lunes 25/10/21
MEDIO NATURAL

“Se ha perdido un tiempo precioso, pero celebramos que la búsqueda del osezno herido se reanude”

La Fundación Oso Pardo celebra que el Gobierno de Cantabria haya reactivado el “operativo de seguimiento y captura del oso herido en Liébana”, que fue desactivado durante más de un mes; desde el 28 de noviembre hasta el 5 de enero.

El Ejecutivo autonómico reconoce ahora que intenta capturar al osezno “por su estado físico”, pero “sobre todo por su comportamiento y los riesgos que el mismo supone”.

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Imagen del osezno herido en las calles de un pueblo de Liébana

“Se ha perdido un tiempo precioso, pero celebramos que la búsqueda del osezno herido se reanude”. Así se ha manifestado este lunes, consultado por este diario, el miembro de la FOP (Fundación Oso Pardo) Guillermo Palomero, y es que el Gobierno de Cantabria informaba este mismo lunes de que “mantiene activo un operativo de seguimiento y captura del oso herido en Liébana”, saliendo así al paso de informaciones sobre la situación del osezno y declaraciones de colectivos como la propia FOP o Ecologistas en Acción. En este sentido, la Consejería de Medio Rural ha rechazado “las acusaciones de desinterés, pasividad o falta de transparencia que ciertas organizaciones han vertido en las últimas semanas” y ha asegurado que el departamento gubernamental seguirá informando “a todas las instancias que deben conocer y participar, en virtud de sus competencias, en este asunto” e informará de nuevo a la sociedad “cuando esa información aporte datos concluyentes, no suponga riesgos para la seguridad de los participantes en el operativo y del propio oso, y no contribuya a generar alarma social”.

El Ejecutivo reconoce que la trampa fue desactivada durante más de un mes, aunque asegura que no por falta de personal ni por desinterés

El Gobierno de Cantabria insiste en que el operativo “se encuentra en funcionamiento desde el día siguiente al que se tuvo conocimiento de la presencia del plantígrado en la zona” –es decir desde el día siguiente al 21 de noviembre de 2017–, pero al mismo tiempo reconoce que el operativo “incluye dos fases de activación de una trampa para su captura”: una primera que se prolongó desde el 22 –cuando fueron instaladas y activadas cámaras de disparo automático con grabación de video en las zonas de campeo del osezno, que están permitiendo analizar su condición física y su comportamiento– hasta el 28 de noviembre, y una segunda que se inició el 5 de enero y que aún se mantiene activa. Es decir que el Ejecutivo autonómico reconoce que la trampa fue desactivada durante más de un mes –desde el 28 de noviembre hasta el 5 de enero–, aunque asegura que dicha desactivación no obedeció “ni a falta de personal ni al desinterés” de la Dirección General del Medio Natural de la Consejería de Medio Rural del Gobierno de Cantabria “como algunas organizaciones han tenido el atrevimiento de afirmar”, sino al “criterio de veterinarios expertos en manejo de osos heridos, que fueron consultados por los profesionales del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria”, dependiente del Ejecutivo autonómico.

Palomero –que el 3 de enero alertaba en este diario de la “alarma social” por dos osos que se paseaban por pueblos de Liébana, uno de ellos el osezno herido– ha insistido en que la FOP celebra “que la búsqueda del osezno se reanude”, pero ha insistido en que “se ha perdido un tiempo precioso”, porque el animal ha estado “habituándose a los humanos, al pueblo y a la comida fácil” durante más de un mes, y “no había ninguna razón que justificara ese parón”, que a su juicio disminuye las posibilidades de alcanzar el “objetivo principal”, que no es otro que “devolver lo mejor posible al osezno a su medio natural”.

Expertos del Ministerio de Medio Ambiente “se incorporarán al operativo en caso de que el sistema actual de captura no resulte eficaz”

El Gobierno de Cantabria ha asegurado que guardas, veterinarios y técnicos de conservación de la naturaleza dependientes de la Dirección General del Medio Natural participan en el operativo, que ha contado con la colaboración del Gobierno de Asturias –que ha cedido la denominada trampa Culvert–, de la Junta de Castilla y León y del Mapama (Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente), al que ha solicitado la participación de “expertos en el uso de otros métodos de trampeo que se incorporarán al operativo en caso de que el sistema actual de captura no resulte eficaz”.

El Ejecutivo autonómico ha reconocido que intenta capturar al osezno “por su estado físico”, pero “sobre todo por su comportamiento y los riesgos que el mismo supone”, y ha asegurado que el operativo “no se desactivará hasta la captura del oso o hasta que el estado físico del mismo y su comportamiento aseguren que no existen riesgos ni para las personas ni para el propio animal”.

El Gobierno ha trasladado a la Fiscalía “los datos de la actividad cinegética en la zona en los días anteriores a la aparición del oso herido”

El Gobierno de Cantabria ha destacado que la información sobre el operativo ha sido remitida “hace semanas” a la Fiscalía, que ya conoce también “las alternativas que se están barajando y las opciones existentes en caso de que se logre la captura del oso”. Y ha asegurado que la información que ha remitido tanto a la Fiscalía como a la Guardia Civil incluye “los datos de la actividad cinegética en la zona en los días anteriores a la aparición del oso herido”, como había reclamado la Fundación Oso Pardo. Y es que la FOP no descarta que el osezno –herido en una de sus patas– fuera herido por cazadores durante alguna cacería. En este sentido, el pasado mes de noviembre en la Montaña Palentina fue herido otro osezno al ser disparado por dos cazadores de la zona –que al parecer abrieron fuego contra él al confundirlo con un jabalí– durante una cacería de jabalíes.