viernes 27/5/22

Un hombre ha sido detenido por un supuesto robo con violencia, ya que está acusado de forcejear, empujar y golpear a la empleada de un supermercado de la calle Rualasal de Santander del que se llevó varios quesos, el sábado a las 11:10 horas. El implicado, de 46 años, fue localizado, identificado y arrestado en la calle Tantín.

Al salir del local comercial, fue interceptado por una trabajadora, con la que inició un forcejeo, la empujó y la golpeó, abandonado después el lugar lanzando amenazas a los demás empleados del comercio.

Además, los agentes han detenido a otro hombre, de 47 años, por un presunto atentado a agente de la autoridad, el viernes a las 21:30 horas en la calle Marqués de la Ensenada. Fueron requeridos por la Policía Nacional para acudir a un bar por una pelea, y una vez allí se les comunicó que de persona conocida en el barrio había tenido una actitud agresiva e intimidante con varios clientes.

El implicado fue localizado e identificado en la calle Alberto Pico. Se le informó de que iba a ser denunciado por causar desórdenes en la vía pública. Tras abandonar el lugar amenazando e insultando a los efectivos, fueron requeridos nuevamente por unas personas que estaban reunidas cerca, al ser acometidas e intimidadas por el implicado, que fue reducido y detenido pese a su gran resistencia.

QUEBRANTAMIENTO DE CONDENA  Y ARRESTO DE UN CONDUCTOR 

El sábado a las 12:15 horas detuvieron a otro hombre, de 36 años, por quebrantamiento de condena, en concreto una orden de alejamiento de 300 metros de la Cocina Económica, situada en la calle Tantín, cuando se encontraba en la calle Guevara.

Una empleada de la institución avisó a la Policía y el hombre se mostró agresivo con los agentes personados, lanzándoles manotazos, a la vez que intentaba zafarse de ellos.

Finalmente, arrestaron al conductor de un turismo el domingo a las 4:15 horas en el Paseo de Pereda, que superó en más del doble la tasa permitida de alcohol. 

Fue observado realizando una maniobra irregular y cuando se le informó de que se iba a solicitar una prueba en el alcoholímetro evidencial, empezó a mostrarse inquieto, intentando marcharse del lugar, subiéndose al vehículo, cerrando las puertas y arrancándolo, a la vez que manifestó que "tenía que haberse dado a la fuga". Pero al ver que tenía el paso cerrado por un vehículo policial, se apeó y se colocó en mitad de la calzada.

Ante esto, se le indicó que abandonase el lugar, pero se negó y resistió a ser retirado mediante manotazos, mientras esquivaba, desafiaba y amenazaba a los agentes. Y tras negarse repetidamente a hacer la prueba, finalmente dio positivo, ha informado la Policía.

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