miércoles. 24.04.2024

Un matrimonio acusado de estafar a una empresa con cursos de formación que nunca se impartieron acepta dos años de cárcel y 1.620 euros de multa. El juicio había sido señalado para celebrarse mañana, martes, a partir de las 11:15 horas en la Audiencia Provincial, si bien las partes han llegado antes a un acuerdo de conformidad, según ha informado en un comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC).

Según el escrito de acusación presentado de conformidad con las defensas de los acusados, la mujer, como responsable de Recursos Humanos de la empresa, tenía entre sus funciones la de definir las necesidades formativas de la empresa y contratar cursos de formación. Así las cosas, durante los años 2014 y 2015 la acusada procedió a contratar varios cursos de formación a la empresa de su marido.

Señala el escrito de conformidad que "puestos de común acuerdo, con el propósito de enriquecimiento ilícito, urdieron un plan" según el cual, tras la contratación de los cursos por parte de la compañía en la que ella trabajaba, los acusados elaboraron 56 facturas y documentación de otros tantos cursos.

Luego, la acusada procedía a "rellenar todos los documentos y simular las firmas de los supuestos asistentes a los cursos, tanto en las actas como en los controles de asistencia, los recibís de los diplomas de los cursos y la rúbrica de cada uno de los diplomas, donde se simulaba la firma del alumnado". Además, "rellenaron mendazmente los cuestionaros de satisfacción y la evaluación de la eficacia del curso, todo ello para crear una apariencia de autenticidad en la empresa y, a continuación, emitir la correspondiente factura, sin que ese curso llegara a impartirse y no se presentara en la planta nadie de la empresa del acusado a fin de desarrollar actividad formativa alguna". De este modo, la mercantil del acusado facturó un total de 379.752 euros por actividades formativas nunca desarrolladas.

En abril de 2016 se practicó entrada y registro en una vivienda de los acusados en Asturias, donde se intervinieron 16.000 euros, y en otra vivienda que tenían en Santa Cruz de Bezana, donde se encontraron 10.600 euros. Además, en el momento en que el acusado fue detenido, llevaba consigo 1.636 euros. También se intervino un vehículo, propiedad de la mercantil del acusado. Por otra parte, se ha embargado judicialmente la cantidad de 262.098 euros y han sido abonados a la empresa perjudicada, que ha expresado sentirse resarcida.

Los hechos constituyen, según la Fiscalía y de conformidad con las defensas de los dos acusados, un delito continuado de falsedad en documento privado y mercantil en concurso con un delito continuado de estafa agravada. La pena solicitada por todas las partes asciende a dos años de prisión y 1.620 euros de multa para cada uno de los acusados.

Un matrimonio acepta dos años por estafar a una empresa con cursos de formación
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