar presentes de forma regular en la dieta del bebé. 

Con respecto a las proteínas, las más recomendables son aquellas que contengan un 65% de origen animal y un 35% de origen vegetal, de ahí que en un principio sea recomendable restringir carnes, huevos y pescados.

En compensación de esas proteínas, se le pueden proporcionar más cereales con alto contenido proteico, como es el caso de la soja, lentejas, quinoa y legumbres en general. 

Por el lado contrario, es recomendable evitar todos esos alimentos que contienen altos niveles de azúcar, como es el caso de galletas, dulces, refrescos e inclusive aquellos que simulan ser muy saludables, pero que no lo son tanto; tal es el caso de las bebidas vegetales, los yogures infantiles o las papillas de cereales, entre otros. 

En resumen, estos son los alimentos recomendables para que tu bebé crezca sano y fuerte:

- Hortalizas.

- Frutas.

- Cereales.

- Proteínas.

- Legumbres.

- Proteínas blancas.

Por supuesto, a medida que el bebé va creciendo, se podrán ir incorporando nuevos grupos de alimentos, pero en general, siempre se debe hacer énfasis en proveer los más saludables. Al igual que los adultos, una alimentación equilibrada es sinónimo de una mejor salud y calidad de vida. 

CLAVES PARA UNA BUENA ALIMENTACIÓN

- Leche materna: cuando el bebé consume únicamente leche, lo más recomendable es proporcionarle leche materna. Así mismo, la madre debe mantener una dieta equilibrada y observar si después del consumo de algún alimento en específico, el bebé presenta algún síntoma de intolerancia.

- Porciones: cuando el bebé ya come alimentos sólidos, es recomendable darle varias porciones de fruta o legumbres al día. Lo ideal son cinco raciones para que obtenga los niveles necesarios de vitaminas y minerales. 

- Comida casera: aunque pueda parecer un poco obvio, la comida casera es mucho más saludable que la que se compra en la calle o la que ya viene procesada del supermercado. ¿La razón? En casa podemos controlar aspectos como la cantidad de sal o aceite, entre muchos otros factores. 

- Cocinar bien los alimentos: es importante siempre cocinar bien los alimentos, especialmente las carnes rojas, pescados y huevos. Cocinarlos por completo es lo que garantizará la eliminación de bacterias o microorganismos patógenos. Bacterias como la salmonela, Escherichia coli o listeria, solo se destruyen con altas temperaturas y con cocciones perfectas. 

- Reduce el consumo de zumos de fruta: siempre será más recomendable darle la pieza de fruta entera antes que un zumo. Los zumos, aunque sean hechos en casa, aportan calorías que no son tan nutritivas, lo que también contribuye a un aumento de peso y también puede contribuir a un desplazo del consumo de leche.

- Sal: así como se debe controlar el consumo de azúcar, un exceso de sal también es contraproducente para la salud. Es recomendable no añadir sal a los primeros alimentos del bebé, ya que puede generar un impacto negativo en el desarrollo de sus riñones, que se encuentran en plena maduración. De igual forma, un exceso de sal también contribuye a la retención de líquidos y aumenta el riesgo de obesidad.

La alimentación equilibrada, basándonos en cada etapa, es clave para que el bebé se desarrolle bien y pueda gozar de buena salud. Asegúrate de incluir las mejores proteínas, frutas y vegetales, siempre en función de la recomendación del pediatra. 
 

Comentarios