jueves 26/5/22

La Guardia Civil ha rastreado un total de 7.414 vehículos Seat 127 desde la reapertura, por parte del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número dos de Cervera de Pisuerga (Palencia), del caso de las niñas de Aguilar de Campoo Virginia Guerrero y Manuela Torres, desaparecidas en abril de 1992 en Reinosa (Cantabria) cuando hacían autostop para regresar a casa.

Las diligencias de investigación fueron reabiertas por la juez titular en junio de 2021 a raíz de que meses antes una mujer alertara en un programa de televisión de que un año antes de la desaparición de ambas menores, de 13 y 14 años, y en la misma zona, ella había escapado de un varón a cuyo Seat 127 blanco se había subido.

Pues bien, desde la reapertura de las actuaciones, cuyo secreto fue levantado la pasada semana por la juez, la Guardia Civil ha inspeccionado un total de 7.414 vehículos de ese mismo modelo en seis provincias, y de entre ellos a 68 de la misma zona en la que las menores fueron vistas por última vez, según informaron a Europa Press fuentes del caso.

Entre esas pesquisas se suma igualmente la toma de declaración por parte de la Guardia Civil al propietario del 127 al que se subió la denunciante--curiosamente no es blanco sino de color marrón-, que ha sido plenamente identificado, pero que ha sido desvinculado del caso tras incluso haberle sido 'pinchado' su teléfono e instalado un dispositivo de seguimiento en su actual turismo.

Las investigaciones desde entonces han llevado a la Guardia Civil a hacer lo propio con la toma de declaración, escuchas telefónicas e instalación de dispositivos de seguimiento en sus vehículos a las tres personas que en su momento fueron también investigadas por estos hechos, pero también sin resultado alguno.

El letrado de la acusación popular ejercida por la Asociación Clara Campoamor, Luis Antonio Calvo, en declaraciones a Europa Press, califica de "exhaustiva" la investigación realizada ahora y la que se efectuó en su momento.

UN CASO QUE TIENEN "CLAVADO"

"Se confirma que se hizo en su día lo que estuvo en nuestra mano. Ojalá que el resultado nos hubiera permitido saber qué ocurrió a los dos niñas, sobre todo porque fue nuestro primer caso y lo tenemos clavado. De hecho, logramos que el caso no se cerrara, se hizo lo indecible para localizarlas y averiguar qué les pasó", recuerda el letrado, quien añade que a no ser por un "golpe de suerte", teme que no se logre desentrañar el caso.

Desde que se reabrió la causa, en junio del año pasado, la magistrada había venido prorrogando el secreto de las actuaciones por periodos de un mes, salvo en la última ocasión, cuando lo acordó solo por veinte días más. Y en la anterior vez, lo decretó para todas las partes personadas -las familias y la Asociación Clara Campoamor- a excepción de la Fiscalía, que continuó así informada junto a la jueza de las averiguaciones de la Guardia Civil palentina.

REAPERTURA TRAS UNA LLAMADA POR UN REPORTAJE EN TELEVISIÓN

La reapertura del caso se decidió por una nueva línea de investigación surgida a raíz de la difusión, en febrero del año pasado, de una información en un programa de televisión recordando esta desaparición y solicitando colaboración ciudadana. A partir de esa noticia se produjo una llamada de una mujer a la que, un año antes de la desaparición de Virginia y Manuela, había sucedido algo parecido, también cuando hacía autostop en compañía de una amiga con la que regresaba de unas fiestas.

Sin embargo, en aquella ocasión ambas lograron escapar del vehículo -de las mismas características en el que al parecer se subieron Virginia y Manuela cuando fueron vistas por última vez-, aunque no denunciaron nada porque al igual que las menores de Aguilar habían salido de casa sin el permiso de sus padres.

Ahora, casi tres décadas después de lo ocurrido y tras ver el citado programa de televisión, esa mujer decidió denunciar los hechos ante la Guardia Civil y se acordó así la reapertura de las actuaciones judiciales. El auto por el que se retomaron las pesquisas se acompañó de otras diligencias, como un mandamiento para verificar la versión de esa testigo y para la identificación de posibles sospechosos que tuvieran relación con lo ocurrido, todo ello en el marco de la investigación reabierta y que continúa su curso. Así, el 29 de julio de 2021 la juez emitió una providencia en la que remitía a la Guardia Civil todos los datos recabados e instaba al Instituto Armado a seguir investigando.

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