jueves. 08.12.2022

La Fiscalía de Cantabria pide hasta siete años y cuatro meses de cárcel a los once jóvenes acusados por los graves disturbios en Santander contra el toque de queda acordado por el Gobierno regional por la pandemia del coronavirus y que se saldaron hace dos años con varios detenidos, policías heridos y destrozos en el mobiliario urbano.

El ministerio público reclama esa pena al considerado líder de los altercados que tuvieron lugar las noches del 30 y 31 de octubre de 2020 en el centro de la capital cántabra, al que también solicita más de 3.000 euros en indemnizaciones a los perjudicados por daños y desperfectos causados.

El presunto cabecilla convocó junto a otras personas a la gente en el Ayuntamiento a través de un vídeo en Instagram en el que aparecía embozado, empuñando una catana y un cuchillo de grandes dimensiones. Además, en el escrito de conclusiones provisionales, al que ha tenido acceso Europa Press, la acusación pública pide entre tres y cinco años de prisión a los diez procesados restantes, e indemnizaciones de hasta 14.310 euros a un encausado, por las lesiones y secuelas causadas a un agente de la Policía Local.

La fiscal, que interesa la apertura de juicio oral ante la Audiencia Provincial de Cantabria, imputa a los once procesados un delito de desórdenes públicos (incitación) y dos de desórdenes públicos agravados, tres de daños con incendio (en las calles Arrabal, Enseñanza y Andrés del Río), un delito de atentado y seis de atentado agravado, un delito de resistencia grave a agentes de la autoridad en concurso con uno leve de lesiones y dos de resistencia grave a agentes de la autoridad en concurso con otros tantos de lesiones (a agentes de las policías Local y Nacional).

Además, la Fiscalía considera que concurre la atenuante de alteración psíquica en el principal acusado, que padece un trastorno de personalidad y control de impulsos y otro relacionado con sustancias, esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, que afectan levemente sus cualidades volitivas. Estuvo en prisión provisional tres meses, desde el 2 de noviembre de 2020 al 3 de febrero de 2021.

VÍDEO EN INSTAGRAM

La investigación por estos hechos corrió a cargo del titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Santander. En el auto que puso fin a la instrucción, el magistrado apuntó a un joven como líder de la masa concentrada frente al Consistorio ya que, "en unión de otras personas y entidades, realizó a través de la red social Instagram una convocatoria para acudir a la plaza del Ayuntamiento de Santander a partir de las 23:00 horas".

En el video, el cabecilla "aparecía embozado, empuñando una catana y un cuchillo de grandes dimensiones" y manifestaba: "Sacaremos las armas contra los cerdos bastardos de la élite, revolución o muerte". "La finalidad de esta llamada era atentar contra la paz pública, realizando destrozos y enfrentándose a la Policía, todo ello, en protesta por las medidas sanitarias que el Gobierno regional había acordado" por el Covid.

Como consecuencia de esa llamada, unas 120 personas se concentraron en la Plaza del Ayuntamiento de Santander "desarrollando comportamientos tales como quema de contenedores y destrucción de papeleras y material urbano, lanzamiento de piedras y botellas contra los vehículos policiales, agresiones a los agentes y otras conductas consistentes en ejecutar actos de violencia sobre personas y cosas, siempre con la intención de alterar gravemente la paz pública".

Esa noche, los daños en mobiliario urbano ascendieron a 10.793 euros. Una noche después, se volvieron a convocar concentraciones en la ciudad "con menor afectación a la seguridad ciudadana gracias al dispositivo policial", si bien "se produjeron quema de contenedores y otros daños a propiedad privada y mobiliario urbano, actuando en todo momento los autores de los mismos con la finalidad de alterar la paz pública".

Comentarios