lunes. 15.04.2024

La fiscal ha mantenido la pena de cuatro años de cárcel al acusado de abusar sexualmente de una mujer que había acudido a su casa a una fiesta, al considerar que hubo penetración vaginal, y para el que también pide seis años de prohibición de comunicar y acercarse a la víctima. Además, ha añadido las medidas accesorias de libertad vigilada durante seis años y de no trabajar con menores durante diez.

Lo recoge así en el escrito elevado a definitivo, en la segunda y última sesión del juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Cantabria. La representante del ministerio público -para quien no hubo violencia, intimidación, pero tampoco consentimiento- también ha modificado sus conclusiones para incluir de manera alternativa que los hechos sean calificados como delito de agresión sexual.

La acusación particular, ejercida por la víctima, coincide con la calificación y penas de la Fiscalía y solicita 6.000 euros de indemnización (1.000 más que la fiscal), mientras que la defensa ha insistido en la libre absolución de su cliente, al achacar la denuncia a una "venganza" de la chica tras sentirse "humillada".

En este sentido, ha indicado que su patrocinado -de 22 años y que se ha acogido a su derecho a no declarar en la vista y tampoco ha ejercido el de la última palabra- "en ningún momento" ha reconocido los hechos que se le imputan, durante la celebración del cumpleaños de su hermana en el garaje de la vivienda familiar.

En un momento dado, y según la Fiscalía, el procesado subió a su habitación con dos chicas "para fumarse unos porros y continuar bebiendo", regresando una de ellas al garaje a dormir mientras que la víctima se puso un pijama y se acostó en su cama. Cuando estaba "dormida boca abajo", le introdujo el pene en la vagina, ella se despertó y logró que se apartara, "retirándole, sin que se opusiera".

EL DESPECHO, EL DETONANTE DE LA DENUNCIA 

Frente a la versión de la fiscal, el abogado defensor ha señalado que fue la víctima la que dio "todos los pasos para meterse en la cama de él", que la instó a que saliera de su habitación y se fuera a dormir con los demás, siendo este el "detonante" de la denuncia.

"¿Hasta dónde puede llegar alguien despechado?", se ha preguntado este letrado, que en su informe también ha cuestionado ante la Sala de la Sección Primera de la AP "cómo se puede penetrar a una mujer" cuando lleva un pantalón de pijama con cordón. "No puedes separar las piernas porque hay una cuerda. Es imposible", ha remachado.

A su juicio, la "mecánica" relatada por la víctima -que declaró a puerta cerrada y se ratificó en lo denunciado- "no tiene coherencia", así como tampoco que la supuesta penetración tuviera estando ella "serena" y teniendo "un dormir normal. No es una mujer a la que haya que sacudir cuatro veces" para despertarla, ha agregado este letrado. Al hilo, ha cuestionado que la chica quisiera "descansar" y se fuera "a la cama de un hombre que no conoce de nada" (era la primera vez que se veían) y más cuando había "una habitación vacía" en la casa, ha apostillado.

RELATO SIN MOTIVOS ESPURIOS Y PERSISTENCIA EN LA INCRIMINACIÓN

Pero la Fiscalía ha reafirmado que los hechos denunciados han quedado acreditados en el plenario, a pesar de que el procesado los ha negado en instrucción.

Para sostener su acusación, la representante del ministerio público ha tenido en cuenta la declaración de la víctima, que entre otras cosas ha referido que el implicado le pidió "perdón" tras lo ocurrido. Y también, los testimonios de diferentes testigos, la mayoría amigos en el momento de lo ocurrido, y que han coincidido en que la joven les llamó para pedirles ayuda porque la habían "violado".

Además, al ser la primera vez que denunciante y denunciado se veían, y que ella era amiga de su hermana, no ve motivos espurios en su relato, frente a lo que ha destacado la persistencia en la incriminación, desde que interpuso la denuncia hasta la vista oral.

SEMEN DEL ACUSADO, POR INTRODUCCIÓN DEL PENE O FROTAMIENTO 

En la segunda y última jornada de este juicio, que ha quedado visto para sentencia, se han practicado las pruebas periciales. Las forenses que tomaron muestras vaginales a la denunciante han indicado que se hallaron restos de ADN de semen "débil" -en baja proporción- compatible con el del acusado y de lo que se concluye que hubo "contacto físico", bien por introducción del pene o por frotamiento.

También se halló en una pernera del pantalón, muestra que refleja la genética de un varón diferente y cuya procedencia desconocen las expertas -tanto víctima como denunciado tenían pareja en el momento de los hechos-. No obstante, los perfiles analizados coinciden "mayoritariamente" con el del procesado.

En cuanto al estado de la joven desde el punto de vista psiquiátrico y psicológico en el momento de la exploración, han señalado que era "ansioso y lloroso", pues presentaba alteradas sus facultades afectivas, algo que es compatible o al menos no guarda "ninguna incongruencia" con la situación vivida que refería.

La fiscal mantiene 4 años al acusado de violar a una joven que había acudido a su casa...
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