viernes 21/1/22

Cada año por estas fechas las ciudades y los pueblos de Cantabria se adornan con las vestimentas y los aderezos representativos de la época de Pascua. Los belenes pueden ser la estampa más reconocible estas navidades, donde se dirigen los tres Reyes Magos desde oriente para regalar oro, incienso y mirra al niño Jesús.

Se trata de unos escenarios que cada vez son más realistas, contando con ilustraciones hechas con mucho mimo y relieves y figuritas que están cuidadas hasta el más mínimo detalle.

Esta costumbre se vio mermada el año pasado a causa de la pandemia por covid-19, pero poco a poco los pesebres están recuperando los espacios que antes ocupaban y que funcionan como reclamo para vecinos y turistas.

En la Plaza Pombo de Santander se encuentra el pesebre creado por el colegio Padre Apolinar de la Fundación Obra San Martín. Desde el pasado 16 de diciembre, los vecinos de la capital cántabra pueden visitar esta representación que cuenta con más de 200 figuras, las cuales están llenas de significado para la ciudad. Más de 30 alumnos del centro de educación especial han participado en el diseño de las piezas, así como en la selección y colocación de todos los elementos que componen las diferentes escenas del nacimiento.

También en la Plaza del Ayuntamiento está instalado el Belén Pasiego hasta el 6 de enero, nacimiento similar al anterior y que es representativo de la comunidad. Puede visitarse de lunes a viernes y festivos de 17:30 h a 21:00 h, excepto en Nochevieja, que abre sus puertas a las 17:30 h y cierra a las 20:30 h. Los sábados y domingos de 11:30 h a 14:00 h, a excepción del 1 de enero.

Por otro lado, desde el pasado 5 de diciembre y hasta el 11 de enero está el Belén Mercado del Este. El horario para poder ver el mismo es de 10:00 a 13:00 horas y de 18:00 a 21:00 horas. En la representación podemos encontrar 180 figuras, muchas de ellas creadas por la Agrupación de Artesanos Belenistas de Cantabria.

En Torrelavega hay otras representaciones navideñas como la de la iglesia de La Asunción, en el barrio de La Inmobiliaria, en la que encontramos en la entrada un nacimiento a tamaño real muy sencillo con la Virgen María y San José en el pesebre con el niño Jesús y, además, en el interior de la iglesia encontramos varios belenes.

El Belén Popular, situado en la calle Goya, es otro de los clásicos de la capital del Besaya, ya que tiene más de 40 años. Es un trabajo de la Asociación Belenista Amigos de la Navidad. Puede visitarse los días laborables de 18:00 a 20:30 horas de la tarde, y los domingos y festivos de 18:00 h a 21:00 h. A lo largo de los años muchas figuras han sido cambiadas, o mejor dicho renovadas, pero son figuras exclusivas hechas de olot que casi no se ven en ningún sitio.

En Santillana del Mar destaca la exposición de belenes de la colegiata de Santa Juliana. Esta muestra está expuesta a través de diversos espacios entre la sala capitular y el claustro de la colegiata. Dentro de la misma se exponen un total de 60 belenes, los cuales tienen piezas realizadas en cristal, bronce, porcelana o cerámica.

La muestra permanecerá abierta todo el periodo navideño, en horario de mañana y tarde, de 10:00 a 13:00 horas y de 16:00 a 18:00 horas, excepto el 1 de enero, que cierra sus puertas.

En Barcenaciones encontramos un pesebre muy significativo porque simula los edificios y casonas más representativas del pueblo. El nacimiento está representado con 20 edificaciones y más de cien figuras. Además, este año se han incorporado nuevos edificios como el mercado o el parque de los niños, además de otros seis edificios. El horario de visitas es de lunes a viernes de 18:00 a 20:00 horas; y sábados domingos y festivos, de 12:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 20:00 horas.

Belén Barcenaciones

Si nos vamos a Reinosa encontraremos un nacimiento muy peculiar, el Belén de Sombras, situado en la céntrica Plaza de España de la localidad campurriana. Se trata de una escultura en chapa de acero erigida en el año 1968 por la Escuela de Aprendices de Astilleros Españoles.

ORÍGENES DEL BELÉN

El nombre del Belén viene de la localidad palestina en la que nació Jesús de Nazaret, según los Evangelios de Lucas y Mateo, en los que se relata el nacimiento de Jesús, que se produjo en la época del rey Herodes en Belén. Allí, María y José llegaron para el censo anunciado por Roma y, al no encontrar alojamiento en ninguna posada, se refugiaron en un establo. Según la tradición, el primer belén lo realizó San Francisco de Asís, en el año 1223, en la localidad de Greccio, provincia de Rieti (Umbría).

Esta idea surgió mientras realizaba un viaje a Palestina en 1222; cuando en el otoño de 1223 se acercó a Roma para hacerle una visita al Papa Honorio III, para la aprobación de la Regla definitiva, pidió permiso al Santo Padre para poder representar la Navidad. Francisco obtuvo el permiso y volvió a Greccio porque “le recordaba a Belén”. Giovanni Velita, señor de Greccio y amigo del Santo; escogió una cueva para hacer la representación y envió allí un buey y una mula basándose muy posiblemente en la interpretración que Francisco de Asís tenía de la lectura de Isaías: "Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo. Israel no conoce, mi pueblo no discierne" (Is. 1,3).

La tradición dice que durante la misa en la cueva, en la Nochebuena de 1223, apareció en el pesebre un niño de carne y hueso, al que Francisco tomó en sus brazos.

A partir de ese momento, la costumbre de representar el nacimiento de Jesús se difundió por toda Italia. Unas décadas más tarde se creó el primer belén con figuras. Se discute si la fecha de su creación fue 1283 o por el contrario 1291, ocurriendo durante el pontificado del Papa Nicolás IV (1288-1292).

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