miércoles 8/12/21

El PRC y PSOE, los dos partidos que conforman el Gobierno de Cantabria y lo apoyan con sus grupos en el Parlamento, han cargado también contra el Ejecutivo central del PP a través de sus diputados, ya que regionalistas y socialistas en la Cámara se han quejado este miércoles del trato del Estado a la comunidad autónoma, al igual que ha hecho su presidente, Miguel Ángel Revilla, durante el Debate sobre la orientación política del Gobierno. Ambos grupos han acusado al Gobierno español de "no cumplir" con la comunidad autónoma y de someterla además a una "vendetta diaria", con episodios destacados como el impago de las partidas comprometidas para sufragar las obras del Hospital Valdecilla, y donde el último episodio ha sido la negativa del Ministerio de Medio Ambiente a la solicitud de Cantabria de captar agua del embalse del Ebro –como viene haciendo cada verano– para garantizar el abastecimiento a Santander y el resto de la comunidad autónoma durante los meses de mayor consumo y afluencia de turistas.

Las críticas de PRC y PSOE sobre los incumplimientos y la 'venganza' han corrido a cargo de los portavoces de ambos grupos, el regionalista Pedro Hernando y la socialista Silvia Abascal, respectivamente, en la sesión vespertina del debate. Hernando ha resumido la labor de la Administración central y autonómica con la frase "nosotros sí cumplimos, Madrid no". En este sentido, ha contrapuesto el grado de cumplimiento del Gobierno PRC/PSOE de los acuerdos del Parlamento (ejecutando 119 de 153 iniciativas de impulso y control aprobadas) con el mismo nivel en las cámaras centrales, el Congreso y el Senado (donde se han cumplido 4 de 53 resoluciones). Por su parte, la portavoz del PSOE, Silvia Abascal, ha tachado de "vendetta diaria" lo que el Gobierno de Rajoy está haciendo con Cantabria, de forma "planificada" y "conscientemente" además. Y es que a juicio de Abascal se puede "discrepar" sobre medidas o "confrontar" modelos políticos y prioridades, incluso "discutir" sobre objetivos, pero "lo que no se puede hacer", y menos en un estado democrático "moderno y de derecho" es "intentar asfixiar a cerca de medio millón de personas" porque "no me gusta el color político de quien gobierna", en alusión al PRC/PSOE que dirige la comunidad autónoma. "Negar el pan y la sal a una región como Cantabria, negarlo a todos y cada uno de los habitantes porque no votan a gusto en Madrid es inmoral y políticamente indecente", ha asegurado.