jueves 19/5/22

La UniónGC (Unión de Guardia Civiles) en Cantabria ha presentado una queja en la Delegación del Gobierno español en Cantabria e instado a su titular, Pablo Zuloaga, a articular medidas para impedir que el depósito y tratamiento de las plantaciones de marihuana incautadas afecte a la salud de los agentes y sus familias. Según ha explicado la UniónGC en nota de prensa, la ausencia de mecanismos y almacenes para llevar las plantas incautadas obliga a su almacenamiento en cuarteles, que no están preparados, y en ocasiones vigilados, para esta labor. Añade que esta "falta de medios" hace que los propios guardias civiles deban "limpiar y secar" las plantas para su posterior análisis, "una labor que lleva días y que inunda de los vapores emanados por dichas plantas tanto los cuarteles como las viviendas anexas a estos y la vía pública", dice. La asociación recuerda que en los últimos años han proliferado las plantaciones de marihuana en Cantabria, una acción "ilícita" a la que la Guardia Civil "está dando cumplida respuesta" investigando y actuando contra ellas, lo que ha dado lugar a la incautación de un número "muy significativo" de plantas.

Explica que tras cada operación, y por "indicación expresa" del Área funcional de Sanidad y política social de la Delegación del Gobierno, las plantas han de ser secadas antes de poder ser entregadas para su análisis, según recoge la instrucción correspondiente de la Secretaria de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior. Esta "exigencia" y la "imposibilidad" de uso inmediato del depósito regulado por la instrucción conjunta de las Secretarías de Estado de Seguridad y de Administraciones Públicas sobre conservación y depósito de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas procedentes del tráfico ilícito "obliga", según la UniónGC, a almacenar y secar la marihuana en dependencias oficiales de la Guardia Civil, "que no están preparadas ni legalizadas" para dicha labor, provocando "molestias y problemas de salud" tanto a los propios agentes como a sus familias y en su caso a los usuarios de dichos acuartelamientos, debido al "intenso olor" que desprenden dichas plantas y que inunda dependencias oficiales, viviendas e incluso la vía pública, provocando no solo problemas de salud sino "comentarios" entre la población. A ello se añaden, continúa la asociación, los problemas de seguridad que genera tener plantaciones enteras en acuartelamientos sin vigilancia permanente, como ocurre "en la mayoría de los casos", según dice.

La UniónGC recuerda por último que los componentes de la marihuana, entre ellos el THC (Tetrahydrocanabinol), son tan perjudiciales para los consumidores como lo pueden ser para los agentes que "se ven obligados a manipular, sin preparación ni equipo de protección adecuados, las plantas para separar, tallo, hojas y cogollos", de ahí que haya trasladado a Zuloaga su "preocupación" por la salud de los agentes y sus familias, instándole a tomar "medidas efectivas" para solucionar este problema.

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