jueves. 29.02.2024

El fiscal ha mantenido su petición de ocho años de cárcel para el acusado de abusar sexualmente de su sobrina desde que tenía tres de edad, extremo que el hombre ha vuelto a negar en el juicio contra él, al asegurar que no ha hecho "absolutamente nada" de lo que se le imputa porque no ha "puesto un dedo encima" a la niña "nunca jamás".

Lo ha expresado así durante su derecho a la última palabra, momento en el que también ha manifestado que tiene "la conciencia súper tranquila" por el modo en que ha actuado con la pequeña y con su familia, y "lo único" de lo que le pueden 'culpar' es, según ha dicho, de "tratarla demasiado bien".

La acusación particular también ha elevado a definitivas sus conclusiones en la última jornada de la vista, desarrollada esta semana en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria, manteniendo así su petición de doce años de prisión y una indemnización a la víctima por los daños causados de 100.000 euros, frente a los 10.000 que interesa el ministerio público.

Ambas partes consideran que los hechos denunciados -tocamientos mientras bañaba o cambiaba el pijama y el pañal cuando estaba de vacaciones en casa de los abuelos paternos en Cantabria e introducción de dedos en la vagina el día de su comunión en Barcelona- constituyen un delito continuado de abuso sexual a menor de trece años con acceso carnal.

Ilícito por el que interesan igualmente prohibición del procesado de comunicar y acercarse a su sobrina -durante 16 años el fiscal y 24 el letrado de la víctima- e inhabilitación para profesión que suponga contacto con menores, durante seis y diez años, respectivamente.

Mientras, la defensa niega los hechos. Su patrocinado, en el interrogatorio al inició del plenario, apuntó a un móvil económico detrás de la denuncia, mientras que la denunciante, que ahora tiene 19 años, se reafirmó en su relato, al que dieron credibilidad los forenses que también vieron compatibles sus secuelas -presenta síntomas de ansiedad y depresión de larga evolución y fue tratada de un intento de suicidio- con abusos sexuales. Y entre los testigos, la mayoría familiares, hubo división, al apoyar unos la tesis del acusado y otros la de la víctima.

"O ES VERDAD O ES MENTIRA"

Así las cosas, para el representante de la Fiscalía solo hay dos formas de ver este asunto: o es "verdad" o "mentira", aunque él se decanta por lo primero, al no ver motivos para la interposición de una denuncia falsa.

En este punto, ha rechazado que la niña se haya "inventado" la historia, que los padres se hubieran aprovechado de eso para "perseguir a un tercero", o incluso que lo hubieran "pergeñado" todo con su hija. "Chirría por todos los costados", ha expresado el fiscal, que tampoco ve un "detonante real" ante las insinuaciones de intereses de los denunciantes en la herencia de los abuelos paternos.

Frente a ello, ha aludido a los problemas de la niña (cefaleas, enuresis, intento de suicidio, etc) y ha destacado su relato, "creíble" y la "carga emocional" del mismo para concluir que tiene "razón" y que vivió abusos que "la marcan" desde pequeña. No cabe "ninguna duda", ha dicho, para insistir en la sentencia condenatoria.

De su lado, la acusación particular ha puesto el foco en "lo que ha vivido esta niña durante casi el 80 por ciento de su vida" y que "ha sido tremendo y sigue siendo tremendo", ha enfatizado, rechazando asimismo la posibilidad de que haya estado "fabulando" durante más de trece años o que exista un motivo de "resentimiento" o "enemistad".

Este abogado también ha destacado la persistencia en la incriminación de la pequeña hacia su tío, pues ha ido ratificando los hechos en sus sucesivas declaraciones, con un testimonio que no está "adornado por ningún tipo de falacia o mentira" y que en su opinión es prueba de cargo suficiente.

Por lo demás, ha justificado el retraso en interponer la denuncia -la niña junto a su madre- porque así lo aconsejaron los facultativos dado el estado de la entonces menor, y no ve "exagerado" el dinero reclamado por los daños causados pues han pagado facturas de psicólogos privados de "7.000 euros durante tres años".

"RELATO MÁGICO, FABULOSO Y EVOCADOR"

Finalmente, la defensa ha insistido en la libre absolución de su patrocinado porque "no ha hecho nada" y "no ha tocado" a la niña "nunca", tachando así de "película" el relato "mágico, fabuloso y evocador" de la denunciante. Pero a sus ojos, no caben algunas escenas narradas por carecer de "lógica" o representar algo que es "imposible" que haya sido así y, por tanto, "nunca sucedió".

Tras resaltar la capacidad expresiva de la niña, su inteligencia y otras cualidades puestas de manifiesto por los peritos, este abogado ha señalado que "es tan perfeccionista que lo cuenta demasiado bien". "Es un relato que ha sido aprendido y bien aprendido", ha dicho.

Pero a pesar de ello, ha calificado de "batiburrillo" tanto la denuncia como la declaración de la joven, en la que aprecia "muchas incoherencias" y extremos que suponen una "auténtica barbaridad y fantasía", como lo alegado el día de su primera comunión.

En cuanto a los informes aportados, cree que están "lastrados por opiniones, informaciones y comentarios suministrados por los padres", por lo que la Sala debe valorarlos "con un poco de reserva" y ha de tener en cuenta también que los que recogen las declaraciones "genuinas" se alude a problemas, en el hogar y en el colegio.

Según el representante legal del acusado, las dolencias de la víctima obedecen a distintas causas. Así, las cefaleas no son algo "inusual" y había "antecedentes familiares"; la incapacidad de controlar los esfínteres de noche lo padecía "desde siempre"; y el intento de suicidio -o "llamada de atención"- lo tenía "planificado" tras sentirse "muy frustrada" en un examen en el que "se bloqueó", según dijo la menor a los médicos cuando ingresó por este episodio. Y, si se quitan todas esas cosas, se "desmonta este castillo de naipes", ha concluido la defensa.

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