sábado 28/5/22

El organizador del evento musical 'Delirium Festival', celebrado en verano de 2017 en Ajo (Bareyo), ha asegurado que se pagaba todos sus gastos y aunque ha admitido que usó fondos de la sociedad constituida para la celebración de la cita para fines particulares ha puntualizado al respecto que lo hizo para "compensar" dinero que le debía a él la entidad, pues había hecho aportaciones "superiores" a lo que le correspondían y las de sus socios.

"Compensé unas cantidades de dinero que tenía por cobrar y que había puesto de más", ha justificado este lunes en el arranque del juicio contra él, que se celebra esta semana en la Audiencia Provincial de Cantabria y en el que se enfrenta a tres años de cárcel que pide para él la fiscal, por un supuesto delito continuado de apropiación indebida de más de 100.000 euros.

Está procesado por realizar con cargo a la cuenta de la sociedad numerosas disposiciones en efectivo y extracciones, además de pagos y transferencias, habitualmente superiores a 400 euros y para fines propios, como compras, viajes o restaurantes, e incluso el abono de la pensión alimenticia a su exmujer mediante dos órdenes -en marzo y en julio de 2017- por más de 5.000 euros en total, según la Fiscalía.

Él era el administrador único de la sociedad y tenía el 50% de las participaciones cuando se constituyó

Pero se trataba, según ha alegado el implicado durante el interrogatorio de las partes y a preguntas sobre ese último supuesto, de "una compensación de un dinero que me debía a mí la sociedad", algo de lo que "siempre tenían conocimiento" los demás socios ya que -ha afirmado- las decisiones se tomaban entre "todos".Él era el administrador único de la sociedad y tenía el 50% de las participaciones cuando se constituyó, en septiembre de 2016. Posteriormente, el otro fundador pasó el 25% de las suyas a una tercera persona de modo que eran tres titulares.

Todos realizaron, junto a otros inversores, distintas aportaciones para la organización del 'Delirium Festival', pero el enjuiciado ha contrastado las suyas con las de los otros dos hombres. "No se generaban las aportaciones. Unos socios teníamos más dinero, otros no", ha comparado, para destacar que las suyas eran "superiores" a lo que le correspondían y achacar después a la "dejadez" de sus compañeros los "problemas" surgidos en la sociedad.

"APALANCAMIENTO TERRORÍFICO POR APORTACIONES PAUPÉRRIMAS E IRRISORIAS"

Y en este sentido, ha censurado el "apalancamiento monetario" que provocó uno de ellos, del que no quería -ha dicho- que "tocase la cuenta", a la que solo tenía acceso él. Mientras, la tarjeta asociada estaba "a libre disposición" de los demás y la "usaban" también. "Mis socios también han compensado y sacado dinero", ha asegurado.

Según ha relatado ante la Sala de la Sección Primera que enjuicia estos hechos, él "hacía prácticamente de todo" en la sociedad sin ser retribuido por ello, ya que no cobraba ningún salario, únicamente gastos de representación, y solo se sufragaban con fondos de la entidad sus cuotas a la Seguridad Social. "Era un administrador solidario", ha manifestado. "Todos los gastos míos corrían por cuenta mía", ha sentenciado.

Además, el procesado -al que la Fiscalía también reclama multa de 4.050 euros e indemnizar a la entidad con 109.126 por las cantidades apropiadas de sus fondos- ha señalado que "nunca" hubo superávit en la cuenta, porque "siempre debíamos dinero".

Aunque se creó para organizar más eventos, solo celebró un concierto en diciembre de 2016 en Santander

Así, aunque se creó para organizar más eventos, solo celebró un concierto en diciembre de 2016 en Santander, para el que ni siquiera hubo "buen funcionamiento de caja", y el festival de Ajo: "No nos dio tiempo a más. Con el 'Delirium' fue suficiente". Y es que aunque la cita se celebró, se produjeron "numerosas pérdidas", los inversores no han recuperado las cantidades aportadas y la sociedad tiene pendientes deudas con terceras personas y entidades.

A juicio del procesado, era "muy fácil llevar la contabilidad cuando siempre es deficitario", pues lo ingresado por los otros socios era "bastante paupérrimo" toda vez que "andaban mal de dinero" y uno de ellos, y según ha comentado, no tenía "ni para poner 500 euros" y lo aportado por él es "casi irrisorio". "Nos generó un apalancamiento económico terrorífico", ha abundado.

"DEBEN PAGAR MIS SOCIOS. YO YA HE PAGADO SUFICIENTE"

Al hilo, ha agregado que la contaban con un gestor, pero no les "dio tiempo a contabilizar nada, solo inmensas pérdidas", pues antes del 'Delirium Festival' se quedaron "sin dinero" y en la "quiebra absoluta", tras lo cual los demás socios "desparecieron y nunca volvieron a aparecer para nada". "Solo se de uno, que se quedó con un reloj mío. Me lo robaron", ha denunciado.

El acusado ha opinado respecto a la disposición de fondos y al parecer de sus socios que "igual no lo ven conveniente ahora", pero "lo tenían que haber visto inconveniente en ese momento", cuando se organizó el festival, pues él justificaba sus gastos y los demás conocían "todas las cantidades" y "en todo momento" además.

Para finalizar, tras indicar que planteó la suspensión del festival un par de semanas antes de la fecha de celebración, ha cifrado en 137.000 euros la deuda actual de la sociedad, y ha considerado al respecto que "deben pagar mis socios. Yo ya he pagado suficiente".

"DESORGANIZACIÓN BRUTAL"

Los otros dos socios, que ejercen la acusación particular y que solicitan una condena de doce años de prisión -seis por apropiación indebida y otros tantos por administración desleal- han declarado en la primera sesión de la vista junto a otros testigos.

Ambos han coincidido en que no tenían acceso a la cuenta ni a la tarjeta de crédito de la sociedad, por lo que no realizaron "ninguna disposición de dinero", de lo que se encargaba -han señalado- el procesado.

Y han indicado al respecto que "nunca" llegaron a ver la contabilidad, sino que se enteraron de las disposiciones por un extracto bancario que se encontraron en la oficina del procesado cuando fueron convocados a una reunión tras el festival.

Así, han manifestado que el administrador único se encargaba "básicamente de todo", pero llegó un punto en el que ellos, que residían en Madrid, tuvieron que "echar una mano" con la celebración del 'Delirium' porque "había una desorganización brutal".

Uno de ellos ha dicho no tener conocimiento de que el procesado hiciera más aportaciones de dinero, y ha cifrado la suya en cerca de 100.000 euros, en tanto que la del otro socio fue de unos 30.000 euros, cantidades que reclaman.

"YO ERA UN MERO INVERSOR PERO NO VEÍA LA OBLIGACIÓN DE APORTAR"

Este último ha precisado que el acusado -que eran "íntimos amigos" desde hacía años- dispuso de los fondos "sin consultarnos ni explicarnos", y ha aclarado que su función y la del otro chico era la de "mero inversor", aunque "no se acordó en ningún momento ningún tipo de aportación". Así, ha dicho desconocer la contribución del acusado y ha remachado que él "no veía la obligación ni siquiera de aportar algo". "Yo no hice todas las aportaciones que hicieron el resto de socios. Él (el acusado) sabe perfectamente que no tenía la misma capacidad que los demás y no hubo más que hablar", ha concluido.

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