martes 19/10/21
turismo

El Soplao planea abrir la antigua mina para ofrecer nuevos itinerarios a los visitantes

En la actualidad, se está explorando el recorrido para establecer cómo podría habilitarse la nueva ruta, a través de una bocamina que existe en el pueblo de Caviña.

El Soplao es uno de los principales reclamos turísticos de Cantabria, que recibió un total de 250.000 visitantes en 2017.

Entrada cuevas El Soplao
250.000 personas visitaron El Soplao en 2017

La Cueva del Soplao es uno de los reclamos turísticos principales de Cantabria, que en 2017 batió su récord de visitas con 250.000 personas, cifras que rondan las conseguidas durante sus primeros años de apertura.

Por ello, el Gobierno regional planea la apertura de una nueva entrada que permitirá recorrer los túneles de la antigua mina, según publica este sábado la Cadena Ser. De esta manera, el Ejecutivo cántabro pretende ofrecer otro tipo de visita, a través de una bocamina que existe en el pueblo de Caviña.

Actualmente, y según ha relatado Jezabel Tazón, el responsable de promoción de la Instalación, a la Cadena Ser, se está explorando el recorrido para establecer cómo podría habilitarse el nuevo itinerario

“La ilusión de este Gobierno es poder llegar a abrir una de las bocaminas, una nueva entrada por la Plaza del Monte. Son recorridos muy interesantes”, ha explicado Tazón.

No hay que olvidar que la historia del Soplao está íntimamente ligada a la actividad minera que se desarrolló en la Sierra de Arnero, aprovechando las mineralizaciones de zinc y plomo de la zona. Desde mediados del siglo XIX, en que la reina Isabel II realizó la concesión de la explotación, hasta su conclusión a finales de 1978, la actividad minera de la sierra pasó por distintas fases

La Cueva El Soplao está íntimamente ligada a las labores del Grupo Minero de La Florida. Aunque inicialmente la actividad extractiva se realizaba a cielo abierto en el alto de La Florida, entre 1908-1910 tuvo lugar el avance subterráneo a través de la construcción del túnel de La Isidra. En este avance, los mineros encontraron una cueva en el interior de la sierra a la que dieron uso rápidamente, acondicionando las galerías existentes para comunicar distintos frentes de explotación dispersos por la montaña, transportar personas y mineral o proporcionar oxígeno a las galerías mineras.